¿Cómo saber si un carro quedó bien 'latoneado'?

Si, como lo revela Cesvi, por cada nuevo se venden tres usados, este año se negociaron 900 mil segundazos en el país, muchos de ellos con fallas estructurales.

Redacción Motor

08:56 p.m. 02 de diciembre del 2011

El motor es reparable; los amortiguadores, intercambiables. Hasta el sistema eléctrico puede revisarse y arreglarse, siempre y cuando no implique la intervención única y exclusiva de ingenieros especializados.

Pero las fallas en la carrocería y la pintura del vehículo sí requieren la atención del comprador, pues no siempre están expuestas al ojo pero sí pueden marcar diferencia entre un vehículo en condiciones óptimas de seguridad y otro cuya estructura sea un peligro sobre ruedas.

Precisamente, el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) editó un documento que identifica "los 20 gallos de latonería y pintura" que se deben evitar al momento de comprar un vehículo, los cuales van más allá de oír desajustes o ver podridos. Tome nota de estos sencillos consejos acumulados por los peritos de Cesvi y realice la revisión en ese orden, antes de firmar el cheque.

Los puntos de soldadura
Identifican posibles cambios de piezas, pues deben estar a tres o cuatro centímetros de distancia entre sí. Las piezas mal arregladas sufren más en caso de un choque.

Los sellantes
Su mala aplicación ocasiona agrietamientos con las vibraciones del vehículo y genera filtraciones. Se pueden ver fácilmente al abrir el capó, en las uniones del guardapolvos metálico y en la parte trasera del panel.

Las puntas del chasís
Al abrir el capó o levantar el vehículo, se puede identificar la geometría de deformación programada de las puntas. Si se activaron los puntos 'fusible', la capacidad de absorción del chasís cambia.

Las luces en la carrocería
Los espacios entre las parte móviles de la carrocería, como puertas, baúl, capó, deben ser equidistantes. De no ser así, el vehículo quedó mal armado.

Las filtraciones
Se identifican fácilmente apuntando un chorro a presión sobre vidrios y carrocería. El agua es enemiga de la tapicería y los elementos eléctricos.

Las puertas
Mire con detenimiento los especios dejados por las puertas cuando están cerradas y verifique que los bujes de las bisagras no tengan juego al abrir y cerrar, moviéndolas hacia arriba y hacia abajo. Las puertas desajustadas generan ruidos desagradables.

La alineación
Pídale a un alineador profesional que veriffique las desviaciones de la dirección que delatan fallas en la suspensión o desviación de las puntas del chasís. Esto desgasta las llantas y pone en peligro la conducción.

Las partes bajas
Verifique el piso del habitáculo y del baúl, así como loes estribos y los elementos mecánicos, como escapes y estribos.

La presencia de antigravilla
Si hay piezas metálicas salpicadas con ese elemento significa que hubo una reparación y que ésta fue hecha sin el cuidado debido.

Las piezas internas
Levante tapetes y partes móviles, como el capó, para verificar si hubo intervención sobre ellas.

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