El carro, una víctima más de los trancones por obras en la capital

Se fue diciembre con su alegría y dejó a los bogotanos sumidos en el caos de los trancones. Pero los afectados no son solo las personas, también los carros.

Redacción Motor

05:00 a.m. 23 de enero del 2009

Si Bogotá antes era difícil para circular, ahora con las más de 128 obras que adelanta el IDU, es imposible. El problema es que los trancones no solo son los culpables de los dolores de cabeza y los altos niveles de estrés en las personas, sino también son la principal causa de exceso de contaminación ambiental, pues la emisión de gases se dispara a la atmósfera, así como los daños en los carros, ya que están expuestos a  situaciones extremas.

Para evitar que el carro sea una de las víctimas de los atascos, hay que saber manejar y tener en cuenta algunos consejos de los expertos. Y antes de salir a voltear por Bogotá, no olvide llevar un mapa de vías alternas.

El motor también sufre
Según los expertos, andar en marcha mínima es muy nocivo para el motor, pues la lubricación se reduce y la constante entrada de gases de los demás carros, lo contaminan.

Es por ello que utilizar vías alternas que permitan la fácil circulación, sería lo mejor. Pero como esto ya casi es imposible, se aconseja cambiar los filtros de aire y aceite con mayor frecuencia de lo recomendado y apagar el motor para disminuir, dentro de lo posible, la contaminación ambiental.

Erróneamente se cree que estar prendiendo y apagando el carro cada momento aumenta el consumo de gasolina, pero no es así. Por el contrario, el consumo aumenta con el motor prendido. Claro que, hay que mantener el vehículo bien sincronizado, el sistema de escape en orden y con gasolina suficiente en el tanque: una varada en un trancón es 'fatal'.

También es usual que los conductores utilicen constantemente el pedal del embrague y del freno para parar y arrancar. Esta puede ser una causa de muerte para esas partes del carro: por algo los expertos dicen que el embrague solo está hecho para arrancar y hacer los cambios, y aconsejan no dejarlo pisado todo el tiempo. Lo mejor es frenar y poner el carro en neutro en los semáforos.

AL TRANCÓN HAY QUE SUMARLE LA LLUVIA
En caso de tener que conducir bajo la lluvia en un trancón, hay ciertas partes del carro que no puede olvidar y que podrían ser un elemento clave para evitar accidentes.
Las plumillas: su eficiencia depende de su limpieza. Revise que no estén duras, rotas o cuarteadas. Si el vehículo tiene limpiaparabrisas trasero, debe estar al día, al igual que los delanteros.
El agua del limpiaparabrisas: permite combatir la suciedad y las salpicaduras que sufre el parabrisas.
El sistema de ventilación: hay que recordar que durante la lluvia, la visibilidad disminuye con el empañamiento. El aire acondicionado y el sistema de calefacción son la mejor herramienta para contrarrestar la humedad que lo produce.
El desempañador: mantener el vidrio trasero despejado permite circular con mayor seguridad y prevenir accidentes innecesarios.
Las llantas: la adherencia en lluvia disminuye en un 50 por ciento, por eso el labrado debe estar en estado aceptable y el inflado debe ser el recomendado por el fabricante.
Los frenos: Para evitar que disminuyan su eficiencia en un charco, 'navegue' con el pie izquierdo presionando ligeramente el pedal del freno. Recuerde cambiar pastillas cada 40 mil kilómetros.


CONCENTRACIÓN, ¡VITAL COMPAÑERA!
Es bien sabido que los espacios de circulación disminuyen con el trancón, pero no estar plenamente concentrado en lo que se está haciendo también es un factor que incrementa el trancón. Si el conductor se demora en arrancar, el flujo de carros pasando por los semáforos disminuye.

Además, el riesgo de accidentes leves y de incidentes con peatones y ciclistas se incrementa. Por esto es recomendable reforzar la concentración, manejar con los tres espejos, cargar con el 'manos libres' y evitar la música estridente.

NI MUY FRÍO, NI MUY CALIENTE
La temperatura óptima del habitáculo se ubica entre los 19 y los 24 grados centígrados, incluso durante la lluvia. Por eso hay que tratar siempre de tener el habitáculo del carro a esa temperatura, de manera que el frío no moleste, ni el exceso de calor no sulfure al conductor o, en el peor de los casos, lo duerma.


ALGUNOS CONSEJOS EXTRA
No se pegue al pito. No por hacer ruido, el tráfico anda más rápido.
Si tiene una camioneta con ventana en la quinta puerta, manténgala cerrada. Si la deja entreabierta, se le cuela su propio humo a la cabina.
Cuadre los espejos de forma tal que pueda ver bien su entorno. Los choques simples aumentan al cambiar de carril.
Si es de noche, apague luces y deje cocuyos, porque así libera carga del motor.
Jamás trate de pasarse el semáforo en rojo. Es mejor esperar otro golpe de semáforo que recibir un golpe de otros vehículos.
Nunca juegue al 'primero yo, segundo yo, tercero yo'... Pase y deje pasar, así el tráfico fluye más y con menos peligro.

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