Carros europeos bajarían gradualmente de precio por tratado con Europa

De aprobarse el TLC con la Unión Europea, el arancel para los carros provenientes del Viejo Continente se desmontaría poco a poco durante los próximos siete años. En mayo se firma acuerdo comercial.

Redacción Motor

05:00 a.m. 05 de marzo del 2010

El año pasado, la Unión Europea (UE) empezó las negociaciones de un tratado comercial con Perú, Ecuador y Colombia, luego del fracaso de los acercamientos con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en el 2007.

Colombia inició entonces una ofensiva comercial encaminada a lograr un tratado de libre comercio (TLC) con esa Comunidad, la cual desembocó en un documento acordado por las dos partes que será firmado el próximo 18 de mayo en el marco de la Cumbre Euro-Latinoamericana, en Madrid (España), previos ajustes de parte y parte.

La verdad es que aun falta un buen trecho para que el TLC con la UE engrane, pero el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, es optimista acerca de los resultados y manifestó este lunes que el acuerdo comercial "está de un cacho", ya que tan solo falta la aprobación de los respectivos parlamentos.

"En Colombia no le veo mucho problema al trámite de aprobación, pero en Europa la cosa es a otro precio y podrían tardarse en decidir, por lo menos, hasta otoño de este año (tercer o cuarto trimestre)", asegura el presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos), agremiación de marcas importadas de vehículos, varias de ellas de origen europeo.

Por buen camino
Pero, independientemente de su trámite, lo logrado en las negociaciones en cuanto a la importación y comercialización de vehículos europeos se resume en la baja gradual del arancel (un impuesto que se debe pagar por concepto de importación o exportación de artículos), hasta llegar a '0', decisión que favorecerá el bolsillo de los consumidores con aspiraciones.

"Hubiéramos querido que ese desmonte ocurriera en cinco años, pero el acuerdo logrado habla de siete, a razón de cinco puntos anuales, hasta acabar con el 35 por ciento que rige hoy  -aclara García-. Es, de todas maneras, un logro importante porque un desmonte arancelario para vehículos de gamas altas, en menos de 10 años, es histórico en nuestro país".

Lo anterior significa que marcas emblemáticas como Mercedes-Benz, BMW, Citroën, los Renault que vienen de Francia, Mini, los Fiat que llegan de Italia, Audi, Seat o los Volkswagen que despachan de Alemania podrían ajustar sus precios, al menos, un 20 por ciento por debajo de los que calculan en la actualidad, al culminar el desmonte.

Esto, naturalmente, abriría el abanico de posibilidades para los consumidores y golpearía el proteccionismo que experimentan hoy nuestras ensambladoras, toda vez que los importados jugarían de 'tú a tú' con los nacionales y los obligarían a mejorar sus productos y volverlos más competitivos.

Significa también que este TLC incidiría directamente en otros temas urgentes para nuestro país, como la modernización del parque automotor y, consecuentemente, la reducción de la accidentalidad y la contaminación.

"El proteccionismo conduce a la pequeñez y la concentración de riqueza, mientras que la apertura obliga a pensar en grande, permite un acceso más democrático a bienes y servicios y obliga al país a desarrollarse más rápidamente en áreas importantes como, en este caso, la infraestructura vial, que aun está muy rezagada", dice el ejecutivo de Andemos.

Combustibles, tema clave
Una de las preocupaciones de las marcas europeas tiene que ver con los combustibles colombianos y, muy especialmente, con la decisión del Gobierno Nacional de obligar el uso y la comercialización de gasolina E85 (85 por ciento etanol) para el año 2012, decisión que las puso en alerta porque su interés en el corto plazo no se centra en ese tipo de tecnología.

Precisamente el Decreto 1135 del 2009 relativo al uso de alcoholes carburantes en el país ordena que, a partir del primero de enero del 2012, "los vehículos automotores hasta 2.000 cm3 de cilindrada que se fabriquen, ensamblen, importen, distribuyan y comercialicen en el país y que requieran para su funcionamiento gasolinas, deberán estar acondicionados para que sus motores funcionen con sistema Flex-fuel (E85)".

"En este tema -hay que decirlo- se logró convencer a Colombia de que revise la obligatoriedad del uso de gasolina E85 porque de nada nos serviría un tratado si la industria automotriz europea no puede vender sus carros con motores Flex que no posee", anota Oliverio García.

Especialmente las marcas alemanas no tienen prevista la incorporación de alcohol en sus motores. Además de que no es fácil para ese ni los demás países europeos producir y acceder al etanol (como sí lo es para Brasil o Colombia), están concentrados desde hace muchos años en el desarrollo de motores Diesel de alta tecnología y, en un plazo más largo, en el de vehículos híbridos (eléctricos y gasolina).
 
Desmontar la obligatoriedad de incorporar tecnología Flex a todos los carros sería -pues- otro punto a favor del tratado comercial con la UE, más si se tiene en cuenta que, contrario a lo decidido en nuestro país, aquellos productores y distribuidores de gasolina E85 no obligan a su utilización ni condicionan la comercialización de los vehículos aptos para ella. Todo lo contrario: el acceso voluntario a esa y otras tecnologías (los carros eléctricos, por ejemplo) va acompañado de serios incentivos estatales.

EL LUNAR
Un tema en el que aun no hay claridad entre los importadores (europeos y procedentes de otros rincones del mundo) es el que tiene que ver con los plazos estrictos, definidos por la Ley 1281 del 2009, en cuanto a la matrícula de los vehículos rezagados del año anterior.

Dicha ley modifica el parágrafo del artículo 37 del Código Nacional de Tránsito y obliga a los importadores a realizar la matrícula iniciadle sus carros durante el año modelo asignado por el fabricante y los dos meses primeros del año siguiente. Y remata: "No se podrá hacer registro de saldos de vehículos, excepto si son de fabricación nacional y sin importación".

Para los importadores, esto se traduce en proteccionismo hacia las marcas nacionales y pone en desventaja a sus vehículos, que debieron matricularse antes del primero de marzo para no 'dejarlos perder' en las aduanas, así hubiera que venderlos muy por debajo del precio original.

Según Andemos, alrededor de 2.500 importadoras de todas las marcas se vieron obligadas a matricular saldos, lo que significó un enorme esfuerzo económico, especialmente en los vehículos de servicio público, a los que se les debieron sumar otras trabas como la obligación de registrar los de pasajeros en una empresa transportadora y, en el caso de los camiones, tramitar un cupo para ofrecerlos listos para rodar.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.