Carta del lector: 'Falta mucho civismo en las vías'

Carta del lector: 'Falta mucho civismo en las vías'

Redacción Motor

03:54 p.m. 12 de agosto del 2011

"Cuando hay un accidente, todos pasan muy despacio frente al choque y quieren mirar y analizar el choque. Algunos paran y preguntan: ¿Cómo fue?"

Enterado que actualmente se prepara el nuevo código de Tránsito, quiero proponerles que con el conocimiento y autoridad que tienen en el sector (...), permítanos expresarnos a través de sus productos editoriales, a fin de enriquecer lo que los colombianos consideramos falta de civismo o de disciplina, situaciones que nos irritan, por hechos que cometen algunos conductores (...).

Cuando hay congestiones, sobre todo en carretera, todos hacemos ordenadamente la fila. Pero llega el más 'vivo', se lanza velozmente en contravía y se mete a la brava de primero en la fila. Cuando llega el policía para desatascar el nudo, es el primero que dejan pasar.
Cuando el semáforo está en rojo y esperamos el cambio para pasar, no alcanza a prender la luz verde cuando el de atrás ya está pitando para pasar.
Cuando el semáforo está en rojo y el conductor aprovecha para comprar y regatear.
Cuando es prohibido parquear y sin embargo hay carros parqueados y no falta el que lo hace en doble fila y se dedica a charlar, sin importarle el trancón, o se baja y deja el carro con la puerta abierta.
El bus que se atraviesa en la esquina y justo frente al semáforo, bloqueando momentáneamente la calle y la carrera.
Los carros parqueados en zona prohibida, a lado y lado de la vía, más peligroso cuando hay calles angulosas que impiden la vista de esquina a esquina pues cuando uno va en la mitad, se encuentra con el que viene y ninguno quiere revesar. ¿Por culpa de quién?
Los carros o camiones que se parquean sobre los andenes.
Los que se varan sobre un puente y algunos conductores (servicio público), no tiene reparo alguno en bloquear y desarmar su vehículo en plena vía.
Los carros que marchan con equipos 'gomelos' de sonido a todo volumen (bom, bom, punchi, pinchi...) que disparan las alarmas de otros carros a su paso.
Las motos ruidosas, que igual disparan las alarmas y hacen vibrar los vidrios de las ventanas de la vivienda.
Los padres que llevan al niño de un año en sus piernas para 'enseñarles a conducir'.
Los carros de enseñanza, con sus primíparos alumnos que aprenden a arrancar sobre en el puente.
Los conductores que botan sus servilletas o sus latas de cerveza en marcha.
Las motos que, en trancón, se meten por donde no caben, rompen espejos o rayan carros y no responden. Pero 'hay de que' un vehículo los toque...
Los buses grandes y camiones, que creen que el pito va en proporción a su tamaño y por usan sus cornetas de aire.
Los frenos de aire de los anteriores, con sus llamados 'espantapollos', que accionan al frenar o al 'meter' el bajo.
Los carros ciegos.
Los taxistas, que como las motos se atraviesan o paran en
cualquier parte.
Las zorras de caballo o humanas, que creen que su pobreza les
da derecho a atravesarse en cualquier parte o  transitar en contravía, aun sobre un puente.
Los ciclistas, que aun donde hay ciclovía, prefieren irse sobre la vía vehicular.
Las ambulancias, con su estridente sirena, cuando muchas veces con vía despejada o cuando van sobre el carril de TransMilenio, les gusta hacer ruido y anunciarse.
Los buses escolares viejos o ruidosos diesel, que a las 6 a.m. están rondando los barrios residenciales y hacen vibrar todos los vidrios a su paso.
La humadera de los carros diesel viejos.
Los talleres callejeros: varias calles que fueron repavimentadas a un alto costo, como la carrera 19 entre calles novena y sexta (La Estanzuela) y una vez pavimentada, sirven de mesa de trabajo para talleres callejeros
Cuando hay un accidente, todos pasan muy despacio frente al choque y quieren, desde su vehículo, mirar y analizar el choque. Algunos paran y preguntan: ¿Cómo fue?
José Ruiz

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