Carta del lector: Revisión técnica, ¿sirve para algo?

Una muestra más de que el certificado de revisión técnico-mecánica, como la ley de velocidad o la señalización vial, es un saludo a la bandera para la Policía.

Redacción Motor

04:41 p.m. 22 de julio del 2011

"Con todo respeto, quiero darles a conocer esta situación que viví el pasado lunes 11 de julio. Discúlpeme la extensión de la carta, pero la ira y el enojo hacen que esta sea una especie de desahogo, y como sé que ustedes son un referente para los automovilistas y propietarios de vehículos en el país, quise darles a conocer este caso (...). Si estiman conveniente y desean publicar la carta, los autorizo para que esta sea editada.

Ese día vivimos una de esas situaciones que generan mayor impotencia, humillación, desespero y gran decepción.
Iba mi padre conduciendo su camioneta hacia Cota, y tres kilómetros después del puente de madera (salida de Bogotá), nos pararon varios policías en un retén.

Un oficial nos solicitó los documentos y mi padre se los presentó sin ninguna preocupación, ya que todo estaba al día pues él -particularmente- es muy responsable con todos los requisitos de ley.

Después de revisar los papeles, el oficial estaba preparado con una cámara en su mano; se agachó en segundos y tomó rápidamente una foto, por debajo del carro, a la llanta delantera izquierda, sin mirar las demás. Aseguró que el carro tenía una fuga de líquido de frenos, que tenía que inmovilizarlo y, por supuesto,  generar un comparendo.

La sorpresa fue gigante, primero porque es el primer policía que se tira a tomar fotos por debajo del carro en un retén de rutina; segundo, porque el carro ha estado en mecánico periódicamente y hace cuatro días se le instaló gas y se revisó completamente por lo que estábamos seguros del mantenimiento adecuado que se le había hecho.

Le dijimos que la revisión técnico-mecánica estaba al día, (y le preguntamos) para qué era ese documento (...).  Pues, sorpresivamente, (...) el veredicto fue inmediato e indiscutible a pesar de la falta de evidencia. Durante los 15 minutos que el carro estuvo detenido, no salió ni media gota del tal líquido de frenos. Cuando le pedimos que nos mostraran el goteo, dijo que no era fuga... ¡que era humedad!

Qué tristeza, eran cinco uniformados y sólo uno sostenía la decisión de llevarse el carro para los patios: los otros no decían nada, sólo intervenían para pedirnos que nos calmáramos, pero cuando les pedíamos ayuda y que nos demostraran lo que estaba pasando, nos decían que sólo estaba mediando para que no nos alteráramos más (sólo uno de ellos se encargó de todo).

El caso es que mi padre y yo nos alteramos mucho, perdimos un día de trabajo, estuvimos todo el día haciendo filas en la oficina de tránsito de Cundinamarca y tuvimos que pagar injustamente 350 mil pesos, entre multa, grúa, fotocopias y patios: el mismo día que lo sacamos, el mecánico nos informó que el carro se encontraba en perfectas condiciones.

Yo me pregunto: si un carro con una supuesta fuga es un riesgo o peligro para la sociedad, ¿por qué lo dejan salir de los patios sin ser reparado? ¡¡Claro, porque ya pagamos!!

¿Qué hay que hacer para evitar estas situaciones y defenderse cómo ciudadanos de 'la autoridad'? Estas son las cosas que hacen que desconfiemos de ellos, en vez de verlos como los héroes, los vemos como los abusadores que se aprovechan de un uniforme para dañarles el día y el bolsillo a las personas honestas que sí trabajamos en pro del país".
Claudia Lorena Franco Delgado

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