Carta de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Carta de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Redacción Motor

05:58 a.m. 10 de agosto del 2012

El negocio de las multas
"Soy floricultor, y por razones de mi trabajo, debo estar desplazándome diariamente desde Bogotá hacia los municipios de Sopó, Cajicá, Zipaquirá, Tabio y Chía. Resulta que ahora la Policía de Carreteras ha desplegado un operativo permanente de 'control de velocidad', con radares, especialmente en la Autopista del Norte, entre Briceño y La Caro (y viceversa); en la vía entre Chía y Cajicá; en la variante de Cajicá; y en la doble calzada hasta Zipaquirá.

En estas vías, que en su mayoría son de tres carriles, por medio de conos son reducidas a uno sólo, para hacerlo pasar a uno como en un embudo, poniendo en grave peligro a los conductores y pasajeros, dado que uno tiene que hacer piruetas cuando se encuentra con estos conos formando trancones monumentales.

El caso más aberrante está en la vía Briceño-La Caro, donde un día cualquiera pude contar ¡tres retenes con control de radar!. Uno, a la altura de el Parque de Sopó, otro más en Hato Grande, y uno al frente del Insituto Caro y Cuervo. Esto ha convertido a la única vía ancha, segura y rápida que tenía la Sabana de Bogotá y el centro del país, en un caminito por el que sólo se puede andar a máximo 80 o 70 km/h, por el temor de ser multado sin piedad.

¿Por que no existe una sola señal en donde se indique el límite de velocidad que -según estos diligentes agentes del orden- es de 100km/h? No existe una sola señal reglamentaria, pero sí tienen el descaro de montar costosos operativos y adquirir equipos de radares que valen millones.

¿Hasta cuando los ciudadanos colombianos, pagadores de multas y de impuestos seguiremos permitiendo el abuso y el atropello en contra de nuestro patrimonio? ¿No es acaso una abuso y un atropello, sancionar por dizque no respetar los límites de velocidad, cuando no existe ninguna señal que lo indique? Mientras multan a los tontos ciudadanos que tienen un carrito particular, que lo necesita para poder movilizarse y trabajar, pasan las flotas intermunicipales a 120 y 130 km/h y los policías simplemente los saludan como si nada. ¡Qué descaro!

Por lo visto la idea es que no haya claridad, para que el abuso, el franco y directo atraco al ciudadano por parte de la autoridad, sea implacable y permanente. No les basta con cobrar los impuestos de matrícula más onerosos del mundo, cobrar rodamiento, certificados de gases y costosísimos peajes cada 10 kms".
Luis Rodríguez.
Bogotá.

Controles ambientales forman trancón
"¿Por que será que la Policía decide hacer los retenes de Control Ambiental en plena Avenida Boyacá, frente al Humedal de Córdoba en horas de mayor flujo de vehículos?

Todo esto lo hacen ocupando todo un carril con la camioneta de los equipos junto con una o dos grúas a lo que se suman los conos para delimitar la zona y los agentes de tránsito escogiendo los autos para revisar.

¿No será que da lo mismo si hacen estos controles en vías secundarias, parqueaderos o sitios donde no 'estorben' tanto?
Por vías secundarias, también pasan 'viejitos' que pueden pescar".
Carlos Alberto Vélez V

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