Carta de la semana: Ley de Murphy en caso de reclamo

Carta de la semana: Ley de Murphy en caso de reclamo

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Un usuario se queja de que en un taller avalado por su aseguradora le cortaron el número de chasís sin necesidad.

"Le compramos a Autolitoral (Barranquilla) un Chevrolet Chevy C2 1.6 sedán, modelo 2005, y lo aseguramos en Mapfre. Un tiempo después el vehículo fue chocado de frente. (¿) el golpe afectó lo que denominan la cara de vaca o panel delantero superior, donde va grabado el número del chasís. El vehículo fue arreglado en Autolitoral con el visto bueno de la aseguradora Mapfre. El día en que recibí el vehículo, uno de los empleados del concesionario me entregó en una bolsa el pedazo de metal cortado en perfecto estado, en donde va grabado el número del chasís. Recibí formalmente el vehículo, sin saber el gran perjuicio que me causaban. Al querer renovar la póliza anual del vehículo, Mapfre se opuso (¿) mientras no hiciéramos los trámites de la revisión en la Sijín. (¿) El teniente de la Sijín nos comentó que la manera como arreglaron el carro no fue la correcta, ya que no tenían por qué cortar nada, pues el vehículo podría estar involucrado en un montaje, o peor, parecer robado. Debido a esto, también presentaba  una notoria devaluación comercial.

Nos sugirió que le pidiéramos una certificación al concesionario (¿). Enviamos varios derechos de petición a Mapfre, pero todos resultaron en vano, pues se valían de artículos y decretos, y de que habían cumplido su compromiso cubriendo los costos de la reparación del carro. Logramos  reunirnos con un representante de Mapfre y uno de Autolitoral para buscar  una solución pero no llegamos a ningún arreglo. La aseguradora nos envió al ¿Taller mi Auto¿, donde le remacharon al carro una plaqueta rústica y remarcada, y nos entregaron una certificación, de un establecimiento que no  posee ninguna credibilidad. Resolvimos llevar el vehículo a Colserauto, y nos certificaron que "Presenta  regrabado el serial que identifica la cabina en este  tipo de  automotor. Según tarjeta de propiedad aportada, 787378A, no se  encuentra autorizado dicho cambio". Finalmente, con la certificación de Autolitoral la Sijín nos entregó la revisión policial por escrito, con la observación: "Sin confirmar la respectiva documentación que ampara la  matrícula del vehículo. Al automotor en mención le realizaron cambio del panel delantero y dañaron el número original". Con la revisión de la Sijín nos dirigimos a la aseguradora y nos dijeron que para asegurar el carro teníamos que realizar el registro de la remarcación. Desafortunadamente, mientras se  realizaba el proceso que nos exigió la aseguradora nos accidentamos. Tan  fuerte fue el  golpe que (¿) nos  tocó venderlo como pérdida total para poder responder por los daños del otro carro¿
Gonzalo Zambrano y Manuela Beltrán  

En casos como el suyo las autoridades de policía acostumbran autorizar la remarcación del Número de Serie del vehículo en el repuesto que reemplaza lo que se destruyó en el accidente (en el Chevy C2, la Calandria o ¿Care Vaca¿). El concesionario reemplazó esa pieza en la reparación que contrató la aseguradora, y bien hubiera podido tramitar la aprobación de la remarcación ante la Sijín de Barranquilla con los certificados de Mapfre y Autolitoral sobre la reparación, y el de GM Colmotores sobre los diversos números en el carro que lo identifican como genuino. En estricto sentido, no era su obligación hacerlo, y supimos que incluso gestionó en México que le enviaran la pieza con el número de serie original de fábrica, y no le pararon bolas. Lo que siguió, el segundo choque que acabó con el semoviente y sus ilusiones, demuestra una vez más que la ley de Murphy (¿Cuando algo puede salir mal, seguramente saldrá mal¿) se cumple con demasiada frecuencia.
Rodrigo Bueno Vásquez, abogado experto en derecho del consumidor.

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