Carta de la semana: 'Pare' a las muertes en accidentes de tránsito

Carta de la semana: 'Pare' a las muertes en accidentes de tránsito

Redacción Motor

05:00 a.m. 10 de septiembre del 2010

Más de cinco mil personas murieron el año pasado en calles y carreteras del país. Urge incluir tránsito y seguridad vial como cátedra obligatoria en la escuela.
 
La muerte de colombianos en accidentes viales se ha venido incrementando en los cuatro últimos años: pasó de 5.418 decesos en el 2005 a 5.796 el año pasado, en una tendencia creciente que supera cifras de seis años atrás y que continúa como una tragedia que debe ser socialmente inaceptable. ¿Qué hacer? 
 
Es preciso reformar la disposición del  Código Nacional de Tránsito que obliga al Ministerio de Transporte a elaborar el Plan Nacional de Seguridad vial, en el sentido de independizar dicho instrumento de los controles de piratería e ilegalidad, introducirle mecanismos de gerencia, vigilancia, rendición de cuentas y control político; de circunscribirse a las políticas nacionales y a las carreteras de este orden, de disponer de un modelo para planes locales con una actualización que no se limite simplemente a incorporar el plan anual indicativo.
 
El Plan 'Hacia una cultura de Seguridad Vial 2004-2008' se propuso reducir un 10 por ciento las muertes en ese periodo, pero lejos de alcanzar esa meta, se produjo un incremento del 5,7 por ciento. Esto exige una revisión profunda de lo que evidentemente fracasó, es decir, ver hasta dónde se ejecutó o si no se ejecutó y por qué; diseñarlo para el periodo de gobierno que se inicia y complementarlo con un documento Conpes sobre gestión de seguridad vial.  
 
Estos planes deberían llevarse obligatoriamente a los municipios y departamentos en cuyas áreas urbanas se produce el 70 por ciento de las muertes por accidentes de tránsito, con sujeción a las políticas y principios nacionales y con la discrecionalidad de adaptarlo a las condiciones socioculturales de la región, apropiando recursos para su financiación, los cuales -paradójicamente- pueden provenir de las asignación del 100 por ciento de los ingresos por multas o de un porcentaje del impuesto a los vehículos.
 
Comisión de alto nivel
Es necesaria la creación de una Comisión Nacional de Seguridad Vial de alto nivel, como existen en muchos países del mundo, compuesta por los ministros de Transporte, Salud, Educación, Defensa y Hacienda, los directores de la Policía Nacional, Invías, Inco y Planeación Nacional, con representantes de las entidades de prevención, la participación de la sociedad civil y presidida por el Vicepresidente de la República.

Sería encargada de fijar las políticas públicas en materia de seguridad vial, aprobar y hacer control de gestión al plan nacional de seguridad vial, proponer la expedición de normas, coordinar e impulsar la actuación de las distintas entidades públicas relacionadas e integrar las acciones de los organismos privados de prevención.

La secretaría de esta comisión se le asignaría a la Consejería Presidencial para la Seguridad Vial que se ha propuesto y el control político a la Comisión Accidental de Congreso, que se crearía. Es importante disponer la creación obligatoria de esta comisión en los niveles municipal y departamental e integrarlas con los responsables de los sectores mencionados, en el ámbito local; con esto se garantizaría una labor multiplicadora hacia todo el país.
 
Educación escolar
Es imperioso introducir las reformas necesarias a la ley de educación para que se incluya el tránsito y seguridad vial como cátedra obligatoria, sin más dilaciones.

La ley de seguridad vial debe eliminar definitivamente la dualidad existente entre las normas vigentes: por un lado, el Código Nacional de Tránsito (Ley 769 del 2002) establece la obligatoriedad de los colegios de impartir cursos de tránsito, pero por otro lado, la Ley general de la Educación (Ley 115 del 1994) considerada superior a la de tránsito, concede libertad a estos establecimientos para definir su programa educativo institucional y fija taxativamente los estudios de enseñanza obligatoria.
 
Vías más seguras
Los factores atribuibles a las vías y el entorno participan en el 28 por ciento de los accidentes de tránsito, de ahí la necesidad de diseñar, construir y operar redes que cumplan los estándares de seguridad vial y tengan en cuenta el error humano.

En consecuencia, es preciso hacer obligatoria la realización de auditorías de seguridad vial (ASV) sobre los nuevos proyectos (ya sean urbanos, nacionales o de transporte masivo) y de los construidos donde se hayan generado espacios peligrosos a fin de disminuir los factores de riesgo para los distintos usuarios del sistema y verificar que cuentan prioritariamente con todas las facilidades para los peatones, por encima de cualquier consideración de tipo presupuestal.
 
Formación profesional

Es imperioso también que las facultades de ingeniería civil, transporte y de vías incluyan dentro de sus programas una cátedra obligatoria sobre seguridad vial para formar a los futuros ingenieros en los principios y criterios de las vías seguras, buscando que los estudiantes interioricen estos conocimientos y los apliquen rigurosamente a la vida profesional.  
 
Límites de velocidad
Hay que volver a los límites genéricos de velocidad como los tienen casi todos los países del mundo y como los tenía en Colombia antes de expedir la Ley 1239 del 2008, de 80 kph en carreteras y 60 kph en vías urbanas, y aplicar la nueva disposición para fijar límites diferentes a los genéricos previos los estudios de gestión de velocidad.

Esto permite, por un lado, el cumplimiento y control de los límites, pues tanto autoridades como conductores sabrán diferenciar de antemano la velocidad de circulación en áreas urbanas y carreteras.

Por otro lado, se evita la aplicación ambigua de esta norma, pues para algunos aumentaron los límites a 80 (urbana) y 120 kph (carreteras) -que a nuestro juicio son los topes máximos a los que pueden llegar-, mientras que para la autoridad nacional de tránsito están vigentes los límites de la norma derogada mientras no se expida la reglamentación.  
 
Otras importantes iniciativas
Motivar a las entidades gubernamentales, a los municipios y departamentos, las empresas, las instituciones educativas y a la sociedad hacia la realización de programas de prevención mediante la creación del Premio Nacional de Seguridad Vial. 

Por otra parte, proponer la regulación y rebaja de las tarifas que se cobran para la emisión por los medios de comunicación de mensajes de prevención vial, como un aporte dentro de la responsabilidad civil de estas organizaciones, con el fin de combatir los efectos de los accidentes de tránsito sobre la salud de los colombianos.

Ing. Jorge Humberto Rozo Gómez

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