Cesvi (Centro de experimentación vial) preparó una guía de consejos para manejar en la montaña

Carreteras empinadas, curvas muy cerradas y terrenos accidentados convierten la montaña en toda una travesía, no obstante. Manejar en ascenso es más complicado que en descenso, consejos para manejar de la mejor manera.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Manejar en ascenso no es lo mismo que hacerlo en descenso, sobre todo en aquellas vías plagadas de curvas y accidentes geográficos.

Aquellas carreteras llenas de obstáculos naturales y trazados difíciles ¿léase las que bordean las montañas y cordilleras de nuestro país-  son fáciles y agradables de conducir, si quienes van al mando del vehículo son conscientes de su grado de dificultad.  

Según un estudio del Centro de experimentación y seguridad vial (Cesvi), normalmente el trazado vial de las montañas contiene curvas cerradas, que son muy complicadas de tomar porque ¿conforman un ángulo menor de 90 grados y pueden hacer perder el control del vehículo¿.

De ahí la importancia de que el conductor mantenga activos su cinco sentidos y observe con detenimiento las señales preventivas, diseñadas para indicarle oportunamente la inminencia de cambios de ruta pronunciados, puentes veredales o derrumbes ocasionales, entre otros.

Cuando hay presencia de tramos angostos (otro factor común de nuestras vías montañosas), el documento de Cesvi recomienda tener cuidado de no invadir el carril contrario y transitar a baja velocidad para no perder el control del auto. Esto porque ¿el espacio para construir la carretera se ha ganado de la propia montaña¿ y, por lo tanto, está hecho ¿al capricho¿ de ella.   

Para cada situación de manejo en montaña existen una serie de recomendaciones de los expertos consultados, que reproducimos a continuación.

RECUADRO 1
El arranque en pendiente
Es común en vías como estas las interrupciones de tráfico, bien sea por derrumbes y obras en la vía o por accidentes de tránsito que la bloquean y que obligan a los conductores a detenerse y arrancar permanentemente.
*Mantenga una distancia adecuada de seguimiento (dos segundos, como mínimo).
*Cuando tenga que detenerse, hágalo a una distancia prudente del carro que circula adelante.
*Al detenerse, aplique le freno de mano para quedar inmovilizado.
*Al reanudar la marcha, presione el pedal del embrague, enganche la marcha, tenga listo el pie derecho en el pedal del acelerador y desactive el freno de mano, mientras acelera.
*Si se le apaga, no se angustie ni se deje amedrentar por los pitos. Repita el proceso y arranque.

RECUADRO 2
La conducción en ascenso
No es lo mismo conducir subiendo que hacerlo bajando. En este caso, los expertos recomiendan lo siguiente:
*Nunca invada el carril contrario.
*Esté pendiente de la señalización, que es su guía en carreteras complicadas.
*Conduzca con una relación que no pase de la tercera marcha, con el fin de tener la potencia suficiente en caso de ser necesario (adelantar o hacer una maniobra evasiva).
*Para ahorra combustible, mantenga una velocidad constante, sin exceder los límites de velocidad, ni adelantar en zonas prohibidas.
*No adelante en curva, así el conductor del vehículo pesado que transita delante del suyo se lo indique. Aún así puede aparecer otro auto ¿de la nada¿ y provocar una colisión.
*Ceda el paso a los vehículos que circulan a mayor velocidad, no trate de ¿empujarlos¿ hacia el carril contrario.

RECUADRO 3
La conducción en descenso
Aunque requiere los mismos cuidados que la conducción en ascenso, el manejo cambia un poco.
*Transite por su carril y hágalo con la misma relación de marcha que pondría si estuviera ascendiendo.
*No aplique el freno permanentemente con el fin de evitar el sobrecalentamiento de discos, bandas o pastillas. Ayúdese con la caja de velocidades para disminuir la velocidad.
*Tenga especial precaución en zonas húmedas o tapizadas de tierra o elementos resbalosos.
*En zonas de derrumbe reducidas a un solo carril, los vehículos que van en ascenso tienen prelación.
*Si siente su carro muy ¿pesado¿, circule despacio. La eficacia de los frenos depende de la energía que necesita el vehículo para detenerse.

RECUADRO 4
Tipos de curva
Abierta. Tiene un trazado que forma un ángulo superior a los 90 grados. Permite tomarla a una velocidad constante, gracias a que la visibilidad es relativamente alta.
Recta. Tiene un trazado recto de 90 grados y exige, por lo tanto, más atención que las curvas abiertas. Para tomarla, es necesario reducir la velocidad.
Cerrada. Es la más complicada de tomar porque la conforma un ángulo menor de 90 grados. Aquí se pierde fácilmente el control del vehículo, razón por la cual es necesario tomarla a baja velocidad.
Fuente: Cesvi Colombia

 

           
 

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