Los cinturones de seguridad: mujeres embarazadas y niños deben ir bien amarrados, según Volvo

Aprovechando su presencia en el Salón, le pedimos a Volvo, líder en seguridad pasiva, recomendaciones sobre el uso del cinturón de seguridad en las personas más vulnerables.

Redacción Motor

05:00 a.m. 14 de noviembre del 2008

Todo lo que compone el cinturón de seguridad, es decir, la correa, el dispositivo de reglaje, la hebilla de seguridad y los accesorios de anclaje responden a estrictos controles de calidad internacionales que deben cumplirse para que puedan ser instalados de fábrica.

Esto le permite a este accesorio resistir una carga mínima de 1.500 kilogramos, cualidad muy importante pues, al interrumpir bruscamente el viaje, el cuerpo sigue a la velocidad en que venía el carro y su peso se multiplica hasta por 20 veces.

Un cinturón de calidad es fabricado a partir de unos hilos de plástico de altísima resistencia que aguantan el uso y el abuso, a pesar del paso de los años. Sus remates son cocidos milimétricamente en cruz para que jamás se zafen de los anclajes ni las hebillas.

Pero nada se saca con tener un cinturón así, cuando suscaracterísticas no correspondan a las propias del vehículo. Cada carro y cada persona, de acuerdo con su diseño y su ergonomía, pueden soportar un cinturón de determinadas características, que van desde la inclinación hasta su longitud.

La embarazadas
De acuerdo con la experiencia de Volvo, pionera en el uso de estos  dispositivos en el mundo entero, conducir o viajar en automóvil durante el embarazo puede resultar incómodo, especialmente en maniobras exigentes, como el parqueo.

"A medida que el cuerpo cambia, se tienen nuevas exigencias en cuanto a la comodidad del asiento. Pero el cinturón de seguridad y el airbag siguen siendo tan cruciales como siempre", dice un estudio de la compañía sueca, que lanza recomendaciones para las mujeres que deben conducir en estado de gravidez.

* Cuando conduzca, ajuste el asiento del conductor y el volante para controlar bien el vehículo.
* Tiene que alcanzar el volante y los pedales fácilmente, pero dejando todo el espacio posible entre éste y la parte superior del cuerpo.

Los niños de 0 a 4 años
"Desde el principio, el bebé necesita su propio asiento de  seguridad correctamente anclado, instalado y orientado en sentido contrario a la marcha -advierte Volvo Car Corporation-. Dependiendo del tipo de asiento que se empiece a utilizar, el bebé tendrá entre 9 y 18 meses antes de tener que cambiarlo".

Esto significa que una la cabeza del bebé se salga de la parte superior del asiento llega el momento de pasarlo a otro más grande.

No se puede olvidar que, en el recién nacido, la cabeza corresponde a la mitad de su peso corporal, de ahí que, al ser desproporcionada con respecto a las vértebras cervicales, los músculos y los ligamentos sin desarrollar, el cuello se convierte en su punto más débil.

"Cuando se viaja en el sentido de la marcha en un choque frontal, el cuerpo queda sujeto con el cinturón de seguridad, mientras que la cabeza se proyecta hacia delante, cargando el cuello. Dependiendo de la gravedad del choque  y del tamaño de niño, esta carga puede ser muy perjudicial", dice el estudio.

Los niños de 4 a 12 años
En este rango de edad, el niño ya ha alcanzado mayor fortaleza en el cuello, de ahí que puede sentarse en el sentido de la marcha, eso sí, bien 'amarrado' a los anclajes del carro.

En un choque frontal a esta edad, asegura Volvo, la cabeza de un pasajero que mira hacia adelante se proyecta con una fuerza considerable. "El impulso empuja la cabeza hacia abajo, chocando contra el esternón. Luego la lleva de hacia arriba de nuevo".

Según el estudio, "los niños que ya son demasiado mayores para los asientos de seguridad en sentido contrario a la marcha, pero que no miden aún 140 centímetros y no han cumplido 10 años, deben utilizar 'cojín infantil' (silla), el cual le permite mirar hacia fuera, sentarse correctamente y atarse al cinturón del carro".

Según Volvo, las investigaciones demuestran que no importa que una parte del cinturón se apoye en el cuello del niño: resulta mucho más peligroso que la correa diagonal quede apoyada en la parte externa del hombro.

¿Por qué? "En caso de accidente, el cinturón podría resbalar por el brazo -contestan los expertos de la casa sueca-. EN un accidente, saldría despedido hacia adelante".

Antes de comprarlo...
1. Identifique la referencia de cinturón que requiere su vehículo.
2. Localice los puntos de anclaje en la cabina.
3. Jamás ajuste el anclaje a la silla.
4. Cerciórese de que el cinturón que quiere cumple con la Norma Icontec 1570.
5. Revise los cinturones de su vehículo cada cinco años y cámbielos de ser necesario.

Úselo bien
1. Ponerse el cinturón antes de iniciar la marcha.
2. Despojar la camisa o el saco de objetos duros o frágiles, como esferos o gafas, que puedan incrustarse en el cuerpo al momento de un impacto.
3. La cinta debe estar plana en el área del contacto del cuerpo, jamás 'mordida' o torcida.
4. La banda debe deslizarse por el centro del hombro, nunca e la altura del cuello, y su ajuste debe coincidir con el torso.
5. La cinta abdominal debe pasar a la altura de la cadera y quedar bien ceñida al cuerpo para que su efectividad sea óptima.
6. El gancho del cierre del cinturón debe medir entre seis y ocho centímetros de largo para un agarre más efectivo.
7. La elasticidad del cinturón debe ser buena para evitar que el cuerpo quede demasiado sujeto al asiento.
8. Después de una colisión, es necesario cambiar todos los elementos del cinturón y revisar bien sus anclajes.

 

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