El ciudadano es nuestro mejor veedor: Policía Metropolitana

El ciudadano es nuestro mejor veedor: Policía Metropolitana

Redacción Motor

05:00 a.m. 24 de septiembre del 2010

Respuesta de la Policía Metropolitana, a propósito de una carta publicada por esta sección en la que una ciudadana se queja de maltrato por parte de un uniformado.

Es de interés de la Policía Nacional responder ante el clamor y la inquietud de los ciudadanos, mucho más cuando se denuncia el comportamiento irregular de uno de sus integrantes, teniendo en cuenta los resultados en seguridad ciudadana, la revolución educativa impulsada desde hace tres años y los grandes esfuerzos del direccionamiento estratégico basado en el humanismo para potenciar los talentos, la idoneidad y el profesionalismo de más de 160 mil uniformados que hacen méritos para ser catalogados como los policías de los colombianos, y gracias a su trabajo impecable y cotidiano, recuperar el sentido de la imagen institucional, la confianza hacia la actividad policial y la transparencia en todos los actos del servicio.

En ese orden de ideas, esta es la respuesta a la carta al lector titulada: "Hay héroes de verdad y héroes de papel", publicada el 11 de septiembre de 2010 en la sección Vehículos, escrita por la Señora Bertha González, quien denuncia una situación irregular en la que se ve afectada negativamente la imagen, y en la que infortunadamente a partir de una situación particular se produce una generalización de comportamientos abolidos y contrarrestados fuertemente al interior de la policía.

Cabe anotar entonces que las inquietudes y la denuncia expresada de manera escrita por la ciudadana es de suma importancia no solo por las afectaciones personales que ella sufrió y que deben ser inmediatamente reparadas de manera real, jurídica y simbólica, sino por las implicaciones que tiene tal hecho ante el cúmulo de esfuerzos inimaginables que ha liderado el Director de la Policía y todo su equipo, en un pro de una institución moderna, eficaz y cimentada en el respeto a la civilidad y a los derechos humanos.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que el ciudadano es el principal veedor de nuestras actividades, es nuestro deseo atender directamente el desagravio a la señora Bertha González, e informamos a través de este medio, que ya se han tomado las medidas conducentes a sancionar esta conducta que de ninguna manera representa la entrega desinteresada, la honra y el profesionalismo de esos miles de policías que en campos y ciudades son los aliados estratégicos de nuestras comunidades en el aseguramiento y la consolidación de realidades de seguridad y convivencia, y que también han gozado del buen nombre y del reconocimiento público cuando su actividad lo ha merecido.

De hecho, la muerte reciente de más de 50 uniformados a manos del terrorismo, en las últimas semanas, evidencia la entrega desmedida de policías anónimos en sus labores, pero sacrificados y dispuestos a posicionar el buen nombre de su institución con su propio y buen testimonio, en aras del bienestar de la Nación.

Así las cosas, las circunstancias relatadas en la carta del lector, se constituyen en una valiosa oportunidad para socializar el auge renovador que ha tenido la institución, y la ayuda que necesitamos de toda la sociedad colombiana para que los esfuerzos realizados por incrementar la cultura policial y responder a los desafíos de la criminalidad urbana y rural, tengan una real correspondencia entre el desarrollo de nuestra misión y la percepción del servicio que tiene el ciudadano.

Resulta claro que la función pública no debe ser producto de un usufructo particular entre un integrante de la policía y un ciudadano, y mucho menos producto de la violencia o el abuso de autoridad en sus formas de relación. Es por ello que oficiales, suboficiales, nivel ejecutivo, personal no uniformado y auxiliares de policía, independientemente de su rango, tienen igual nivel de compromiso.
Bajo estas consideraciones,  invitamos no solo a la señora Bertha sino a la ciudadanía en general, a constituirse en garante de la transparencia y de la confiabilidad inherente al servicio de Policía, en la medida en que gracias al esfuerzo de nuestra institución y al respaldo de las autoridades locales y nacionales, hemos logrado condiciones nunca antes imaginadas de bienestar, de recuperación de la tranquilidad, del orden social y de restauración del tejido social, del cual nosotros hacemos parte.

Brigadier General FRANCISCO PATIÑO FONSECA
Comandante Policía Metropolitana de Bogotá

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.