"Las ciudades de Colombia son lentas y mal conectadas"

En promedio, se gastan 70 minutos en salir de un área urbana como Bogotá para tomar una vía nacional. Un estudio del Banco Mundial y Planeación Nacional pone el dedo en la llaga.

Redacción Motor

08:15 p.m. 14 de diciembre del 2012

Sacar una tonelada de productos desde Bogotá al Caribe cuesta 94 dólares, mientras que para recorrer un mayor trayecto, de Cartagena a Shangái (China), por mar, el costo se reduce a 60 dólares.

Ese es solo uno de los cuellos de botella que tienen las ciudades colombianas, debido a la falta de conectividad entre una y otra, lo que las hace perder competividad.

El Banco Mundial y Planeación Nacional, a través del estudio 'Sistema de ciudades', destapan las debilidades que tienen los centros urbanos, frente a un crecimiento inminente de su población, la cual pasará de ser el 75 por ciento al 85 por ciento en el 2050.

El embotellamiento en las vías internas de las ciudades es una talanquera. En promedio, un habitante se gasta 70 minutos en salir de un área urbana como Bogotá para tomar una carretera nacional. Una vez allí, el ciudadano se enfrenta a otra dificultad: la deficiencia de vías entre ciudad y ciudad.

En Colombia, el transporte terrestre recorre cinco veces más distancia que en China, que es 8,4 veces más extenso que nuestro país. "Lograr un crecimiento del 6 por ciento de la economía, de manera sostenible, no dependerá de la minería ni de la agricultura, sino de las ciudades. Ellas son las verdaderas locomotoras", dice Juan Mauricio Ramírez, subdirector de Fedesarrollo.
Para Carolina Barco, coordinadora de la Misión Ciudades, de Planeación Nacional, "el país ha logrado un alto nivel de urbanización, pero nuestras ciudades no están bien conectadas".

El subdirector de Fedesarrollo agrega: "Nos concentramos en pensar para conectarlas con los puertos, con el comercio exterior, pero olvidamos que tenemos que conectarnos entre nosotros. Los flujos de comercio entre Bogotá y Medellín, por ejemplo, son escasos".

La ALO, una vía clave que todavía no despega
Hace 16 años, por lo menos, en Bogotá se viene hablando de la conveniencia de construir la llamada Avenida Longitudinal de Occidente (ALO), con el propósito de conectar el sur con el norte de la capital del país por el borde occidental. En 1996, el Plan Maestro de Transporte de la firma japonesa Jica concluyó que esa obra "de corto plazo" era vital para contribuir a mejorar la movilidad de los ciudadanos.

Sin embargo, en todo este tiempo, los avances que muestra la ALO son pocos y, por el contrario, durante este año, el proyecto estuvo en medio de las diferencias técnicas entre la Alcaldía y el Gobierno.

El alcalde Gustavo Petro se ha mostrado en contra de que el proyecto atente contra los ecosistemas de La Conejera y Juan Amarillo, dos humedales protegidos en la ciudad, y también ha planteado que por la ALO circule un tranvía, en vez de los buses rojos de TransMilenio.

La ALO fue diseñada en tres tramos: el sur, comprendido entre el río Bogotá y la calle 13; el central, que va entre las calles 13 y 80, y el norte, de la calle 80 a Torca. Hasta ahora solo se ha construido un tramo entre Chusacá y Soacha, que corresponde a parte del tramo sur y fue hecho por la Nación.

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