Colombia crece en cultura vial, pero hace falta más respeto por las normas de tránsito

Las campañas de prevención vial desarrolladas a nivel local y nacional hangenerado un impacto positivo y se observan señales de cambios culturales.

Redacción Motor

03:58 p.m. 30 de marzo del 2012

Los colombianos cada vez adquieren mayor conciencia de la importancia de la seguridad vial, pero todavía persiste el irrespeto de las normas de tránsito en todas las ciudades.

Esta es una las conclusiones 'negativas' que encontró el Fondo de Prevención Vial, FPV, tras encuestar a 15 exsecretarios de tránsito de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Neiva, Pasto, Barrancabermeja, Yopal, Yumbo, Ibagué, Pereira, Armenia, Cartagena y Montería.

Si bien las campañas desarrolladas a nivel local y nacional han generado un impacto positivo y se observan señales de cambios culturales, todavía hay mucho camino por recorrer.

Por ejemplo, el uso del cinturón es ya una práctica rutinaria entre los conductores y el respeto por las cebras para el paso de peatones.

El uso del casco entre los motociclistas, y la forma como cada vez más los peatones cuestionan el estacionamiento en los andenes o entregar las llaves cuando se ha consumido alcohol, son una buena señal.

No obstante, los encargados del tránsito en estas 15 ciudades durante los pasados cuatro años, sostienen que persiste el incumplimiento masivo de las normas.

Uno de los actores más vulnerables es el peatón, sin embargo, asume riesgos innecesarios por imprudencia y afán. Los motociclistas no han tomado conciencia de la responsabilidad que tienen en la vía y continúan realizando acciones peligrosas para ellos mismos y los demás actores de las vías.

Los exfuncionarios señalan que a los conductores de servicio público les falta compromiso para mejorar la seguridad vial y la movilidad; mientras que los de carro particular se estacionan en las vías sin importarles el bloqueo y los trancones que generan.
La intolerancia, la impaciencia y el irrespeto de las normas están a la orden del día.

Una de las grandes falencias detectadas y que es generalizada en todas las ciudades, es la falta de personal para ejercer el control, así como la poca coordinación interinstitucional. Todas las ciudades reclaman un mayor número de agentes o guardas para ejercer el control.

Sin embargo, la directora del FPV, Alejandra Rojas, asegura que en muchas ocasiones no se requiere de una costosa inversión. "Si sólo se pintan las cebras, se está enviando un mensaje muy fuerte de protección al peatón".

Las recomendaciones del Fondo de Prevención Vial

Involucrar en la seguridad vial, además de las dependencias de tránsito, las de infraestructura y salud.
Incluir la seguridad vial como una prioridad en el Plan de Desarrollo.
Conformar una instancia de seguimiento y coordinación institucional bajo la dirección del alcalde.
Desarrollar un transporte público de buena calidad y amplia cobertura, y desestimular los mecanismos de transporte individual.
Generar infraestructura urbana que proteja y privilegie a los peatones.
Adoptar medidas de bajo costo y de acción inmediata, como señalización de cruces peatonales.

Una mirada a la capital del país

Junto al mal estado de las vías y las condiciones del transporte público, el componente humano es determinante para obtener mejoras en la seguridad vial.

Pablo Fiurguielle, experto en seguridad vial de la Federación Internacional de Automovilismo, FIA, señaló que "la carencia de cultura ciudadana es lo que equivale a maximizar el riesgo en las vías".

El problema vial se crea por la fusión de factores no resueltos. En el caso de Bogotá, es clara la falta de mantenimiento de las vías y el creciente número de vehículos, pero la posición sociológica de las personas frente al volante maximiza la problemática. "Al estar al volante, se potencian virtudes y agresiones porque uno cree que puede hacer al volante lo que no puede hacer de pie. Realmente uno está encima de un arma".

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