Colombia sin política de reciclaje para autos particulares

Mientras en países como Argentina, España Canadá o Estados Unidos, existen políticas claras para deshacerse de los vehículos inservibles y hay una floreciente industria, en Colombia estamos en ceros.

Redacción Motor

05:00 a.m. 18 de febrero del 2011

En esos países existe un tiempo límite para el uso de vehículos de servicio público y cuando lo cumplen deben salir de circulación. Esto lleva a una reducción de la accidentalidad por falla mecánica, dinamiza el comercio y genera fuentes de trabajo.  

Los beneficios también son ambientales pues los residuos se disponen correctamente y pueden ser reintegrados a la cadena productiva. Y en Europa, a partir del año 2013 todo vehículo fabricado en la Comunidad Europea debe tener un mínimo de un 85 por ciento de piezas reciclables. 

Además, algunos países disponen de incentivos económicos para sacar voluntariamente de circulación automóviles usados. 

Y mientras en España los depósitos de autos inservibles se convirtieron en empresas florecientes de reciclaje de piezas, en Colombia, miles de carros (chatarra) permanecen en garajes, incluso, en dependencias oficiales como patios de tránsito, Fiscalía o Das, virtiendo líquidos a la tierra y destruyendo el medio ambiente.

Colombia tampoco cuenta con una infraestructura para el tratamiento del material y no existe una legislación que permita deshacerse de un carro así sea de forma voluntaria.

Por el contrario, hay exigencias absurdas como que el carro debe estar al día en impuestos, cuando su dueño no tuvo ni siquiera el dinero para repararlo. La cancelación de la matrícula exige requisitos ilógicos como el que carro tenga la revisión técnica mecánica al día o seguros obligatorios.

En Colombia la reglamentación es vaga y está contenida en varias normas.  Ley 253 de 1996 (Manejo de residuos líquidos y aceites usados); Ley 430 de 1998 (Manejo de aceites usados); Decreto 174 de 2006 (Manejo de llantas) y el  Decreto 373/003 (Manejo de baterías).

Según Cesvi Colombia, "si bien estos reglamentos aplican a cada una de las fuentes contaminantes del vehículo en proceso de desintegración, es claro que hace falta una ley marco que trate el problema como un todo y solucione, de paso, el fraude que florece a la sombra de los autos no asegurados".

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.