'Conducir es un derecho y una necesidad'

'Conducir es un derecho y una necesidad'

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Así piensan los Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC), cuya misión es advertirle sobre los riesgos a los que se expone si está enfermo.

Aunque la misión de los Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC) es, claramente, identificar aquellas personas que, por razones físicas o sicológicas, no son aptas para manejar, son varias las enfermedades tienen un mayor riesgo de provocar un accidente y otras que no.

Según Fernando Durán, asesor médico y científico de los CRC, ¿padecer alguna enfermedad no implica necesariamente incapacidad para obtener la licencia de conducción por primera vez, refrendarla o cambiar de categoría¿.

Sin embargo, considera muy peligrosas aquellas que pueden ocasionar pérdidas de conciencia y convulsiones, ¿arritmias, infartos, embolias, somnolencia, diabetes e hipoglicemia y epilepsia¿.

También las que producen alteraciones mentales o de comportamiento, como esquizofrenia, trastornos de la personalidad, depresión mayor, retraso mental y demencia y las que limitan la capacidad mental, como cataratas, glaucoma, retinopatía diabética o hipertensiva y degeneración muscular.

Para evitar accidentes, el especialista recomienda estar alerta a algunos síntomas para evitar que ¿cojan por sorpresa¿ a quien sufre de estos males. 

Conocer bien su enfermedad y los efectos secundarios de los medicamentos que usa.
Reconocer los primeros síntomas de una descompensación y la manera de subsanarlos.
Evitar las situaciones desencadenantes y  extremar las precauciones.
No conducir en la fase aguda de la enfermedad, de descompensación o del inicio de un tratamiento, que es cuando existe mayor riesgo.
Detener el vehículo en un lugar seguro ante los primeros síntomas de descompensación.
Consultar al médico antes de conducir.  Él es quien mejor puede asesorar e indicarle si es apto para manejar.

MUCHO OJO A LA VISIÓN
El 90 por ciento de la información que recibe el cerebro al conducir llega a través de los ojos, ¿de ahí que las condiciones visuales sean determinantes para un buen rendimiento como conductor y guarden relación directa con la accidentalidad, por falla humana¿, destaca Durán.

Según el asesor científico, conducir requiere más calidad que cantidad en la visión. ¿La calidad viene determinada por un correcto equilibrio entre los distintos aspectos que integran la función visual (agudeza visual, visión de profundidad, campo visual, adaptación a los cambios luminosos, visión de colores y movilidad ocular) y la cantidad por la agudeza visual¿, explica Durán.

Para disminuir la accidentalidad, los CRC  recomiendan estar alerta a síntomas clave y tomar acción para evitar problemas.

*Revise sus ojos periódicamente. Cada seis meses o cada año.
*Si usa gafas, llévelas siempre los cristales limpios y sin ralladuras.
*Cargue gafas de repuesto y revise cada dos años la fórmula con el optómetra. Aún con pocas dioptrías es necesario portarlas para conducir.
*Si tiene alguna alteración o enfermedad visual, aumente la distancia de seguridad, disminuya la velocidad, procure no hacer viajes largos, descanse cada hora de viaje y no conduzca en situaciones con escasa luminosidad (amanecer o anochecer).
*Si observa cambios visuales (visión borrosa, fatiga de los ojos) consulte a su optómetra.
*Si fue operado recientemente de miopía, hipermetropía, astigmatismo, cataratas, glaucoma, etc., no conduzca hasta que su oftalmólogo se lo indique y evite hacerlo de noche.
*Prevenga la fatiga ocular, aumentando el ritmo de parpadeo.
*Use gafas de sol para protegerse de los rayos solares.
*Maneje despacio.

PILAS CON EL ESTRÉS
La conducción es, de por sí, una actividad estresante, de ahí que el estado anímico es determinante para evitar los accidentes de tránsito.

¿El estrés puede ocasionar efectos negativos en el conductor, como hostilidad y de comportamientos competitivos ¿advierte el asesor de los CRC Frenando Durán-. También produce tendencias hacia la impaciencia, a tomar decisiones arriesgadas y a conducir imprudentemente¿.

Obviamente, el abuso del alcohol y los fármacos disminuye la concentración y produce un efecto negativo en la conducción. Al respecto, los CRC recomiendan:

Modificar la manera de percibir la situación que los estresa (en un trancón, por ejemplo, pensar en que lo mejor es salir más temprano la próxima vez).

Tener pensamientos positivos frente a la misma situación.
Desviar el pensamiento de esa situación oyendo música, por ejemplo.

Hacer estiramientos de brazo y cuello para favorecer la relajación.
Respirar lenta y profundamente por la nariz y expulsar el aire por la boca varias veces.

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