Conductas 'de ataque' al volante que todos hemos presenciado, como pecadores o víctimas, en la vía

Ningún factor es tan perjudicial para la movilidad como el comportamiento de los usuarios de las vías. Estos son algunos de los más críticos.

Redacción Motor

05:42 a.m. 20 de marzo del 2015

Doble fila: no importa si es un cruce, intersección, giro en ‘U’, oreja de un puente, etc., siempre habrá algún ‘vivo’ que para evitarse el trancón no tendrá problema en hacer una doble fila. El espacio reducido, un andén, señales que indiquen la prohibición y sobre todo el uso de razón, no serán impedimento para estas personas.

Bloqueo de intersección: un problema que hemos mencionado muchas veces. ¿Para qué avanzar hacia la intersección si está bloqueada y no se alcanzará a cruzar? Los atascos en innumerables intersecciones a causa de esto son de los más críticos, pues es común que resulten en bloqueos totales de las vías.

Direccionales: por más básico, elemental y ‘pelado’ que sea un vehículo, entre sus componentes de serie están las direccionales y su respectivo mando para activarlas. ¿Por qué, entonces, no lo hacen? No solo para avisar sobre un giro, sino también cambios de carril o incorporación a una glorieta. Y claro, hay que mencionar a quienes apenas ven que se activa la luz naranja, parece que por reflejo aceleran para no dejar pasar. ¿Por qué?

‘Zigzagueo’: una de las conductas que más sacan de quicio a los conductores de automóviles, y que le ha valido a las motos su pésima reputación, es el ‘zigzagueo’ que estas realizan entre los vehículos detenidos. La mayor problemática reside en que al ocasionar algún accidente, desde un rayón hasta una fuerte caída, la responsabilidad es evadida a como dé lugar… a menos que sean víctimas en busca de algún provecho.

Carriles imaginarios: la falta de demarcación en algunas vías es el perfecto gatillo para que los mismos ‘vivos’ de siempre se inventen un carril para escabullirse por donde puedan, por más estrecho que sea el espacio. Claro, las vías demarcadas no evitan que esto suceda.

‘Usted no sabe quién soy yo’: como si estuvieran aplicando esta ya célebre frase colombiana, conductores de camionetas grandes y sobre todo grupos de escoltas suelen ir abriéndose paso por donde sea y a como dé lugar, porque claro, su cargo se les sube a la cabeza removiendo todo lo que la pudo haber ocupado antes.

Policía de tránsito: uno de los grandes dilemas que suceden en la cabeza de los ciudadanos se origina con la policía de tránsito. Ante algún fallo o inconveniente que requiera de su presencia y asistencia, lo que más se nota es su ausencia, pero muchas veces cuando arriban para contribuir con la movilidad suelen originar trancones aún peores.

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