Los conductores denuncian corrupción de agentes de tránsito y abusos de autoridad

Conductores dicen que les han impuesto comparendos o les han sacado plata, por ejemplo, por no llevar fósforos o por no tener un extintor de 5 libras. Sorpresa: esas no son infracciones.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MAURICIO ROMERO
REDACTOR DE EL TIEMPO

Según el 90 por ciento de los participantes de un foro publicado en eltiempo.com, algunos agentes de tránsito se ¿pasan de vivos¿ e imponen comparendos por infracciones inexistentes; por ejemplo, por no cargar fósforos, cuando a estos elementos ni siquiera los considera Código Nacional de Tránsito Terrestre; o por llevar un remolque, cuando el código dice que cualquier vehículo puede arrastrar uno, siempre y cuando el dispositivo cuente con los elementos básicos de seguridad y señalización.

Aproximadamente 250 cibernautas denunciaron ¿de manera informal¿ diferentes tipos de infracciones inexistentes; y lo que es peor: se quejaron de que existe corrupción entre los agentes de tránsito, pues aseguran que como práctica generalizada les han pedido dinero para no hacerles el comparendo.

En entrevista concedida a EL TIEMPO por el comandante de la Policía de Tránsito de Bogotá, el coronel Ómar González, el funcionario opina que si bien es cierto que no está al mando de un equipo de ángeles, los patrulleros son personas sometidas a grandes presiones y que por otro lado no es fácil tratar con los infractores.

¿Cómo dicen en Estados Unidos, se necesitan dos para bailar tango ¿comenta González¿. En este caso, se necesita alguien que ofrezca y alguien que reciba. O alguien que exija y otra persona que dé¿.

Y añade: ¿Curiosamente, entre las denuncias que se reciben en la oficina de Atención al Ciudadano, la que tiene el menor porcentaje de denuncias es el impacto asociado a corrupción. Los mayores porcentajes son aquellos asociados con inconformidad con el comparendo o con el procedimiento, así como maltrato al ciudadano¿.

Por ejemplo, varios de los participantes del foro comentan que ¿en casos aislados¿ agentes los pararon supuestamente por pasarse un semáforo en rojo. Ante la natural defensa del conductor el agente respondía: ¿Es su palabra contra la mía. Si quiere proteste el comparendo¿.

Las quejas, en su mayoría, coincidían en que el uniformado agregaba: ¿Este comparendo le cuesta X cantidad de plata pero yo le puedo aliviar la vuelta que tiene que hacer y el monto si me da la mitad de lo que vale la multa¿.

A esto responde González: ¿Dentro de todo ese contexto hemos detectado en nuestro mapa de riesgos esa situación: el tema de la corrupción como la resultante de la exposición del policía de tránsito en la vía, como primer garante o guardián del cumplimiento de las normas y, consecuentemente, como la primera persona que es afectada o permeada por las conductas de los malos ciudadanos¿.

Sin embargo, casos como el de un lector que dice que le impusieron un comparendo por pasarse un semáforo en rojo en una esquina donde no había semáforo dejan en el aire la sensación de que algunos agentes se inventan infracciones con el fin de obtener algún beneficio.

Cuando se presentan casos de corrupción, ya sea el que pida o el que ofrezca, la Ley es clara respecto al castigo que recibe una persona. Dice González que hay conductores que tienen procesos judiciales por intentar sobornar a un agente.

¿Se han capturado personas que han ofrecido dinero a los uniformados. Estos individuos están judicializados y estamos a la espera de que en desarrollo de lo que contempla la Ley 1142 de julio de este año nos permita poner tras las rejas a todo mal ciudadano que intente, en el lenguaje común, sobornar a un policía.
O lo contrario: todo funcionario o servidor público que esté en la Policía de Tránsito y a quien se le compruebe esa conducta¿, explica el comandante.
Contrario a lo que sucedía hace algunos años, en la actualidad el delito de cohecho sí da para meter a una persona a la cárcel.

La máquina de la verdad
Según lo expresado por los cibernautas, una frase que se repite entre algunos agentes cuando imponen un comparendo que no corresponde a la realidad es: ¿Es su palabra contra la mía¿.

A este respecto, el coronel González comenta que tal situación está por cambiar. ¿Decidimos complementar nuestros procesos de control apoyándonos en elementos técnicos y científicos, que están en el orden del día y la parte empresarial, y que siempre se han utilizado en la policía, como es el polígrafo¿.

Dice González que el polígrafo o detector de mentiras se utilizará en aquellos casos en que las versiones del supuesto infractor y del patrullero estén enfrentadas, aunque no en los casos de delitos (como el cohecho o soborno) o de asuntos disciplinarios graves (como la agresión verbal o física).

Para resolver las diferencias entre el policía y el conductor, la Policía de Tránsito cuenta con una unidad de poligrafía conformada por 10 poligrafistas y cinco polígrafos que someten al uniformado a un cuestionario.

De esta manera, el funcionario tiene la oportunidad de demostrar si actuó conforme a la norma, si lo hizo en desarrollo de su deber legal de actuar y si, al hacerlo, respetó la dignidad de la persona.

Si el uniformado pasa la prueba de polígrafo, ese elemento se considera como un indicador. Como anota González: ¿No es la prueba reina; yo miro su hoja de vida, miro su trayectoria, miro sus indicadores de gestión y eso me permite saber si sus actuaciones son transparentes o ameritan que eventualmente se dé un proceso investigativo, para lo cual dicho proceso se sustenta ¿por supuesto¿ en la denuncia que presente la persona¿.

En cuanto al aspecto de la denuncia, el comandante de la Policía de Tránsito es enfático en afirmar que el deber del ciudadano es denunciar formalmente una conducta indebida del patrullero ante la autoridad competente; y complementa: ¿El problema es que muchas personas no denuncian estos actos porque saben que tuvieron que ver en la conducta indebida¿.

A LA ESPERA DEL PICO Y PLACA
Además de las denuncias por corrupción, una de las más frecuentes es que a los agentes sólo se les ve a la hora del Pico y Placa, al acecho de los conductores.

Algunos participantes dicen que se les ha impuesto comparendos cinco o 10 minutos antes de que empiece la restricción, y que no hay una actitud pedagógica y sí coercitiva. A esto se suma que los usuarios sienten que se presenta abuso de autoridad y que hay un dejo de arrogancia en muchos agentes.

A esto, el comandante de la Policía de Tránsito de Bogotá responde que las personas no están acostumbradas a que las obliguen a cumplir la Ley, y para eso dio el ejemplo de un ejercicio que se realizó en las calles.

¿Le pusimos una cámara escondida a un policía de tránsito. Colocamos la cámara a cierta distancia y un micrófono inalámbrico. El común denominador de las personas fue ¿por fa, mire, vea, no, es que llevé el carro¿, cinco minutos¿¿. Y hay pruebas de que no fueron cinco minutos sino 10 minutos¿.

¿La norma está hecha. Aquí el malo del paseo lamentablemente es quien tiene que hacerla cumplir. Entonces las señoras dicen: ¿vea, no sea malito¿. Al ver que el policía hace el comparendo cambian el discurso y viene una reacción negativa: ¿claro, es que ustedes son así, no cogen a los ladrones sino a nosotros los pobres ciudadanos que no hacemos nada malo¿¿.


PROCEDIMIENTO PARA HACER UNA DENUNCIA
Sobre este particular es importantísimo aclarar que un policía de tránsito tiene asignado, de dotación de personal e individual, un chaleco y un brazalete con un número único.

Ese número es de ese policía y de nadie más. Mientras dicho funcionario salga a la calle con el chaleco es identificable por parte de la Policía. Según el coronel González, no es necesario preguntar el nombre o averiguar el número de la placa, sino simplemente anotar el número del chaleco.

González advierte que es importante tener claro el sitio y la hora del incidente; y aportar, como en cualquier proceso investigativo, los mayores elementos de juicio que permitan una toma de decisiones pronta y oportuna (fotos, videos, testigos, etc.).

La idea es que las personas a acudan a la Oficina de Atención al Ciudadano, en la Cra. 36 No. 11 ¿ 62, de Bogotá.

Para las denuncias existen instituciones, como la Procuraduría, que tienen un control preferente sobre todos los funcionarios públicos.

Si se presenta el cohecho o soborno, la Fiscalía se encarga, pues se trata de un delito grave que debe ser investigada por quien tiene la facultad de hacerlo desde el ámbito penal.

Ómar González sostiene que ¿eso no quiere decir que paralelamente no se investigue al agente desde el punto de vista disciplinario, en el entendido de que una decisión disciplinaria puede terminar inclusive con la separación absoluta de la policía de un funcionario, si ha cometido una falta grave que afecte seriamente la imagen de la institución policial¿.

El funcionario asegura que el año pasado fueron retirados nueve uniformados por faltas disciplinarias.

SI NO ESTÁ DE ACUERDO CON EL COMPARENDO¿
Hay que recordar que el comparendo no es una multa, sino una orden de comparecer ante la autoridad de tránsito.

Si cree que no hay causa justa para imponer dicho comparendo, es posible hacer la reclamación dentro de las 72 hábiles siguientes.

Para esto se debe dirigir al Supercade de Movilidad, ubicado en la Calle 13 No. 37 ¿ 75 con el documento del comparendo y aportar todos los elementos de juicio que considere necesarios.

El comandante de la Policía asegura que si la persona demuestra que tiene razón, se le exonera de toda responsabilidad. Sin embargo, si la persona deja transcurrir 72 horas hábiles y no hace uso de esta herramienta, pierde el derecho de protestar este comparendo.

EN DESACUERDO CON EL PROCEDIMIENTO
El desacuerdo con el procedimiento no se debe manifestar con el policía de tránsito sino que la persona debe transmitir su inquietud en el Supercade de Movilidad.

Es recomendable que mire bien el documento que le entrega el agente, para verificar que la dirección en que se cometió la presunta falta en efecto corresponde a la realidad.

Por otra parte, firmar o no el comparendo no significa que el usuario pierda el derecho de protestarlo.

Recuerde que pasadas las 72 horas hábiles, la multa que figura en el comparendo se duplica de forma automática. Si usted comparece antes de terminado el plazo, en algunos casos podrá evitarse el valor de la multa si realiza un curso en seguridad vial o podrá obtener descuentos, dependiendo del caso.

¿HAY GUERRA DEL CENTAVO?
Existen dos mitos respecto a por qué las personas tienen la percepción de que los agentes de tránsito ¿se pelean¿ por imponer la mayor cantidad de comparendos posible: que existe un fondo de vivienda y que a cada agente se le da una comisión por cada comparendo que imponga.

Según el coronel González, ninguno de los dos es cierto. El funcionario asegura que ¿la nómina de tránsito la asume la Policía Nacional, que son más de 1.200 millones de pesos mensuales¿.

El comandante explica que el dinero recogido mediante comparendos va a un fondo manejado por la Secretaría Distrital de Movilidad, bajo sus propias políticas. Es decir que a ningún policía de tránsito le pagan por comparendos.

En cuanto a la vivienda, las casas para los funcionarios son entregadas por la Policía mediante la caja de vivienda militar.
¿Evidentemente, para que eso funcione se requieren recursos logísticos que son aportados por la Secretaría de Movilidad¿, anota González.

UN CÍRCULO VICIOSO
De acuerdo con el comandante de la Policía de Tránsito, los patrulleros se someten a niveles altos de estrés, ruido, contaminación, incomprensión, maltrato, presión y amenazas (¿usted no sabe quién soy yo¿) y algunos terminan por convertirse en agentes que maltratan. 

Para ayudarles a descargar ese estrés, la entidad cuenta con una trabajadora social y un equipo interdisciplinario de busca un perfil adecuado del uniformado de tránsito: que sea conciliador, firme pero amable, firme pero decente, firme pero que aguante ahí. ¿Que tenga la paciencia del santo Job, la sabiduría del rey Salomón y la fuerza de Sansón para manejar estos problemas de movilidad¿, dice González, quien acepta que ¿si nos estamos equivocando, es importante que nos digan en qué estamos fallando¿.

LAS QUEJAS MÁS FRECUENTES
Las siguientes son las causas más frecuentes por las cuales, según los internautas, les imponen comparendos:

Por no poner la direccional: dice un usuario de la vía que se ganó un comparendo por esa razón, pero que el agente lo detuvo cuando ya había enderezado el timón y la direccional se había apagado.

Por obstrucción de la vía: dos carros colisionaron y el agente de tránsito procedió a imponerles un comparendo a ambos por obstruir la vía. Otra sorpresa: este comparendo, el cual la gente cree que se lo pueden imponer, en realidad no existe; por lo menos no cuando hay un choque, pues se presupone que no hay intención de bloquear la calle.

Prohibido parquear: algunos se quejan de que habiendo estacionado en vías secundarias, en bahías o en sitios desolados sin señalización de Prohibido parquear, les han impuesto un comparendo.

Por no tener guardapolvos: según un conductor, el agente lo iba a multar porque el carro no tenía guardapolvos en la parte baja de los guardafangos. Hay que anotar que no existe un comparendo por ese motivo simplemente porque muchos de los carros nuevos ni siquiera los traen de fábrica.

Por echar humo: porque supuestamente bota demasiado humo. Esto se decide únicamente con una prueba de gases con equipos adecuados, a menos que la contaminación sea demasiado evidente.

Por exceso de velocidad: son varias las quejas de conductores que dicen que les pusieron un parte por ir a 100 kph, cuando en realidad iban a 30 kph. Y claro, los agentes en el momento no contaban con radares para precisar la velocidad exacta del supuesto infractor. Una perla de una dama, agente de tránsito: ¿Iba como a 82 kph¿.

Por presenciar un accidente: cuenta un señor que un taxi lo acababa de adelantar y metros más adelante se estrelló con otro taxista, por el carril izquierdo. El señor siguió su camino por el carril derecho; más adelante lo alcanzaron los dos taxistas para reclamarle por supuesta culpa pero en ese momento llegó un agente y le impuso al hombre un comparendo por ¿manejo peligroso¿.

Pico y placa: hay algunas denuncias de que se han impuesto comparendos por Pico y Placa, incluso antes de ingresar al perímetro urbano de la ciudad, que está demarcado por un aviso de ¿Bienvenido a Bogotá¿.

Por luces: hay una queja en la que supuestamente un agente le puso un comparendo a un señor por no llevar encendidas las luces de día, siendo que aún no cruzaba el peaje de la Autopista Norte, en dirección a Chía.

Soat ¿vencido¿: un usuario se queja de que una patrullera le impuso un comparendo porque tenía el Soat vencido (la fecha de vencimiento era ese mismo día). Horas después, cuando ya el conductor había seguido la marcha, se dio cuenta de que la agente le había impuesto el comparendo con la fecha del día siguiente.

Por el cinturón: un hombre dice que se acababa de subir al carro para arrancar y comenzó a ponerse el cinturón, antes de encender el motor. Cuenta que el policía le dijo que no estaba usando el cinturón y le puso el parte.

Por adelantar un camión detenido: cuenta un usuario que un camión delante suyo se detuvo por completo en la carretera, en una zona con línea amarilla continua. Al ver esto, el conductor pasó por el lado izquierdo. Más adelante un agente de la Policía de Carreteras lo hizo detener y le puso un comparendo porque, según él, el conductor debió haber esperado pacientemente detrás del camión hasta que este volviera a arrancar.


FRASE
Aquel que adelanta las dos filas y se atraviesa, ese es el vivo ¿mire, me gané un minuto¿. Esa mala conducta tiene un efecto multiplicador.

FRASE
Queremos que la gente tenga la certeza de que las denuncias que se coloquen allí no van a reposar en un archivo sino que van a ser analizadas.

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