Conductores a revisión en los CRC

El 54 por ciento de los accidentes de tránsito se deben a fallas humanas, de ahí la justificación del certificado de aptitud física y mental para conducir.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Quince personas muertas diariamente es la preocupante cifra que da el Fondo de Prevención Vial (FPV) al cierre del año. Fueron más de 5.400 colombianos caídos en las calles, de los cuales 2.027 iban en moto, 438 eran ciclistas, 735 conducían automóvil o taxi, 174 viajaban en bus, 157 en buseta y 54 en volquetas.

Estas cifras, que duplican a la que se le achacan al conflicto armado (más de 2.500 muertos) hablan de nuevo, como todos los años, de la urgente necesidad de buscar mecanismos para que los colombianos no sigamos dejando la vida en el pavimento.

Uno de ellos es la iniciativa  ¿Revísate la máquina¿, promovida a finales del año pasado por los Centros de Reconocimiento de Conductores (CRC) y que tiene como fin poner en conocimiento de los conductores las bondades de realizarse un examen de aptitud física y mental, antes de tomar el timón.

Aunque el FPV realiza permanentes campañas relacionadas con el alcohol y la conducción, el respeto por las normas y la responsabilidad de los motociclistas, entre otras, está demostrado que no son suficientes, que es urgente crear conciencia alrededor de manejar ¿con todas las de la ley¿.

Por eso este año el FPV, los CRC y las autoridades de tránsito del país decidieron ¿enfilar baterías¿ en favor de el autocuidado y desempolvar la exigencia del Código Nacional de Tránsito y de la Resolución 1555 del 2005, de realizarse un examen de aptitud física en centros de reconocimiento avalados por el Ministerio de Transporte.

Los CDA del cuerpo

En la actualidad existen 180 de estas ¿servitecas¿ para conductores en todo el país que, como los Centros de Diagnóstico Automotor, están dotados de equipos de última tecnología para estar seguros de que su propia máquina esté debidamente alineada, aceitada y mentalmente bien cuadrada para andar por nuestras calles. 

Como los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA), los CRC constan de una pista con varias estaciones, a lo largo de las cuales el piloto debe superar una serie de pruebas de agudeza visual, auditiva y de coordinación motriz que les demuestre a los ¿técnicos¿ especializados en salud que la propia máquina funciona al pelo.

Pero como sucede con la revisión técnico-mecánica, aquí se les presta especial atención a las ¿máquinas¿ más veteranas, aunque a todas se les exige por igual una serie de pruebas que desembocan en un certificado avalado por un profesional del ramo.

Ese certificado consiste, bien sea en un visto bueno para conducir sin problema, en recomendaciones para hacerlo con gafas y a ciertas horas del día o, definitivamente, dejar de conducir por el bien propio y el de los demás.

La ¿pista¿ de los CRC cuenta con tres grandes estaciones, compuestas a su vez por chequeos puntuales, indispensables para detectar fallas en la máquina. Esas estaciones son coordinadas por especialistas de cada área, que realizan los exámenes con sofisticados computadores.

La evaluación visual

Según la Organización Mundial de la Salud, el 35 por ciento de la población mundial tiene problemas de visión simple. Aquí se trata de establecer cuáles de los auscultados pertenecen a este porcentaje, a través de los siguientes exámenes:

*Agudeza visual: mide la visión cercana y lejana.

*Campimetría: detecta las limitaciones en el campo visual horizontal y vertical.

*Discriminación de colores: evalúa la incapacidad de detectar colores básicos y descubre si hay daltonismo.

*Estereopsis: determina la capacidad de visión en profundidad.
Sensibilidad al contraste: concluye si el conductor puede distinguir las formas cuando se enfrenta a tonalidades grises (amanecer y atardecer).

*Encandilamiento: evalúa la pérdida y recuperación de la visión ante la presencia de luces altas durante la noche.

*Phoria vertical y horizontal: establece si hay estrabismo.

La evaluación auditiva

Es muy importante al conducir, pues, al no percatarse de la presencia de peatones, motos y otros vehículos, el oído puede alertar al conductor de la inminencia del peligro. Consta de dos exámenes:

*Audiometría tonal sistematizada: detecta si el conductor escucha con los umbrales y frecuencias de sonido normales.

*Orientación auditiva: determina si uno o ambos oídos tienen deficiencias para escuchar.

La evaluación de coordinación motriz

Estas pruebas buscan detectar problemas de concentración, agilidad mental, memoria y otros problemas de conducta. Consta de cinco pruebas:

*Percepción de velocidad: es clave para adelantar o seguir vehículos.

*Reacciones múltiples: capacidad de reacción y respuesta de brazos y piernas, mediante estímulo auditivo y visual.

*Coordinación viso-motriz bimanual: evalúa la coordinación de ambas manos, de manera simultánea e independiente.

*Atención concentrada: detecta el grado de dispersión del conductor y si éste es capaz de mantener la calma durante la conducción.

*Reacción al frenado: determina cuánto demora el conductor en reaccionar antes de aplicar los frenos, frente a una emergencia.

¿Cuándo no se es apto para conducir?

El conductor no apto es más peligroso que el ebrio porque el primero maneja todo el día, mientras que el segundo lo hace a determinadas horas de la noche. Los CRC lo rechazan, por:

*Pérdida severa de visión
*Pérdida severa de audición.
*Disminución grave de los reflejos.
*Pérdida grave de agilidad por enfermedad, discapacidad o edad avanzada.

¿Qué dice el certificado?

1. Es apto: reúne todas las aptitudes psicofísicas mínimas requeridas.
2. Es no apto: no reúne las aptitudes psicofísicas requeridas, aún en condiciones restrictivas.
3. Es apto con restricciones: aún sin reunir las condiciones mínimas requeridas, puede conducir con ciertas adaptaciones al vehículo, restricciones y limitaciones.
Fuente: CRC

 

 

 

 

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.