Consejos para acabar con el 'chillido' de los vidrios eléctricos del vehículo

De no darle una solución pronta a ese problema, el sistema empieza a trabajar de forma forzada, lo que a la postre afecta al motor del sistema de elevavidrios.

Redacción Motor

07:18 p.m. 07 de junio del 2013

Con los años, los vehículos empiezan a presentar molestos ruidos al interior del habitáculo, más conocidos como ‘grillos’ o ‘pajaritos’, los cuales son muy difíciles de localizar, y en algunos casos, de solucionar.

Uno de los más molestos es el que produce el sistema de vidrios eléctricos. Lo que empieza como un pequeño chillido, con el tiempo se va haciendo más sonoro e impide que el sistema funcione de forma correcta.

El elevavidrios que es operado por un pequeño motor eléctrico tiene unos canales por donde se enruta el cristal en su movimiento de ascenso y descenso, los cuales, a su vez, poseen unas lengüetas que impiden la entrada de polvo y el agua al interior de la puerta.

Con el paso del tiempo, estas lengüetas se desgastan debido a factores externos como el sol, cambios súbitos de temperatura y la humedad, y terminan por permitir el ingreso de agentes externos al interior de la guías, lo que provoca el rozamiento del vidrio y se genera el molesto chillido.

Una solución inicial para suavizar las guías y evitar chillidos es aplicar una fina capa de un lubricante -específico para estos sistemas- de venta en el comercio, eso sí, después de eliminar completamente los rastros de polvo y humedad.

Si, con el tiempo, el sistema vuelve a presentar ruidos, el problema puede ser el desgaste de las lengüetas de las guías y de las que cubren el borde inferior del marco de las ventanas en las puertas. En este caso, lo más recomendable es sustituirlas, pues ya han perdido su flexibilidad, su forma original y pueden tener fisuras.

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