Consejos para conducir correctamente durante la época invernal

Tal y como pinta el clima, durante la Semana Santa los viajeros no tendrán más remedio que 'navegar' hasta sus sitios de recreo. Algunas recomendaciones para portarse bien frente al volante.

Redacción Motor

03:58 p.m. 30 de marzo del 2012

Si esta semana va a pecar, que no sea con el carro. Al menos mientras circula por carretera y sobre todo si el viaje es pasado por agua... como parece que va a ser.

Pero no porque llueva se le tiene que aguar el paseo. Lo importante es portarse bien frente al volante hasta llegar sano y salvo a 'tierra caliente'.

Primero lo primero: los conductores. Para muchos de ellos, manejar bajo la lluvia o en situaciones que representen algún nivel de concentración extra es un verdadero karma. Esto sucede por falta de experiencia al volante, porque los reflejos y los sentidos (especialmente los ojos) no están bien o porque llegó la hora de ceder el timón.

Sea cual sea el motivo, la clave es realizar un acto de contrición antes de arrancar, con preguntas básicas como: ¿se me dificulta ver peatones y ciclistas de noche? ¿Siento que todo el mundo pita y me sobrepasa? ¿Circulo por la mitad del carril y no pongo señales de cruce? Y si prefiere alejarse de malas tentaciones, deténgase en sitio seguro (un restaurante o una estación de servicio) y espere allí hasta que el aguacero baje.

Vea la última Twitcam de MOTOR sobre la conducción en tiempo de lluvia.

RECUADROS:

No olvide...

A 30 kph, el campo visual se reduce a 112 grados y, a 100 kph, a 35 grados.
La agudeza visual se reduce un 30 por ciento cuando llueve. Cuando llega la noche, la profundidad visual cae un 70 por ciento.
Por eso lo recomendable es llevar una distancia de, al menos, dos segundos con el auto que circula adelante, cuando las condiciones climáticas y de luz no son las mejores.

Blíndese cuando se vare

Si la vía es de un solo sentido, ubique en el centro del carril una señal (triángulo) de advertencia, a 30 metros del vehículo averiado.
Si la vía es de doble sentido, ubique dos triángulos en el centro del carril que ocupa: uno 30 metros adelante y otro 30 metros detrás del vehículo averiado.

Si queda 'botado', ocupando el carril por donde venía circulando, ubique los triángulos, uno a 30 metros y otro a 50 centímetros detrás, de tal manera que formen un aro de seguridad.

Si queda ubicado después de una curva o una cima, es importante ubicar un triángulo 150 metros antes, pues esos accidentes geográficos no dejan ver a quienes vienen circulando.
Fuente: Cesvi Colombia

Patinas en el barro.

No trae consecuencias graves para el vehículo, pero enterrase sí. Por eso es importante 'estudiar el terreno' antes de enfrentarlo para escoger el sitio en donde el piso tiene mejor consistencia.
Durante la marcha, es clave utilizar un cambio que le proporcione al vehículo un buen torque y 'reserva' suficiente de revoluciones, es decir, pasar en 'segunda', a los sumo, y mover el volante hacia la derecha y la izquierda suavemente para que las llantas no se entierren.

Si el vehículo se atasca definitivamente, es mejor no tratar de sacarlo acelerando porque se hunde más. Un buen truco es desinflar las llantas un 50 por ciento (si no hay piedras) porque así las ruedas expulsan el barro con mayor facilidad.
Fuente: Cesvi Colombia

Asuma una posición

1. No 'ordeñe' el timón

Los conductores inseguros creen que, cuanto más 'agarrado' tengan el volante y más cerca estén del panorámico, mayor será el control sobre el vehículo. No se dan cuenta de que los brazos demasiado encogidos se fatigan más rápido y la capacidad de maniobra se reduce sustancialmente.
Además, en condiciones difíciles, lo importante es ver lo más lejos posible del vehículo, no al revés.

2. Siéntese bien

Al 'acostar' excesivamente el espaldar de la silla, éste y el apoyacabezas pierden por completo su función y no permite un campo visual adecuado. Además, los brazos demasiado estirados impiden realizar maniobras rápidas con el volante.

3. Maneje con ambas manos

La costumbre de dominar el vehículo con una sola mano hace que el margen de maniobra se limite a un solo punto del timón. Visto como un reloj análogo, la mano izquierda debe estar entre las 9:00 y las 10:00, y la derecha entre las 2:00 y las 3:00. Así conducen los pilotos profesionales.

4. No se asuste con los charcos

La recomendación es simple: un charco grande se debe pasar en un cambio bajo (1ª ó 2ª, si el carro tiene caja mecánica), o Low en un automático, es decir, despacio (sin levantar mucha agua) por el sector de menor profundidad, y acelerando.

¿Por qué? Así como las llantas salpican hacia afuera, también lo hacen hacia adentro, y si el chorro es grande, fuerte y constante, las posibilidades de que el agua llegue al cableado y apague el motor son muy altas.

Y con una aceleración constante, evita que agua y mugre se cuelen por el escape, lo taponen... y lo dejen botado.

5. Los frenos se afectan

Una vez afuera del charco, lo mejor es pisar el freno ligeramente durante unos segundos, pues el agua se cuela entre las pastillas y el disco o entre las bandas y las campanas y merma su eficiencia al momento de aplicar el pedal.

6. Lo eléctrico es crítico

Por lo general, cuando un vehículo se vara a mitad de charco es porque el líquido o la humedad penetraron y aislaron todas las conducciones de electricidad al computador o al sistema de encendido y se suspende el flujo de corriente.

De ser así, lo peor que puede hacer el conductor es insistir con el arranque porque jamás logrará que el motor prenda mojado, pero sí que la batería se acabe.

No hay otra que esperar a que los contactos escurran (tomará horas) o secarlos manualmente con limpiadores electrónicos que debe cargar.

Qué es lo más recomendable de hacer, si...?

Tiene que echar reversa en el charco. Hágalo a velocidad constante y sin desacelerar, y aplique ligeramente el freno para que no se moje.

Queda parado, a mitad de charco. Mantenga el vehículo acelerado para evitar que el agua se cuele por el escape.

Otro carro quiere pasar rápido. Déjelo seguir y espere a que termine el oleaje, más si el charco está dentro de un deprimido. El vaivén del agua puede hacerlo varar a usted.

Debe circular detrás de otro vehículo. Mantenga una buena distancia de éste para evitar que lo salpique.

Si sospecha que el agua entró, desconecte bujías y gire el motor para que salga el agua. Mire el aceite, si sale blancuzco es porque el agua lo contaminó. Cámbielo.

Ayudas para el invierno

Limpiador electrónico o un aceite penetrante tipo WD40. Limpie todos los cables y conectores internamente con el aditivo y por fuera aplíqueles el lubricante que aislará el agua.

Botas, chaqueta impermeable y paraguas. Cárguelos dentro de la cabina, no en el baúl, pues le pueden ser muy útiles si el carro lo deja 'botado' en mitad de la nada.

Cable de remolque. La salvación para salir del apuro con ayuda de un buen samaritano. Identifique previamente la posición de los ganchos de arrastre de su vehículo y su existencia.

Linterna con pilas nuevas. Por si la varada es de noche.
Trapos limpios y secos. Le serán muy útiles si tiene que limpiar conectores para salir del apuro.

Vea la última Twitcam de MOTOR sobre la conducción en tiempo de lluvia.

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