Algunos consejos para tener en cuenta cuando piense en comprar moto usada

Aunque en Colombia este mercado es manejado de forma informal, el comprador debe exigir que le vendan el vehículo en buen estado, con documentación al día y todos los requisitos de ley.

Redacción Motor

07:56 p.m. 24 de enero del 2014

Muchos de los CKD (partes para ensamblaje) que llegaron de China en la década pasada se convirtieron finalmente en productos ‘golondrina’, es decir, en motos armadas y comercializadas en el país, pero que finalmente sucumbieron ante las marcas tradicionales y les dieron paso a otras nuevas o desconocidas, también provenientes de países asiáticos, pero dotadas de garantías sostenibles.

Paralelamente, el país endureció las normas respecto a la emisión de gases, especialmente en Bogotá y las principales ciudades del país; se instauró la revisión técnico-mecánica en el 2007 y se prohibió la venta de motocicletas con motores de dos tiempos: hoy solo se permiten las máquinas de cuatro tiempos, menos ruidosos y contaminantes. En otras palabras, el sector maduró aunque, por su incontrolable crecimiento, obligó a un mercado de segundazos mucho más informal que el de automóviles usados pero con los mismos derechos y deberes para compradores y vendedores.

Escoja a conciencia

Para comprar un ‘segundazo’, primero para tener en cuenta es que, salvo que se trate de un vehículo de competencia o una herramienta para la finca, lo único viable es recurrir a una motocicleta con motor de cuatro tiempos, pues son las permitidas en las ciudades. Y lo segundo: es mejor comprar una marca reconocida, con repuestos garantizados.

El siguiente paso es realizar una ‘inspección documental’, incluido el número VIN, el cual contiene 17 caracteres en cifras y letras en mayúscula y que está grabado en algún lugar del bastidor del aparato.

También es clave verificar si el dueño está a paz y salvo en impuestos y si los datos registrados en la tarjeta de propiedad coinciden con los que tienen las autoridades. Soat, pago de multas y revisión técnico-mecánica deben estar igualmente al día y son requisito para ‘hacer papeles’.

La pinta es lo de más

El ‘look’ de la moto es muy importante. Mire con detalle la uniformidad de las soldaduras en el bastidor, que no presenten fisuras ni grietas pues de lo contrario significaría que tuvo un golpe considerable y puede no estar en condiciones de seguridad óptimas.

La pintura también delata maltrato: mientras menos raspones, menos caídas y mientras más original y ‘entera’, más posibilidades de que la hayan consentido durante sus primeros años de vida.

Una mirada al chasís

Un experto puede determinar su correcta geometría al desmontar los elementos del bastidor, en donde se nota la correcta ubicación de chasís y subchasís. Del primero revisan su ángulo de caída y el del avance de la rueda delantera. Ambos son determinantes para la estabilidad y el confort de la moto.

Al tanque de gasolina le miran posibles corrosiones internas y externas y al carenaje la presencia de fisuras.

Algunos rastros de maltrato

Los espejos retrovisores, el sillín, las direccionales, el tablero de instrumentos y el correcto funcionamiento de tacómetro y odómetro delatan el cariño ola displicencia con que su dueño trató la moto.

Roturas en el motor

La primera inspección del motor debe ser visual ya que al estar expuesto delata fácilmente fisuras o golpes producto de caídas o maltrato del motociclista.

Si el motor es de enfriamiento por aire, lo recomendable es verificar que el estado de las aletas intercambiadoras sea perfecto; y si es de agua o aceite, revise el buen estado del radiador, el motoventilador y el ‘enfocador’ del radiador.

La cadena es clave

La verificación del kit de arrastre de la moto debe incluir los piñones traseros, cuyos dientes no pueden estar afilados o con forma de gancho y del disco trasero, que no presente alabeo.

La cadena también debe estar en estado óptimo y si sus tuercas y tornillos están maltratados, significa que estas piezas fueron intervenidas por manos inexpertas.

También se ‘funden’

En las pruebas de fugas de compresión, el motor debe registrar alrededor de 150 libras por pulgada cuadrada y el sistema de escape tener los protectores originales, sin fisuras ni orificios y con niveles de ruido normales. Si se ve aceite a la salida del escape, significa que el motor está en mal estado.

Debe sentirse bien al volante

El buen estado de la suspensión se verifica por el rodaje de la moto (que debe ser suave) y la limpieza de los amortiguadores. Si estos presentan fugas de aceite y si el desplazamiento del émbolo es irregular, quiere decir que la suspensión no está en buenas condiciones.

El estado de los resortes se comprueba fácilmente comprimiendo la suspensión: si está muy blanda o rebota mucho al soltarla, están pidiendo cambio.

¿La guaya está bien?

Al accionar el sistema de embrague, debe transmitir buena potencia a la rueda trasera Si el embrague es hidráulico, es importante verificar que el sistema no presente fugas. La guaya no debe presentar hilos sueltos ni mordeduras.

La prueba de frenado

Los discos de frenos no pueden presentar rayones o mostrar canales, alabeo, fisuras o calentamientos exagerados. Las mordazas frenar bien, las mangueras sin fugas, las campanas sin deformaciones y las bandas en buen estado.

El recorrido del manillar debe dejar un juego libre de hasta tres milímetros al momento de frenar y los rines no deben presentar alabeos, fisuras, óxidos o ruidos durante el rodamiento.

Llantas al día

Los neumáticos no deben tener golpes ni desgastes irregulares, ni despegues de la banda de rodamiento o protuberancias en la carcasa. Esto puede denotar el maltrato típico de motociclistas irresponsable: subida y bajada de andenes, paso por baches y destapados, etc.

El sistema eléctrico

Verifique que tenga buena intensidad de la luz delantera.Compruebe que el haz de luz esté 4 por ciento por debajo del foco, al proyectarla en una pared.Compruebe el correcto funcionamiento de luz trasera, stop y direccionales.Prefiera las que tienen en buen estado los cables y contactos.Constate que la batería no presente corrosión y que soportes y anclajes estén en buen estado.Asegúrese de que los indicadores del tablero y su iluminación funcionen bien.Desconfíe si no logra un encendido inmediato del motor.

¿De dónde vienen las ‘chinas’?

China, India, Tailandia, Indonesia, Corea y Taiwán son los principales proveedores de las motos de baja cilindrada vendidas en Colombia. Pueden ser de tres tipos.

Las de menos de 200 cm3 pertenecen a las marcas japonesas que tienen plantas en Asia, India o países latinoamericanos como Colombia o Brasil. Esas motos llegan con el mismo nombre, la misma calidad y el respaldo, pero no son ensambladas en Japón.

Las marcas propias de países como China, India, Taiwán o Corea, las cuales realizan alianzas con las más grandes para lograr una buena representación en el país.

Las motos genéricas, es decir, aquellas que fabrican en China por encargo y a gusto del importador. Son motos hechas a la medida con marcas y referencias que son producto de la imaginación del importador.

Más conciencia en los conductores

El Comité de Ensambladoras de Motos Japonesas lanzó la campaña ‘ A cuántos grados de ti’, a través de la página web www.acuantosgradosdeti.com y en las redes sociales www.facebook.com/ComitedeMotos y @comitemotos con el fin generar conciencia en los conductores de vehículo sobre la cercanía y solidaridad que debe haber hacia los motociclistas, peatones, ciclistas y personas en condición de discapacidad, “entendiendo que somos actores de la vía y que cualquiera de los otros actores puede ser alguien muy cercano a nosotros”.

No sobra recordar

Normalmente, se recomienda realizar revisiones mecánicas a los 1.000 kilómetros, y después de esta primera revisión, cada 3.000 o lo que la marca demande. Pregunte si la motocicleta ha contado con estas revisiones y si se le ha dado el mantenimiento que necesita.

En promedio, una moto debe recorrer 1.000 kilómetros por mes en condiciones normales, así que haga sus cuentas antes de firmar el cheque.

En la actualidad, el mercado de motos nuevas ofrece motores desde los 100 hasta los 2.000 cm3.

Empiece desde abajo

Para los que empiezan en el mundo de las dos ruedas, lo ideal es una ‘scooter’ o una moto de cilindrada no mayor a 100 o 125 cm3, las cuales vienen con transmisión automática o semiautomática. Son versátiles y fáciles de llevar.

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