Consejos para lograr un ahorro en el consumo del combustible del vehículo

Ante la negativa del Gobierno de ajustar los precios de todos los combustibles, no queda sino echar mano de la tecnología para gastar menos de lo que toca.

Redacción Motor

08:10 p.m. 21 de diciembre del 2012

Un bajo aumento del salario mínimo y un alto costo de los combustibles es lo que encontrarán los colombianos el año entrante, un panorama nada alentador si se tiene en cuenta que, así como subirán impuestos, Soat y los seguros, la movilidad, el drama de la infraestructura vial y el pico y placa en Bogotá muestran un panorama más bien sombrío.

Por eso no queda otra que recurrir a la creatividad y el buen criterio para paliar un poco la indolencia de quienes nos gobiernan y tratar de gastar lo menos posible en combustible para gozarse el vehículo que tanto esfuerzo económico costó adquirir.

Los motores que se ubican entre los 1,6 y los 2,5 litros suelen ser menos consumidores en proporción a su potencia porque no obligan al conductor a acelerar demasiado para circular a buena velocidad. Responden bien en nuestras carreteras sin que la billetera se afecte tanto, contrario a los motores más pequeños -económicos, pero 'lentejos'- o los grandes, potentes, pero tragones.

Otros factores, como la edad, el diseño, la configuración y el estado general del carro, son determinantes para que coma más o coma menos combustible. Por eso es importante que la revisión de gases se convierta en un tema clave el año que se inicia, es decir, la correcta sincronización del motor debe ser prioritaria para el conductor. Un vehículo sincronizado rinde toda su potencia y requiere menos acelerador que aquel cuyo motor funciona mal. Y a menor 'chancleta', menos gasto.

El ahorro también depende de las habilidades del conductor al volante. Las aceleradas y frenadas abruptas al momento de los sobrepasos o por simple inseguridad al conducir generan un gasto de gasolina superior al normal. Pero si el carro va 'relajado', a una velocidad constante y bien revolucionado, la aguja ni se inmutará.

Eso sí, los trancones son grandes enemigos de la billetera. ¿Por qué? Con cada arrancada, el conductor le da más acelerador al carro para que este a su vez dé la potencia suficiente y lo mueva. La explicación técnica es que la mezcla gasolina-aire se altera porque el carro consume aire contaminado del exosto del que circula adelante.

Por si fuera poco, el medio ambiente sube de temperatura, eso quiere decir que el aire entra caliente al motor, éste pierde rendimiento y le pide al conductor más acelerador para arrancar bien, de ahí que la recomendación sea apagar en paradas largas, acción que no tiene por qué afectar el funcionamiento de un motor bien sincronizado. Eso sí, al encender, no use el acelerador y así ahorra combustible.

Evite calentarlo en frío
Enciéndalo sin acelerarlo, mientras el aceite lubrica las partes.
No espere a 'calentar el motor' con el choke puesto. Arranque a los 20 segundos de encenderlo o de lo contrario se genera mala combustión, recibe más gasolina de la que necesita y consume más.
El peor enemigo del consumo es dejar el carro prendido mientras entra 'un momentico' a sacar el celular que se le quedó en la casa.

¿Por qué consume más en Bogotá o Tunja?
La combustión es más lenta en un ambiente con menos oxígeno y, por lo tanto, el vehículo pierde potencia y consume más. Los cálculos de los ingenieros mecánicos demuestran que, por cada 1.000 metros de altura, el motor pierde 10 por ciento de potencia. Lo positivo es que los requisitos de octanaje en las ciudades altas son menores que en la playa, es decir, acá puede usar gasolina corriente sin que el carro 'pistonee', pero al empezar a bajar a tierra caliente, sentirá cascabeleos.

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