Conversión a gas: pilas en dónde la hace

El buen estado del vehículo, pero también la idoneidad de talleres e instaladores son claves para pasar de la gasolina al gas.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Para que un taller de conversión a gas pueda funcionar como tal, no solo requiere el aval de las empresas certificadoras, como Icontec, sino también técnicos especializados y equipos idóneos que permitan realizar un trabajo rápido y seguro.

Es importante decir esto porque, ante la ¿boom¿ del combustible en nuestro país, fueron muchas las empresas que empezaron a aparecer, ofreciéndoles a los conductores los mejores precios para la conversión, aunque sin los debidos requisitos legales y de seguridad.  

Igual sucede con la revisión periódica y el mantenimiento del sistema.  Este se hace para detectar fugas a tiempo y revisar que la instalación no está afectando la vida del motor. Tal operación la deben hacer, igualmente, técnicos expertos.

No todos clasifican

Para que las casas certificadoras avalen la instalación, es necesario que les instalen una especie de placa o chip, a través del cual las estaciones de servicio pueden verificar que no hay transcurrido más de un año sin que el vehículo haya sido recertificado. De lo contrario, no pueden suministrar el combustible.

A pesar de ello, los centros de conversión legales se han quejado de la aparición de talleres ¿de garaje¿, que funcionan ante la mirada cómplice de estas autoridades.

Tal es el caso de Autogases de Ibagué, que impuso una demanda contra algunas entidades certificadoras que, a su critrerio, estaban avalando vehículos convertidos en talleres no autorizados.

Dicha demanda tuvo eco el pasado 16 de octubre en el Tribunal Administrativo del Tolima, que en segunda instancia les ordenó al Icontec y a la Superintendencia de Industria y Comercio verificar con lupa los talleres de conversión.

Tal situación se presentó porque, según Autogases, los talleres que convirtieron a gas muchos de los vehículos certificados por ellas, lo hicieron con equipos poco idóneos y a precios muy por debajo de los legales.

Así son los talleres idóneos

En la actualidad, la conversión a gas para un vehículo promedio cuesta alrededor de 2¿500 mil pesos, de los cuales 700 mil en promedio son subsidiados por el estado. 

Esta cifra marca, de entrada, una diferencia entre los talleres autorizados y los que no lo son, pues estos últimos se ubican hasta un millón de pesos por debajo de los primeros.

La instalación también marca la diferencia: cuando un carro llega a un taller autorizado, los técnicos especializados revisan el motor en su conjunto. Con un mecánico avalado por la certificadora, le dan el visto bueno al vehículo para la conversión.

La instalación dura 24 horas hábiles, a lo sumo, al cabo de las cuales el certificador revisa que el motor esté en su punto y le instala ese chip especial, si el cual el conductor no puede tanquear en ninguna de las más de 350 estaciones de GNV del país.

Ese chip va conectado a una caja, que a su vez le manda una señal a una electroválvula del regulador del sistema para que deje pasar el combustible, cuando el conductor lo desee.

Esa operación la hace mediante un switch instalado en la cabina, a través del cual decide si quiere andar a gas a  gasolina.

Así funcionan las estaciones

Gracias a ese switch, las autoridades pueden mantener un control sobre el uso del gas, pues son las empresas certificadoras las encargadas de vigilar, a través del sistema, cuándo el vehículo está listo para mantenimiento.

Al llegar a una estación, el islero no puede ¿meterle mano¿, ni al sistema instalado en el motor, ni al cilindro y sus partes. Tan solo revisa que el mantenimiento del vehículo esté al día y lo introduce a no más de 3.500 libras de presión al cilindro.

Está en la obligación de pedirles a usted y a los ocupantes de su vehículo que se bajen y se ubiquen en un sitio diferente a la parte trasera del carro.

Esto no significa que el cilindro pueda explotar (uno promedio es probado a 5.000 libras de presión), pero sí requiere de normas mínima s de seguridad ¿por si las moscas¿.

Como ve, el gas natural vehicular es seguid con lupa desde la fabricación e importación del cilindro y los componentes, hasta el llenado en las estaciones de servicio. Por eso es muy importante que usted conozca 

 


 

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