Conversiones de vehículos para pasarlos a gas bajaron en el 2008

Atribuyen el estancamiento a la caída en el precio del petróleo, el incremento en la venta de vehículos diesel y las malas instalaciones. Preocupa incremento de kits de mala calidad.

Redacción Motor

05:00 a.m. 20 de febrero del 2009

Mientras que en el 2006 se realizaron 23 mil conversiones en Bogotá y se abrieron 123 talleres dedicados a instalar estos sistemas en los vehículos, en el 2008 12.138 usuarios pasaron sus carros a gas natural vehicular (GNV) y alrededor de 80 talleres 'sobrevivieron' al bajón.

La primera explicación que encuentra Gas Natural S.A., distribuidor de líquido en Bogotá y propietario de las estaciones GN Auto, radica en que muchos talleres se han vuelto laxos para la instalación del equipo de conversión, lo que le ha dado 'mala fama' al sistema.

"No hay obligatoriedad para la puesta a punto de un motor ni para la instalación de uno u otro kit, de acuerdo con el tipo de motor y su tecnología -explica René Perea, gerente de GNV, de Gas Natural S.A.-. Pero una cosa es instalarle GNV a un auto con carburador que hacerlo a uno con inyección o a otro con inyección y catalizador".

Inspecciones realizadas a diversos talleres de conversión por parte de esta empresa de servicio público concluyeron que, en muchos de los talleres, y aún con el aval de las empresas acreditadoras, no hay rigurosidad a la hora de la instalación.

"No es función de las acreditadoras medir la calidad de los elementos, sino que la instalación esté bien hecha. Por eso muchos de los talleres visitados utilizan, por ejemplo, cilindros de segunda o kits de primera generación a carros de última tecnología, con las consecuencias que eso conlleva", explica Perea.  

Atacar de raíz
Gas Natural inició varias acciones al final del año pasado para subsanar este problema. Por un lado, lanzó el 4 de agosto el programa 'Bono de calidad' para orientar a los clientes sobre las bondades de una buena instalación y estimularlos con un descuento en los talleres autorizados.

Una segunda medida consistió en capacitar a las empresas acreditadoras, como Icontec o BVQI, y diseñar para ellas un formato especial que les permitiera calificar ítems más técnicos y aterrizados a la calidad de todos los componentes del sistema, y no solo aquellos relativos solo a una buena instalación.

Esta nueva calificación -que no es obligatoria para dar el aval- sí le sirve a Gas Natural para saber quién está usando equipos de calidad y aterrizados a la realidad tecnológica de cada carro y escoger tan solo aquellos talleres que hacen la conversión con todas las normas de calidad, para entregarles el incentivo de 1'200 mil pesos.

"Si, por algún motivo, el vehículo no pasa la lista de chequeo diseñada por nosotros, el taller tiene ocho días para arreglar el daño o la deficiencia en la instalación. Si no lo logra, no recibe el incentivo", explica el gerente de GNV de Gas Natural.   

Estas medidas trajeron resultados positivos: de agosto a diciembre del 2008 se realizaron 3.893 conversiones con normas de alta calidad, gracias al trabajo conjunto con las empresas acreditadoras, y se identificaron 51 talleres de conversión en Bogotá que, de acuerdo con Gas Natural, están haciendo las cosas bien.

"Actualmente estamos trabajando, en conjunto con el Icontec y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, un nuevo reglamento más estricto, que tenga en cuenta protocolos técnicos de emisiones de gases y mano de obra más idóneos, entre otros -dice Perea-. La idea es que el aval otorgado por las empresas certificadoras tenga en cuenta la calidad de todo el procedimiento".  

'Tocongas'
Otros factores que, según Gas Natural, incidieron en el estancamiento de las conversiones tienen que ver con el mercado de los demás combustibles.

Por un lado está la baja del barril de petróleo, que le permitió al Gobierno frenar el alza de la gasolina y les dio un alivio a quienes ruedan con ese combustible.

Paralelo a este fenómeno está el del mercado de los vehículos diesel particulares, cuyas ventas se han incrementado en los últimos años, precisamente como consecuencia del alza desmedida de la gasolina.

También persiste la idea de que los yacimientos de gas en Colombia no son los que esperaba el Gobierno, tema sobre el cual ha insistido el mismo Presidente Uribe en más de una ocasión y ha generado temor hacia el desabastecimiento.

"Ya tenemos 280 mil vehículos a gas. Sin embargo, hay temores del Ministerio de Minas porque los hallazgos han sido pequeños -dijo el Presidente Álvaro Uribe en el marco de la celebración de los 75 años de Casa Toro-. No obstante que han crecido mucho las perforaciones y la sísmica, el país apenas tiene siete teras de reserva de gas. Venezuela tiene 270. Bolivia tiene 70".    

Sumado a este discurso está la laxitud de los mismos usuarios, que no toman las precauciones suficientes al momento de la instalación, el uso y la revisión del sistema.

"Si se tienen en cuenta esos tres mínimos de seguridad, se evitan accidentes como el ocurrido en la estación San Francisco de Ciudad Bolívar, en donde un cilindro se estalló, afortunadamente sin consecuencias humanas", advierte el ejecutivo de Gas Natural. 

Por eso hay un protocolo estricto alrededor del manejo del sistema, que implica una preconversión o revisión del estado general del vehículo, una verificación de la idoneidad del equipo a instalar, una post conversión o puesta a punto del vehículo para cumplir con las normas ambientales y -finalmente- una certificación que avale el cumplimiento de todo el protocolo. 

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