'Dos copas de vino sí se pueden tomar': recomendaciones de Medicina Legal

Factores como el peso, la edad, el estado de salud o la dieta determinan la rapidez con que la persona alcanza algún grado de alcoholemia.

Redacción Motor

05:00 a.m. 31 de julio del 2009

A raíz del artículo "Accidente + alcohol: cárcel inevitable" publicado en esta sección la semana pasada, varios lectores quedaron con la duda sobre cuántas copas se pueden ingerir en una comida o un almuerzo, sin que estos influyan en las mediciones del alcoholímetro y, mucho más importante, en el comportamiento del conductor.

Le trasladamos esas dudas al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IML), perito por excelencia al momento de establecer el estado físico y sicológico de los conductores al momento de los accidentes.

"La prueba de alcoholemia es analítica y determina la cantidad de alcohol que se encuentra en la sangre total de una persona -dice la médica toxicóloga del IML, María Consuelo Mora-. La persona manifiesta la embriaguez con su conducta y comportamiento, que puede detectarse con una evaluación física dinámica, esto es, que cambia con el paso del tiempo como consecuencia directa del grado de intoxicación que tenga el sujeto".

En cuanto a los grados de embriaguez que establece la Resolución 000414 del 2002, Medicina Legal tiene establecidos una serie de comportamientos que son 'fijos' en cada uno, y que el conductor y sus acompañantes deben tener en cuenta antes de tomar el volante.

Se altera todo
Los expertos del IML tienen establecidos los efectos físicos, neurológicos y sicológicos, que son incontrolables para quienes ingieren alcohol y no admiten 'engalos' a la hora del examen.

Los signos y síntomas sicológicos se manifiestan en la conciencia, la sensibilidad, la motricidad y la coordinación. "Pueden detectarse en el examen físico con pruebas sencillas y su intensidad depende de la cantidad de alcohol consumida y el tiempo que transcurre desde la ingesta", aclara Mora.

En cuanto a los neurológicos, se manifiestan con la dificultad para articular palabras (disartria), para marchar normalmente y para realizar movimientos que requieran coordinación y equilibrio.  También se presenta nistagmus ocular marcado (ojos desorbitados) y dificultades para la convergencia ocular (imposibilidad de seguir un objeto).

Los signos y síntomas físicos tienen que ver con alteraciones de la conciencia, así como enrojecimiento de ojos y cara, aliento alcohólico, midriasis o miosis ocular (pupila dilatada o contraída), alteración de frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y  del reflejo fotomotor (no cambia el tamaño de la pupila si se la alumbra con una linterna), sudoración, agitación, desorientación, somnolencia e irritabilidad.

"Depende de varios factores (el tipo de bebida consumida, la cantidad, el sexo, el peso, enfermedades previas, el tiempo entre cada ingesta) para que una persona llegue a un grado de embriaguez -advierte la médica toxicóloga-.  Por eso es difícil decir con cuántas copas o botellas de cerveza pueden embriagarse".

Sin embargo, y de manera general, se ha establecido que, aproximadamente, dos copas de vino de 200ml cada una, pueden producir una alcoholemia de alrededor de 40mg/100ml de etanol en sangre total, en personas de 70 kilos de peso.  "Este mismo valor se obtendría con la ingesta de dos cervezas de 350ml, es decir, de aproximadamente 4 por ciento de alcohol", concluye la funcionaria del IML.

EMBRIAGUEZ GRADO I
Hay aliento alcohólico leve.
El conductor está consciente, alerta y orientado.
Cuando se le pide seguir un objeto hacia un lado y hacia otro, el ojo regresa y queda 'rebotando' ligeramente (nistagmus post-rotacional leve). 
Hay convergencia ocular alterada: al intentar seguir el objeto (un esfero, por ejemplo) por toda la línea media desde afuera hacia adentro, los ojos no lo siguen con precisión.
Se presenta incoordinación motora leve, es decir, la persona se presenta levemente torpe y trastabilla un poco.
No hay un aumento de polígono de sustentación, luego no tiene que abrir los pies para tener más equilibrio.
El conductor no habla 'enredado' (no se presenta lo que científicamente se conoce como disartria).

EMBRIAGUEZ GRADO II
Se percibe aliento alcohólico severo.
El conductor está conciente, alerta y orientado.
Sin embargo, habla enredado (disartria positiva).
Se ce obligado a abrir los pies para mejorar el equilibrio (aumento del polígono).
Al seguir un objeto de un lado a otro, el ojo queda 'rebotando' mucho más (nistagmus post-rotacional severo).
Se presenta incoordinación motora severa.
Hay convergencia ocular inexistente, es decir, los ojos no siguen el objeto que se les muestra por la línea media, desde afuera hacia adentro.

EMBRIAGUEZ GRADO III
Hay aliento alcohólico severo.
El conductor se ve confuso o somnoliento.
El ojo va de un lado a otro, sin que el forense obligue a seguir un objeto (nistagmus horizontal en reposo).
No se puede sostener en sus dos pies (incapacidad de mantener la bipedestación).
La pupila se ve totalmente dilatada (midriasis no convergencia).

"Dependiendo de varios factores, como el tipo de bebida consumida, la cantidad, el sexo, el peso, enfermedades previas o el tiempo entre cada ingesta, una persona puede llegar a un grado de embriaguez u otro", aclara la especialista de Medicina Legal.

NO OLVIDE...
De acuerdo a la Resolución No. 000414 de 27 de agosto de 2002 del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, la correlación de entre embriaguez y alcoholemia esta dada así:
 
¿ Resultados menores a 40 mg de etanol/ 100ml de sangre total, se interpreta como embriaguez negativa.
¿ Resultados entre 40  y 99 mg de etanol/ 100ml de sangre total  corresponde al primer grado de embriaguez.
¿ Resultados entre 100  y 149 mg de etanol/ 100ml de sangre total  corresponde al segundo grado de embriaguez.
¿ Resultados mayores o iguales a 150 mg de etanol/ 100ml de sangre total  corresponde al tercer grado de embriaguez. 

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