Correo de los lectores sobre denuncias, quejas y trámites

Correo de los lectores sobre denuncias, quejas y trámites

Redacción Motor

05:00 a.m. 20 de agosto del 2010

Uno no entiende las decisiones de la Policía
Así nos queden dudas a los ciudadanos bogotanos acerca de los 'móviles' y los actores del atentado de la semana pasada en la carrera 7 con calle 67, en lo que sí tenemos certeza es en que la Policía toma decisiones posteriores que muchas veces no entendemos para nada.

El pasado martes (y supongo que todos los días desde la detonación de la bomba) decidieron montar, en plena hora pico (a las 7:00 p.m. pasé por ahí), un retén sobre la carrera 9, por los lados de la Clínica Santa Fe, justo frente a una obra que se está adelantando en la zona y que ya tenía anulado uno de los carriles.

Sumado a las cintas y las mantas verdes, una serie de conos obligaron a los cientos de conductores que circulábamos a esa hora a pasar por un embudo de un carril a una hora en que todos circulábamos cansados hacia nuestras casas. ¡No se imaginan el supertrancón que armaron! Y, ¿para qué? No estaban deteniendo a nadie, no estaban pidiendo papeles. Estaban parados haciendo presencia y recordándonos que "pilas, están vigilados".

A veces siento que la Policía no ayuda a quienes llevamos una vida de bien; los que pagamos impuestos y respetamos las señales de tránsito; los que jamás le hemos hecho daño a nadie. ¿No se cansan de atropellarnos con ese tipo de decisiones? ¿No sería mejor una labor educativa en lugar de sembrar miedo? ¿No basta con la zozobra que nos genera saber que la bomba en mención la pusieron 'fuerzas oscuras'? Más respeto con la gente, por favor.
Mauricio Bueno  


Los ciudadanos están siempre en desventaja
He leído cartas en su sección de correo acerca de las injusticias que sienten muchos ciudadanos frente a los comparendos: yo he vivido casos que me han llevado a pensar que el Código de Tránsito es represivo y no preventivo, pues dice que si algo no es permitido es prohibido, pero si uno quiere refutar un comparendo, se encuentra con una serie de abogados dispuestos a tumbar cualquier argumento que uno tenga.

El policía, por ser empleado público, dice la verdad, luego los ciudadanos somos culpables hasta demostrar lo contrario; se ubica en los puntos en los que captura a un infractor en lugar de estar previniendo la infracción; además, debe hacer un mínimo de comparendos diarios o al mes, ¿como así?

Esto no tiene sentido: si su función es trabajar en pro de la movilidad, muy curioso que desde que anularon el comparendo por exceso de velocidad en la vía a Funza y hubo jurisprudencia, se acabaron los radares en carreteras. Pues obvio: era más fácil capturar a un ingenuo a 90 kph.

Por último, creería yo que si una grúa recoge un auto por estar mal estacionado un sábado al medio día o un domingo, las oficinas donde uno hace las diligencias para recuperarlo deberían estar también funcionando los sábados y los domingos en un horario normal, ya que si el sábado no alcanza uno a sacarlo, debe esperar hasta el lunes y pagar un día mas de patios. Es un negocio redondito por donde le mire.
Iván Pinzón


Son agentes de trancón, no de circulación
Soy un ciudadano residente en Colombia desde hace 28 años. Hace tiempo (mucho, en verdad) me hago la misma pregunta: "¿para qué sirve la policía de tránsito?" Después de haber sufrido varios atropellos en el transcurso de los años, este que le voy a comentar fue lo que llenó la copa.

El domingo 15 de agosto del 2010 viajo de Bogotá a Villeta con mi familia a pasar un día de descanso, cuando en el kilómetro 86 me para un policía de tránsito de nombre Poveda Contreras, Placa  80655, en plena curva.

Al preguntar cuál es el motivo, el agente me comunica que "exceso de velocidad". Con gran sorpresa le hice notar que 200 metros antes acababa de pasar un letrero que indicaba 83 kph. Con mucha renuencia y bastante irónico, accede a mostrarme la foto en donde, efectivamente, iba a 100 kph, entonces le digo que en una 'autopista' (es un decir) la nueva ley de tránsito me permite una velocidad de 120 kph.
 
Ya que no entiende razones, le pido que me muestre la ley que permite todo cuanto afirma, y para mi mayor sorpresa claramente dicta que la velocidad permitida cuando uno viaja en autopista (es decir, en carretera de doble calzada), y si se puede proceder, se puede hacer a la velocidad de 120 kph. 

¿Pueden ustedes creer que el agente, con tal de poner el comparendo, me dijo que no estoy en doble calzada ya que no hay un separador de por medio, y que la doble línea amarilla no es suficiente para tal propósito?

Además, me trata muy grosero y a la vez que se ríe de mí, hablando tranquilamente por celular, demorando el comparendo y acabando con mi paciencia.

Pero esto no es lo peor: decidido a contestar este comparendo, me voy a Paloquemao en Bogotá y para mi gran sorpresa aprendo que por haber firmado el comparendo perdí el derecho a reclamar.

La perla final es que, contra toda lógica y al momento de cancelar, resulto reportado por no haber pagado dos comparendos, uno del 2004 y otro del 2005. Bueno, resulta que sí los pagué, pero por la ineficiencia de movilización no había sido dado de baja.

¿Pueden ustedes creer que si no hubiera tenido los comprobantes, habría tenido que pagarlos nuevamente y con intereses? Es posible que en el año 2010 estemos  todavía a merced de la ineficiencia y la corrupción.

Por favor, que el general Palomino vaya al exterior y se eduque en lo que es circulación (no trancón) y no permita que lo ciudadano de bien sean atracados por sus agentes.
Maurizio Bella

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