Correo de los lectores sobre denuncias, tramites o quejas

Correo de los lectores sobre denuncias, tramites o quejas

Redacción Motor

05:00 a.m. 21 de noviembre del 2008

Pregunta, sugerencia y comentario
¿Quién controla la velocidad de los vehículos de  los agentes de Policía Vial y de muchos otros agentes? Con tristeza vi atropellar a un amigo por la imprudencia y el exceso de velocidad de uno de estos vehículos.

De pronto soy un poco iluso con esto, ¿pero no será posible que Invías contemple dentro de sus prioridades la adecuación de unas bahías a lado y lado de las vías colombianas para que los conductores tengan la posibilidad de parquear sus vehículos ante cualquier eventual daño mecánico? No es necesario que sean asfaltadas, pueden ser en relleno compactado.

Con dolor he sabido de la muerte de tres compañeros en lo que va corrido del año, por vehículos de transporte pesado que se han quedado varados y que por el escaso espacio para parquear les toca hacerlo sobre la calzada.  Cabe anotar que a la edad que tengo no he visto la primera tractomula que se vare en un sitio que no ofrezca peligro, siempre lo hacen en curvas, en lomas o en sitios supremamente riesgosos.

Cierto día, al llegar a una estación de gasolina, escuché a un conductor de una tractomula decirle a otro -olímpicamente- que tres días antes, cuando hacía el recorrido entre Medellín y Barranquilla, a la altura del municipio de Caucasia, se le había atravesado un peatón y que había tenido que arroyarlo porque su tractomula costaba mucha plata y él no iba a acabarla por un "perro", que eso lo pagaba el seguro.

Palabras del conductor. Se nota que para este señor la vida de los demás no vale un peso.
Eduar Guerra Brun
Sahagún (Córdoba)

 

Cuídense de no vararse en la vía a la Vega
El sábado primero de noviembre del presente año, por la carretera de la Vega a Bogotá, me varé frente al poste de SOS número 7, a las 5 de la tarde.

a. Fui a utilizar el teléfono de ese poste y me encontré con un papel encima del botón, con los números de dos teléfonos celulares para llamar, pero ninguno contestó.

b. Levanté el papel en mención y espiché el botón. Me contestó un señor muy amable, el cual me solicitó hablar duro porque no me escuchaba. Me pidió la marca del carro, el color, el modelo, el número de la placa y el lugar donde me encontraba, datos que todos los confirmó; también pidió nuestro número de celular.

c. Siendo las 5:15 p.m., me informó que en 20 minutos estaría en ese lugar el carro taller, o sea a las 5:35 p.m. Le agregué que en el carro estábamos seis personas, dos niños, uno de 1 año y otro mayorcito, lo mismo que dos adultos mayores, cada uno de 75 años, más los dos de 45.

e. Llovió toda la noche, ¿se imagina a seis personas encerradas en un carro por cuatro horas? Se preguntará por qué por cuatro horas. Porque nunca llegó el carro taller ni mucho menos grúa, como tampoco nos llamaron para darnos alguna razón, buena o mala, ¡y tampoco volvieron a contestar ningún teléfono!

Afortunadamente, llamamos a Colseguros a las 7:30 p.m. y a las 9 llegó la grúa y un taxi, y nos recogieron. Y de la concesión de la carretera... ¡nada!

Con todo respeto pido que quiten esos grandes avisos que tienen, anunciando servicios mentirosos y que de paso cobran con el peaje. Aclaro: no es un favor que ellos nos hacen, es un servicio pago y que en mi caso fue una estafa, un engaño. ¿Qué tal varado un carro viejo, de esos que las compañías no aseguran?

Segunda sorpresa: el lunes 3 del presente, llamé a las 10 a.m. al teléfono 877 2257, de "respuesta automática". No  había nadie en el momento. Luego llamé al 877 2075: me contestó el señor Ulises Alcázar, supervisor, muy atento, le expresé el caso. Su solución: "Mande una carta a  www.consecionsabana.com  para que respondan"... pero a mí no me tomó ningún dato, ni nombre, dirección o teléfono. 

Los números a los que llamé los anoté de la caseta del peaje, porque fue el único dato que la cajera me dio. Tengo el tiquete de pago de peaje de ese nefasto día. Por favor, cuídense por la carretera La Vega. ¡Que malo, nulo, inhumano servicio el de la Concesión de la Sabana!
Enrique Alfonos Riveros C.


¿Exceso de carros = trancón?
Cuando la Administración Distrital quiera intervenir con éxito en la movilidad del tránsito automotor de Bogotá, deberá centrarse no sólo en la medición del bajo promedio de velocidad, sino en identificar y sancionar las causas puntuales que afectan la misma.

El 'trancón' se disuelve atacando al causante del mismo y no encerrando a su víctima. Es ilógico intentar mejorar la movilidad a punta de 'toques de queda'.

La buena circulación, como lo aplica la medicina en nuestro organismo, no consiste en reducir el volumen de un flujo sino en suprimir la causa del bloqueo del mismo.

Identificar las causas de la baja movilidad del tránsito vehicular de Bogotá permitiría ordenarlo y  acelerarlo sin necesidad de sofismas como el Pico y placa.

1. Baja movilidad causada por los conductores sin sanción
El pasajero sin paradero: atravesar un bus para recoger un pasajero logra bloquear la totalidad de una avenida. Multiplíquese por número de buses, busetas y pasajeros sin paradero.

El conductor que 'piensa' que alcanza a cruzar una intersección. Si no, que los demás esperen.

La doble y triple fila de conductores que no respetan la fila legal. Se presenta en los cruces y accesos, bloqueando varios carriles.

El uso equivocado del carril equivocado: se usurpan carriles de circulación para paseo o para parqueo.

2. Baja movilidad causada por incompetencia administrativa
Embudos sin vergüenza. Varios carriles que se interrumpen y reducen a la mitad. Hay ejemplos clásicos, como el de la calle 63 con avenida Caracas: seis carriles se reducen a tres, en plena intersección.

Orejas y vías de acceso sin carril de ingreso a las avenidas. Causa de inmovilidad y de accidentes.

Huecos de tres metros por cinco alcaldes. No necesitan presupuesto, ya que son utilizados para botar escombros.

El clon pirata. Sin censar. Lo único que se sabe es que es amarillo, que roba espacio de rodamiento y  su mitosis se celebra el "día sin carro".

La chatarrización sin fondo y sin chatarrización.

Los cientos de agentes de tránsito con horario exclusivo de Pico y placa.
Jaime G. Rocha A.


Movilidad es una sinfonía de absurdos
El pasado domingo, regresando de San Diego en el Autódromo de Tocancipá, optamos por la carrera séptima hacia Bogotá, pues en medio de un monumental aguacero pensamos que la autopista estaría inundada y trancada más que de costumbre.

El trancón fue acorde con nuestras tradiciones milenarias, pero lo grave estuvo  a la altura de la calle 165 sobre la carrera séptima, sentido norte-sur, en donde un cráter digno se ser embanderado por Neil Armstrong se escondía bajo un charco de agua aparentemente 'normal'. Posterior al fuerte golpe, observamos una cola de vehículos al lado derecho con diferentes daños de pinchadas, rines doblados o partidos y quién sabe qué en piezas de suspensión.

Noté cómo la alineación había variado, pero el neumático tenía presión y continuamos. A la altura de la calle 134 nos detuvimos en la estación Petrobrás con baja presión y el rin como un 'calao'.

Digo lo siguiente: si en países civilizados, las autoridades competentes responden por estos daños ocurridos a los vehículos de los ciudadanos, si por ejemplo en Brasil, por no hablar de Suiza, por la mañana vimos cómo construían una alcantarilla cerca al hotel donde estábamos y al volver en la noche había instalada una lámina de acero protegiendo el trabajo realizado y permitiendo circular los autos...

Si allá, que es Latinoamérica, hacen las cosas bien, por qué aquí no y a quién podemos recurrir para que nuestro derecho a circular por vías decentes no siga siendo vulnerado. Ese derecho nos lo ganamos por pagar los impuestos de rodamiento, que por cierto, y según mis cálculos, pagamos los 365 días del año aunque nos prohíben circular 27 días, de acuerdo a la acumulación de las 12 horas restrictas por semana.

La sinfonía de absurdos en la movilidad obviamente no es solo culpa del alcalde o los gobernadores regentes, pero sí de una orquestación de todos ellos. Como lo dijo el Presidente de Fenalco, Guillermo Botero, al inicio del Salón del Automóvil,  "...en los últimos años, en Bogotá no se han construido vías nuevas aparte de la Ciudad de Cali (...). La solución a la movilidad no está en restringir más sino en hacer nuevas vías".

¿Con quién nos quejamos? ¿Con el mono de la pila? El 'dañito' que le quedó a mi carro me lo están cotizando, pero tiene cara de caro. Hasta tengo video de los que llegamos a la bomba Petrobrás.
Enrique Souza Sterling

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