Correo de los lectores sobre quejas, denuncias y trámites

Correo de los lectores sobre quejas, denuncias y trámites

Redacción Motor

04:59 p.m. 27 de mayo del 2011

Permisos para discapacitados, una 'joya' de solución 

Leí  detenidamente la nota de alguien que se quejó por el vía crucis que nos tocó padecer para tramitar el permiso para los vehículos de quienes estamos discapacitados. Se quedó corto, le faltó contar, por ejemplo, que a pesar de tener una historia clínica de instituciones especializadas en cada caso, o estar postrado en un silla de ruedas, "había que" certificarlo y ratificarlo por un médico general de la  Secretaría de Salud, con todas las incomodidades que esto implica: citas pospuestas después de dos semanas, colas interminables, con un cartapacio de certificados, tratamientos, historias clínicas, radiografías y todo tipo de exámenes  posibles. Dispendioso, pero se entiende por los "vivos" que aparecerán, para evitar el pico y placa.

Pero lo que es absolutamente increíble, es que, primero faltan tres meses para expedirle a 1.500 personas un documento que nadie sabe si es una calcomanía, un chip, o solo una "inscripción virtual" para cuando aparezca en una cámara de infractores no lo multen. Pero si hay un reten, borrón y cuenta nueva, todo lo anterior no existe, hay que llevar copia notariada del fólder que llevó a la Secretaría de Salud y ahora demostrarle cada vez al agente de turno que uno si es un discapacitado,  con la correspondiente demora, por que por radio debe certificar si la Secretaría de Salud lo avaló como tal y si la de Secretaría Movilidad lo aceptó. Hasta aquí la placa del vehículo no cuenta para nada. Increíble. 

Seguramente 'Ripley' no lo creería, el permiso de movilidad de pico y placa es para el discapacitado, no para el vehículo, entonces así se entiende la intervención de la Secretaria de Salud (?) porque solo es válido si el discapacitado va dentro del vehículo. Absurdo. Vale decir que si va a una cita y lleva un conductor, la mayoría de nosotros los discapacitados lo requerimos, no puede que lo dejen donde debe ir, por que si el conductor del vehículo ahora sin permiso, por que va sin el paciente, lo multan, ¿que tal?  Así las cosas, debe el discapacitado en silla de ruedas, o en muletas o arrastrando una bala de oxígeno ir y volver estacionar a un parqueadero,  llueve truene o relampaguee. Entonces, ¿Qué clase permiso es ese? Mejor un taxi que lo deja donde va. Es como si las ambulancias que no llevan el enfermo las multaran y al blindado también si no va el personaje. De locos la medida.

Para rematar y esto si es la tapa, certificado de sobrevivencia cada 6 meses, que no sirve para absolutamente nada, porque si no va el "discapacitado vivo" dentro del vehículo  el permiso desaparece. Ah y esto es de "no te lo puedo creer". El vehículo queda inhabilitado a pesar de que lo que se tramitó y se llenaron todo tipo de papeles y filas e incomodidades, para poder transitar sin restricción alguna los días de pico y placa, ¿o estoy equivocado? Sin  consideración alguna y como un cuento cruel, si el discapacitado se enferma o está en cama y requiere de medicamentos, oxígeno o una emergencia o simplemente que le hagan una vuelta,  ahí el vehículo no tiene permiso de movilidad, a pesar de que lo que se ofreció como solución para los discapacitados era exención de pico y placa para el vehículo, no para el discapacitado, o ¿cómo se interpreta?

Seguramente quien diseñó el pico y placa para el vehículo de los discapacitados pensó que la solución era darle certificado de movilidad sin restricciones en pico y placa al discapacitado,  precisamente a quienes tenemos todos los problemas para movilizarlos. Una joya de solución. Más bien parece una broma de mal gusto y una falta de caridad humana. Doloroso, por decir lo menos.

Julio Páez Ferro 'Papeto'

Los vidrios polarizados y 'el papel' de los agentes de tránsito 

Soy propietario de un vehículo campero  marca Toyota Land Cruiser modelo 1997 al cual le polaricé los vidrios de acuerdo a la normatividad vigente que está contenida en las resoluciones 003777 de 2003 y 01373 de 2009 las cuales fijan los limites de transmisión luminosa de los papeles que se le pueden poner  a los vidrios sin necesidad de sacar permiso ante las autoridades, en este caso la Policía Nacional.

Según dichas normas,  los vehículos pueden llevar en el parabrisas y en los vidrios delanteros hasta un 30 por ciento de polarización; los vidrios cuartos traseros hasta un 45 por ciento y por último la quinta puerta hasta un 86 por ciento. Eso es lo que se permite en las resoluciones y de ahí para adelante toca tramitar el permiso ante la Sijin de la Policía Nacional.

El calvario comienza cuando la los agentes de tránsito y de carreteras lo detienen a uno y le miran el carro y dicen que no se ve nada, que está muy oscuro, y empieza la inspección al ojo y al capricho del agente. Se les recuerda la normatividad y los porcentajes que esta permite pero el juicio es contundente: no se ve el interior o está muy oscuro y empieza el atropello de los derechos ciudadanos, que amparados en disposiciones legales, pueden polarizar sus vidrios sin necesidad de tramites dispendios  y engorrosos hasta el limite fijado por las normas.

Señor director: puede la policía sin el soporte de un instrumento científico medir el grado de reflexión del papel con que se oscurese el vidrio? Yo creo que no, de la misma manera que no se puede hacer una prueba de alcoholemia sin el alcoholímetro, que tal que el día de mañana detengan o le hagan parte a un conductor porque según el agente este tenía tufo pero no se le midió con ningún alcoholímetro.

La policía debe acatar las normas y dejar de violar los derechos de los conductores. Sino  tienen un instrumento que mida el grado de reflexión deben abstenerse de poner partes por llevar, según su capricho,  los vidrios muy oscuros o porque no se vea el interior del vehículo en la distancia o detenido. Porque con los niveles permitidos por las norma jamás se va ver el interior de un vehículo o nunca se va a ver claro, o transparente.

Me gustaría saber que se puede hacer en este caso o si estoy equivocado  o cual ha sido la experiencia de otros conductores con el fin de empezar una discusión pública que lleve a que la policía se dote de herramientas que permitan que los ciudadanos no sean atropellados en sus derechos por el capricho del "ojo"  de un agente que le permite inexplicablemente saber cuanto refleja un papel puesto sobre un vidrio de un automóvil pero no puede medir el nivel de reflexión del pavimento o de la pintura del mismo vehículo que pretende multar. 

Victorino Hernández Berrocal 

Soluciones al transporte por la Séptima
Hace varios años vi un artículo en El Tiempo sobre la opción de un Tranvía Ligero, -creo que así lo llamaban-, como solución de transporte público para la carrera Séptima, para el cual básicamente se necesitaba de un ancho de 6 metros constante, y ocasionalmente uno mayor para las estaciones. Recuerdo la bonita máquina amarilla de la foto que lo ilustraba y luego no se ha vuelto a oír nada de esta opción, que seguramente podría ser compatible con el Transmilenio en la estación central, con el metro, y en general, con un apropiado concepto de transporte multimodal.

Cordial saludo,
Álvaro  Linares  López
Arquitecto

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