Correo de los lectores sobre quejas y denuncias

Correo de los lectores sobre quejas y denuncias

Redacción Motor

05:00 a.m. 03 de abril del 2009

 Hay que hacer algo por La Esperanza
Quisiera saber al igual que muchos usuarios de vehículos, qué pasó con el tan prometido arreglo de la Avenida la Esperanza a la altura del aeropuerto.

La Alcaldesa de Fontibón y el Alcalde Mayor de Bogotá habían prometido que para el mes de septiembre de 2008 comenzarían las obras de recuperación de esta supuesta avenida, que cada día parece más un camino de herradura, y hasta el momento lo único que se ve es el aumento de trancones en esta parte de la ciudad por culpa de los innumerables cráteres que allí se encuentran.

Considerando el alto número de vehículos livianos y pesados que transitan por este punto -ya que es una línea que conecta la entrada a Bogotá por la calle 13 con la Avenida Eldorado- no se entiende cómo es que nadie de la Administración Distrital se hace responsable de su mantenimiento.

Claro que hay que entender que Samuel Moreno está más preocupado por ver cómo recupera su deteriorada imagen (que está más dañada que la Avenida La Esperanza), en lugar de hacer algo por mejorar las vías de la capital.

Pienso que a través de un medio tan leído como EL TIEMPO, y en especial como la sección 'Vehículos', puede ser posible hacer algo de presión para que los responsables le den solución no solo a ésta, sino a muchas otras dolencias de las que sufren las calles de Bogotá.
Carlos Gómez

La gente adelanta en doble calzada
Soy usuario frecuente de la carretera Sogamoso-Bogotá, por la cual se adelantan obras de la doble calzada. En los tramos ya terminados, se nota la falta de conocimiento de muchos conductores sobre cómo utilizar este tipo de vías.

Sería muy bueno que ustedes, en cooperación con la Policía Vial, nosotros los lectores y la teleaudiencia de Motor TV, diseñáramos un manual de conducción vial para, de esta forma, tratar de ser más amable y menos estresante la conducción por nuestras ya estresantes vías.
Edgar L. Plazas

Dejemos gobernar a Samuel
Los problemas que afronta la principal ciudad colombiana no se van a solucionar de la noche a la mañana o por arte de magia, pues son flagelos heredados y con un crecimiento impresionante por factores económicos y hasta sociales.
 
Teniendo en cuenta lo anterior, podemos afirmar que los más graves problemas que está afrontando en la actualidad Bogotá no son culpa exclusiva del  alcalde Samuel Moreno Rojas.

La inseguridad es un grave flagelo, cuyas causas y crecimiento están muy relacionados con el desempleo y el ingreso de miles de desarraigados a la ciudad.

El problema de la movilidad en el transporte ha aumentado porque en los últimos años no se han construido nuevas vías, existen más habitantes y, por  lo mismo, ha aumentado el número de automotores que circulan por la ciudad.

Dejemos gobernar a Samuel y, a manera de balance, veamos algunas de sus realizaciones, como el arreglo de vías que supera los 30 mil metros; trabajo y  estudio para 3.500 personas entre l8 y 26  años de edad de estratos 1 y 2, y la extensión de TransMilenio por el norte de la ciudad, hasta la calle 197.
Jorge Giraldo Acevedo

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