Correo de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Correo de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Redacción Motor

08:08 p.m. 10 de mayo del 2013

‘La mediocridad acaba con las buenas ideas’

“Tiene todos los defectos que uno quiera: sobreoferta en las horas pico; fallas en las losas del corredor del norte; chalequeos esporádicos (como sucede en todos los sistemas de transporte masivo del mundo); vandalismo en sus estaciones. Pero es el sistema de movilidad más decente que hemos tenido los bogotanos en toda nuestra historia. O lo era.

El pasado martes 7 de mayo, a eso de las 9:00 a.m. y en medio de la lluvia, me bajé de un articulado de TransMilenio en la estación de la calle 106 que, dicho sea de paso, es la más incómoda de todas porque, por espacio, los vagones tuvieron que fabricarse muy angostos, al igual que su respectivo puente peatonal.

Pero eso no fue obstáculo para que cuatro vendedores ambulantes ingresaran hasta la boca de los buses para ofrecer toda suerte de paraguas y ponchos. Armaron sus ‘centros de venta’ a lo largo de los vagones, interrumpiendo el paso de quienes entraban y salían, y lo peor, con la complicidad del policía de turno, que charlaba muy animadamente con ellos.

Yo creí que los músicos que se colaron en un articulado en el que yo viajaba hace un par de semanas, en Chapinero, eran solo eso, colados. Y que eso de la doble tarjeta de recarga y lo de las millonarias pérdidas del ‘flamante’ sistema integrado de transporte eran problemas pasajeros.

Pero no: con lo vivido el pasado martes, me doy cuenta de que esta administración no dejará vivo, ni siquiera, este oasis que nos estaba salvando de los buses y las busetas. ‘Bravo, señores de la Alcaldía, vean cómo la falta de gerencia acaba con las buenas ideas, como TransMilenio”.
José Manuel González

‘Los personajes deberían circular en helicóptero’

“Esta nota, aunque no lo parezca, ayudaría a mejorar la movilidad vehicular en Bogotá.

Vi una noticia televisiva en días pasados sobre una experiencia en Sao Paulo (Brasil), donde es tal la congestión vehicular, que los que tienen plata, los que pueden, se transportan por vía aérea, me figuro que en helicóptero.

En Colina Campestre, por citar solo un sector de Bogotá, viven militares de alto rango, expresidentes, senadores y otros ‘personajes’ que, a diario, se movilizan de lado a lado de la ciudad. Adicionalmente, casi semanalmente se realizan actividades militares y sociales en el Club de Suboficiales, que más bien parece un segundo Cantón Norte: congestionan, bloquean las vías al paso con sus caravanas de escoltas, motos, carros blindados y hasta camiones militares del llamado ‘anillo de seguridad’.

Volar no solo ayudaría a evitar trancones sino a la economía del país y del Distrito por los costos que estos movimientos acarrean si estos señores se movilizaran mejor en helicóptero, dado que, al parecer, tienen un ‘altísimo’ grado de riesgo.

Muchos me preguntarán si sé cuánto vale movilizarse por la ciudad en helicóptero, y la verdad no lo sé; lo que sí creo es que si aplicáramos este cambio de transporte a personajes, el ahorro sería tan grande que, seguro, podríamos construir y asignar con ese dinero más de 10 casas mensuales para pobres de todo el país.

Adicionalmente, al mejoramiento de la movilidad al evitar los trancones que ellos generan”.
Rafael Antonio Córdoba Ardila

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