Correo de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Correo de los lectores sobre quejas, trámites y denuncias

Redacción Motor

05:00 a.m. 04 de marzo del 2011

Sigue intolerancia contra buses escolares
El pasado 22 de febrero, al salir del colegio a las 3:15 p.m., todas las camionetas hacemos una fila para tomar la autopista Norte, pero esta vez, intrépidamente, el furgón de placas SPC 056 irrumpe por un costado, y al no poder meterse a la brava, comienza a golpear fuertemente con los puños el techo de la camioneta (SQL 343), lo que atemoriza a todas las niñas ocupantes de la ruta.

Más adelante nos alcanza y comienza a cerrarnos para hacer que el vehículo pierda el control y se accidente.

El mencionado furgón lleva un aviso que reza: "¿Cómo conduzco? Teléfono: 3362799", número al cual procedo a marcar inmediatamente.

Me contestan de 'Molinos el Lobo', y un señor de nombre Julio niega que el vehículo en mención preste servicio a esa fábrica, pero me insiste en pedirme el número de mi celular, por si de pronto sabe a quién pertenece, lo que me deja dudas.

¿Hasta cuándo los vehículos escolares tendremos que soportar la violencia de conductores como el que maneja ese furgón? ¿Por qué esos señores no son sancionados por las empresas?
Jairo Duque

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Con esas concesiones, Colombia es inviable
Se anda muy bien por la doble calzada que va de Bogotá a Tunja, pero qué peligro transitar de noche por allí. Hace 15 días salí tarde de Villa de Leyva hacia Bogotá y quedé impresionado con la falta de señalización vial, especialmente en las zonas que la vía aun está en construcción. No hay letreros, ni 'ojos de gato' en las orillas, ni avisos que alerten sobre la reducción de la calzada, ni líneas divisorias, nada.

Yo me pregunto: ¿quién controla a los señores de las concesiones viales? ¿No hay quién les exija un mínimo de experiencia en seguridad vial? ¿Esos señores están ahí tan solo para tumbar al Estado, o sí saben algo de ingeniería? ¿Les importa algo la seguridad de quienes transitamos por allí o solo la plata que les dejamos en los peajes?

A la altura de Yerbabuena había un retén de la Policía Vial, en donde me detuve y les trasladé todas estas preguntas. Ellos, muy amables, me contaron que la accidentalidad está creciendo por esa vía por esa razón y que no hay nada que puedan hacer, salvo controlar que la gente no exceda la velocidad y que ande con sus papeles en regla.  

Qué vaina: con esas concesiones que solo piensan en la manera de tumbarnos, Colombia es sencillamente inviable.
Ricardo Gómez

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