Correo de los lectores sobre trámites y denuncias

Correo de los lectores sobre trámites y denuncias

Redacción Motor

05:00 a.m. 18 de septiembre del 2009

Ya no es Moreno, sino oscuro
El alcalde y los otros, los que a falta de recursos y creatividad han convertido las prohibiciones y restricciones en mecanismos para gobernar.

A estas horas resulta bastante creíble la especie de que el alcalde Samuel Moreno simplemente está cumpliendo compromisos adquiridos con  otros sectores y personas, sin importarle que su desconocimiento, improvisación y engaños nos estén costando tanto a los bogotanos, no solo al millón de automovilistas que estafó, sino, peor aún, a la gran masa que deriva directa o indirectamente su sustento de los carros.

Pero todo, incluso lo más malo, como la gestión en movilidad, tiene su lado bueno.  El alcalde y los otros, los que a falta de recursos y creatividad han convertido las prohibiciones y restricciones en mecanismos para gobernar, nos han hecho saber con toda claridad que no son personas competentes, que tienen poca o ninguna credibilidad y que en el futuro será mejor desconfiar de él, de sus socios y de su gestión, por mucha emisora que monte y comerciales de televisión que pague.  A propósito, ¿con plata de quien? 
 
No puede esperarse mucho de quienes sin ningún análisis ni reflexión fueron capaces de salir a decir, sin ruborizarse, que el recaudo de la sobretasa se había incrementado gracias al mal llamado "pico y placa," así que lo raro hubiese sido que el tal decreto 268 hubiese quedado bien redactado, sin el vacío jurídico que le permite a los dueños de los parqueaderos meternos la mano al bolsillo otro poquito. Otro "error" en contra de los automovilistas.  Por favor, no le pidan a este señor que actúe, dejenlo que termine su periodo y que se vaya, a menos que tengan ganas de verlo equivocarse y rectificar, sonriendo, cada 8 días.

Que hagan su agosto los parqueaderos, las grúas, los patios y sus demás beneficiarios y persecutores de los automovilistas mientras puedan, porque, si de algo puede estar seguro el alcalde, es que su capital político se redujo en por lo menos un millón de votos, que es más de lo que tenía.  Y los automovilistas, o somo capaces de unirnos y de hacer respetar, dentro de la ley, nuestros derechos o pasaremos a engrosar la lista de especies extintas, ya no por el calentamiento global sino por la ineptitud y mala leche del personaje de marras y su combo y por nuestra propia apatía.
Fernando Márquez M.
Socidad Colombiana de Automovilistas (SCA)

¡Qué barbaridad con algunos conductores de bus!
Que se pasen semáforos en rojo... ya estamos acostumbrados; que se detengan a recoger pasajeros a mitad de cuadra... eso es muy normal; que sean el foco de contaminación más grande de nuestra ciudad... ya nadie lo duda. ¡Pero que se metan en contravía por una glorieta, eso sí es digno de cárcel!

La escena la vi (mejor dicho, la viví) un sábado cuando, a eso de las 8 de la mañana circulaba tranquilo con mis hijos por la glorieta del calle 63 con carrera 50. De repente una buseta que andaba de oriente a occidente por la 63 decidió devolverse para subir de nuevo por la 63, pero sin utilizar el round point.

El muy salvaje 'cortó camino' en contravía porque el tráfico era mínimo (como si se ahorrara galones de gasolina y horas de su precioso tiempo) y -literalmente- nos hizo orillar.

Definitivamente, la vida es muy frágil al lado de esos salvajes que violan el Código de Tránsito de la A, a la Z, y de las autoridades que no hacen nada para atajarlos.
Pedro Juan Castillo

La miopía de quienes diseñan las vías de Bogotá
Observando en medio de los trancones que se forman en todas las salidas de puentes, avenidas y giros, me he dado cuenta con qué miopía extrema se diseñan.

Yo, que no soy ingeniera, puedo ver que en los lugares en donde hay salidas o entradas a otra avenida, si hay un carril amplio que saque el automóvil con facilidad a la otra vía, como en la salida de la carrera 30 al sur a la paralela frente al Campín, no se forma nudo ni hay  accidentes.

Pero si, en cambio, hay reducción de  la vía como la del puente de la cale 92 al norte, que es todo un lío para dar el giro hacia la calle 100, el caos es total.
Graciela Suárez

La Policía debía cuidar en vez de molestar a los conductores
El sábado 12 de septiembre, de visita en la capital y siendo las 23 horas cuando no hay mayor problema de tráfico, presencié el grotesco espectáculo a cargo de la Policía con sus secuaces de las grúas, que levantaban carros y carros estacionados en los alrededores del Parque de la 93, inclusive en presencia de sus dueños y de manera implacable, cuando no estaban haciendo ningún estorbo.

No sé qué estén pensando los bogotanos. Si quieren que Bogotá sea realmente una ciudad amable, deben obligar a sus dirigentes a flexibilizar las normas, especialmente en todos los lugares turísticos y de esparcimiento (por supuesto, en las horas de poco tráfico) y obligar a la Policía no solo a no molestar, sino a que ayuden a parquear los carros y cuidarlos con todo y sus ocupantes.

Esa noche, la pizza y la gaseosa me costaron 20 mil pesos, y el parqueadero 19 mil. ¡Buena esa, Alcalde!
Baron Gut

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