Correo de los lectores sobre trámites, quejas y denuncias

Correo de los lectores sobre trámites, quejas y denuncias

Redacción Motor

05:00 a.m. 16 de octubre del 2009

De control y respeto no se vio nada
Observé gustoso el artículo de la sección Vehículos del diario EL TIEMPO, del día sábado 10 de octubre de 2009 sección C4, que decía 'Control en carreteras: con motivo del día de la raza, la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional diseñó la campaña Por el Respeto a la Vida'.
Después de un largo viaje desde la ciudad de Florencia (Caquetá), con alto grado de calor a pesar de la lluvia, y de un recorrido con tráfico normal, llegué a inmediaciones entre Girardot y Melgar, y encontré a eso de las dos de la tarde un trancón de magnitud incalculable, que avanzaba a kilómetro por hora.
Después de ver que muchos vehículos nuevos y viejitos se recalentaban y que las personas bajaban a tomar aire y reposar del sofoco, decidí -como algunos- devolverme hasta Girardot y tomar la vía por La Mesa.
Desde el trancón hasta Bogotá gasté siete tortuosas horas de lluvia, frío, calor, empañamiento de vidrios, más varados, familias padeciendo, poca autoridad o Policía, estrelladas y trancones por doquier, es decir, todo lo contrario a lo anunciado en el diario esta sección, porque control lo tuvimos los conductores prudentes, gracias a Dios.
'Respeto por la Vida' no se vio por lado alguno y mucho menos que haya habido un diseño de campaña como la pregonada. Faltó, como siempre, un diseño, una actitud de prevención por parte de las autoridades, que sabían de antemano el estado de esas vías y cuál debía ser la forma de desarrollar un buen regreso de los bogotanos a sus casas y no del penoso regreso desde Girardot a Bogotá.
Ojalá designen personas que realmente presten un buen servicio de retorno a esta ciudad, mientras arreglan las vías.
José Beltrán 

-----------------------------
CDA y autoridades no se están preocupando por el medio ambiente
Leyendo el articulo 'Caos y corrupción en la revisión técnico-mecánica', publicado el día sábado 10 de octubre en la sección vehículos de El Tiempo, deseo complementar y dejarle otra inquietud.
Sería muy importante exigir un control de calidad con una certificación internacional sobre la fabricación del hardware y  software de los equipos electrónicos y mecánicos utilizados por los entes certificadores de la revisión técnico-mecánica, ya que dependiendo de la precisión de los mismos se podría garantizar el objetivo de la misma,  el control ambiental, con el cumplimiento de las exigencias ambientales internacionales; pero en Colombia parece que nos preocupa más los CDA como negocio que el control ambiental.
Sería muy importante que ustedes lideraran la toma de una muestra comparativa de lecturas en diferentes Centros de la revisión técnico-mecánica, incluyendo los equipos utilizados en los vehículos de las unidades del control ambiental, para observar y analizar la imprecisión que hay en las diferentes lecturas de diagnóstico.
Eso es bastante grave, máxime cuando un ciudadano del común hace su revisión con el cumplimiento de las normas, en cualquier centro autorizado, confiando en la honestidad del diagnóstico, pero convirtiéndose en victima, cuando una patrulla de control ambiental lo requiere y le inmoviliza el vehículo por la diferencia e imprecisión en las lecturas.
Los invito a que creemos conciencia de una manera imparcial, a las autoridades responsables de esta campaña, para que se haga de una manera honesta y sin perder el propósito de la protección ambiental.
Se deberían suspender las revisiones hasta que se comprueben y homologuen los equipos con las respectivas certificaciones y pólizas para garantizar que  la precisión de las lecturas en los diferentes CDA sean con un mínimo margen de error entre los mismos.
Camilo Restrepo

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.