Crónica: Así es un lavadero 7/24

En una 'mala noche' lavan unos 80 carros. Cuando el negocio es próspero, aproximadamente 200.

Redacción Motor

05:07 a.m. 17 de agosto del 2012

Son las 11 de la noche y en la calle 138 abajo de la Autopista Norte, en el sector de Colina Campestre, tres lavaderos de carros trabajan a un ritmo frenético. El más grande, Auto Spa 138, recibe varios taxis y algunos 'particulares'.

"Esto es poco usual" dice el administrador y arrendatario, William Acosta, pues lo normal es que después de las 10:30 solo lleguen los tradicionales amarillos a este 'car wash' 24 horas.

El lavadero solo cierra tres días en el año: Viernes Santo, 31 de diciembre y 1 de enero. Siempre habrá quién lave su carro en caso de que tenga alguna eventualidad, sin importar cual sea: desde barro o comida regada, hasta vómito u otros accidentes fisiológicos.

Acosta tiene 32 años, de los cuales nueve ha estado al frente del negocio que comparte con su hermano. En este periodo ha visto de todo, pues la historia misma del Auto Spa, ha hecho que las vivencias sean diversas y curiosas.

"Hace unos años, este lavadero parecía una discoteca (...) sufría mucho porque mi oficio siempre ha sido la limpieza de carros pero esto se había vuelto, como los llaman ahora, un 'amanecedero'".

Aparte de la limpieza de los autos, lidiar con ebrios era parte de las tareas. En diversas ocasiones tuvo que interponerse entre los carros para que los borrachos no fuesen a chocarlos.

"Todo paró cuando la prensa, con cámaras escondidas, llegó acá y destapó eso (...) cuando vimos los videos en televisión nos angustiamos mucho. Imagínese toda la gente que se hubiera quedado sin trabajo si nos hubieran sellado el negocio".

El negocio del lavado
Tiene razón. De este negocio vive más de una veintena de familias: son 23 lavadores, los dos administradores-arrendatarios y la dueña de la cafetería en la que antes se celebraban los famosos 'remates de rumba'.

Aunque complementarios, la empresa de limpieza está separada de la de comidas, lo cual impidió que la policía cerrara el 'car wash'.

La forma en la que operan estos establecimientos es sencilla: los lavadores reciben una parte de lo que produzcan que es equivalente al 45 por ciento y solo deben poner la mano de obra. Por otro lado, el administrador tiene el arrendamiento del local en el turno nocturno que va de 6:30 p.m. hasta las 7:00 a.m.

En una 'mala noche' se lavan 80 carros. Cuando el negocio es próspero, unos 200 automóviles llegan en esas casi doce horas de trabajo.

Historias de lavadores
Es difícil de imaginar que en una actividad tan sencilla como la 'enjuagada' de un carro puedan ocurrir tantas historias: "Entre las muchas cosas que hemos visto acá, hay dos que son bastante particulares", cuenta Acosta: "Una vez llegó un señor en un BMW nuevo con cuatro prostitutas que habían vomitado todo el carro.

Nos decía que el carro era un regalo de su suegro y que se había casado hacía un par de días, que lo dejáramos como nuevo sin importar cuánto costara. En otra ocasión, llegó una pareja que, mientras juagábamos el auto, decidió tener relaciones. Todos los lavadores se plantaron a ver el 'show'".

Rafael Portugués, uno de los trabajadores confiesa que en muchas ocasiones, como no tiene la obligación de ir por no tener un contrato laboral, se queda en su casa. Además, en una buena noche puede cumplir con la meta que se fija para llevar el sustento a su hogar.

En diciembre, los lavadores pueden ganar más de dos millones de pesos y en un mes promedio, más de un millón de pesos. Es común ver a los taxistas que llegan o, a los mismos empleados mientras están desocupados jugando póquer en la cafetería. Otros, sucumben ante el sueño y el frío y, con su impermeable puesto, se sientan para echarse una siestita. De todas formas, el turno va hasta las siete de la mañana y la noche es larga.

Curiosidades
Los días de lluvia son los mejores, pues llegan muchos taxis. El varsol es el arma contra todos los olores.

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