Cuarenta segundos. Ese es todo el tiempo que necesita un delincuente para robarse un carro

Toda una eternidad si se tiene en cuenta que los colombianos prefieren dejar el carro en la calle mientras hacen una vuelta, porque "apenas me demoro cinco minuticos".

Redacción Motor

07:08 p.m. 05 de septiembre del 2014

Y, a papaya servida…Este año sólo en Bogotá, el 90 por ciento de los robos de automóviles cometidos se hicieron bajo la modalidad de ‘halado’. Esta consiste en que el delincuente aprovecha que muchos conductores dejan abandonado su vehículo en la vía pública, violenta las cerraduras, lo enciende y se lo lleva.

La Sijin hizo toda una radiografía del robo de vehículos en la que concluye que casi todos los sistemas de seguridad son vulnerables.

¿Para qué se roban los carros? Según los investigadores de la Sijin, “alrededor del hurto de vehículos se ha desarrollado un comercio ilegal que se mueve entre la oferta y la demanda como cualquier otro comercio”.

Pero los actores no son solamente los ‘jaladores’ de carros. Cualquier ciudadano “por desconocimiento o confianza excesiva” puede ser partícipe de este delito al comprar autopartes robadas.Esto ocurre porque el mercado de vehículos hurtados y sus partes comprende varios ramos, y el más grande de ellos es el comercio de autopartes usadas.

Aparte del halado, hay otras modalidades como el atraco, el uso de sustancias como escopolamina, abuso de confianza y estafa a través de falsos concesionarios o empresas fantasma.

Una de las fallas, dice la Sijin, es que la gente cree que su carro es seguro porque tiene alarma u otro sistema similar como aparatos que traban el volante o los pedales. En realidad lo que pasa es que “tanto la cerradura de la puerta como el switch de encendido son frágiles ante la agilidad que han adquirido los delincuentes dedicados a cometer este delito”. Y la mayoría de carros se pueden abrir con una gran facilidad.

“Cuando logran extraer el cilindro (de la cerradura) queda el libre el espacio para introducir un elemento plano que permite girar el switch y por lo tanto encender el vehículo, este procedimiento lo logran en solo cuarenta segundos para carros y veinte segundos para motocicletas”.

Adicionalmente, cuenta un oficial de la Sijin, el ciudadano se demora en hacer la denuncia. “Pasan horas y hasta días. Y si en 40 segundos se llevan el carro, en tan solo horas este es desguazado completamente y ya en partes es más difícil de encontrar”.

Esos ‘cinco minutos’ son tiempo más que suficiente para que el delincuente esté a varias cuadras del lugar de donde hurtó el carro, incluso para llegar a ocultarlo en bodegas o garajes cercanos al sitio del robo.

Las autoridades corroboran en este informe la relación existente entre los más robados y los vehículos pertenecientes al servicio público (taxis), esto debido al alto desgaste de piezas. En este ítem, el Chevrolet Spark es el más robado.

“Muchos propietarios de estos taxis, en busca de economía, acuden al mercado de repuestos usados para arreglar su vehículo, sin conocer que las autopartes que están comprando probablemente provienen de un automotor hurtado”, dicen los oficiales de la policía.

¿Qué marca y tipo de carros y motocicletas se roban?

Cualquier marca y tipo de vehículo puede ser hurtado porque existe para todos campo en el mercado ilegal, ya sea de autopartes o de usados. Según el Centro De Investigaciones Criminológicas de la Policía Metropolitana de Bogotá, la marca más hurtada en la capital es Chevrolet, lo cual guarda relación con el vehículo más utilizado para el servicio de taxi que es el Spark, seguida por Hyundai con los modelos Santro o Atos.

En motos, las marcas más hurtadas son Bajaj y su modelo Pulsar, seguida de Yamaha con su línea FZ-16. Al igual que en los carros, la modalidad más común es la de halado, con una diferencia marcada frente al atraco y la escopolamina que para hurtar motos es casi inexistente. El año pasado solo se presentaron dos casos y en lo que va del 2014 no se ha reportado ningún hurto a moto con esta sustancia.

Así funciona el mercado de repuestos robados

La mayoría de los vehículos robados son vendidos a comerciantes (receptadores) quienes cuentan con una elaborada estructura para hacer parecer legal su negocio, es decir, contratan a terceros para que los desguacen y les borren las marcas de fábrica o la marcación de la placa en algunas piezas del automóvil.

Una vez desguazados desechan las partes poco comerciales o que tengan los sistemas de identificación y las piezas más pedidas en el comercio de autopartes de segunda las trasladan a la bodega de algún almacén de venta de autopartes de segunda donde llegan sin ningún tipo de marcación y son camufladas con otras autopartes adquiridas legalmente a través de remates o salvamentos.

Según la Sijin, “hay empresas públicas y privadas que una vez sus vehículos cumplen su vida útil los venden para recuperar la mayor parte de piezas del vehículo. Así mismo, las compañías aseguradoras venden los siniestros ya que en algunos casos les sale más económico hacerle efectiva la póliza al cliente que arreglarle su carro, entonces paga al cliente el equivalente a la póliza de seguros de acuerdo al avalúo comercial del carro menos el deducible y se queda con el vehículo siniestrado, el cual vende para repuestos con cancelación de matrícula, o para arreglar con matrícula vigente”.

Las autoridades alertan sobre las altas posibilidades de que vehículos siniestrados vendidos como salvamentos lleguen a manos inescrupulosas o de receptadores “que necesitan los documentos que soportan la compra de estos vehículos siniestrados para amparar las autopartes provenientes de automotores hurtados”.

¿Funcionan los sistemas antirrobo?

El estudio de la Sijín es concluyente en el sentido que las alarmas no evitan el hurto. “Se trata de un sistema obsoleto comparado con el nivel de destreza que han adquirido los delincuentes en nuestro país”, dice el investigador, y a renglón seguido explica que “lo primero que hace un delincuente es identificar si el carro tiene alarma, se tira al piso y arranca el cable de la sirena.

Las alarmas con clave, agrega, es un sistema que ofrece un nivel de seguridad bajo, porque solo evita que personas inexpertas enciendan el vehículo sin el código pero los delincuentes la reemplazan por una que ellos llevan y encienden el automotor sin ningún problema.

Los trabapalancas son esos seguros hechos de tubo que impiden que el timón gire. “En los allanamientos realizados se encuentran por montones de estos seguros al lado de las piezas de vehículos desguazados, porque al ejercer presión sobre el tubo éste se dobla y permite girar el timón”.

Esto ocurre con sistemas similares, “por lo cual insistimos que al dejar su vehículo al cuidado de estos supuestos sistemas antirrobo simplemente lo están dejando abandonado”.

Los seguros de corriente demoran al ladrón pero no impiden el hurto del carro, debido a que los botones supuestamente secretos para desactivar el seguro generalmente los instalan en los mismos lugares del vehículo.

La llave codificada tiene una serie de sensores, códigos, un inmovilizador y por supuesto un chip. Al introducir esta llave el sistema lee la información contenida en el chip y si corresponde enciende sin problema, pero si la llave no tiene chip o no envía la información correcta, entra en acción el inmovilizador e impide el paso de corriente al arranque y el envío de combustible a los inyectores.

Este sistema, dice la Sijin, “ofrece un nivel de seguridad medio, pues evita que se ponga en marcha el motor si no es con la llave original. Lamentablemente no todas las marcas de vehículos traen este sistema”.

También recomiendan la marcación de piezas, que aunque no evitan el robo, hace que los receptadores de autopartes eviten tenerlas en sus almacenes por temor a ser descubiertos; y también desestimulan al delincuente a quien se le reduce el mercado.

El sistema de ubicación del vehículo mediante GPS es muy útil en vehículos de transporte de mercancías, carga y pasajeros cuando el propietario quiere monitorearlo para saber sus recorridos o lugar de ubicación, pero en caso de hurto es totalmente inútil, puesto que los delincuentes inmediatamente se roban el carro lo desactivan.

Las otras modalidades de robo

El 90 por ciento de vehículos reportados este año en Bogotá fueron hurtados en la modalidad de halado. El atraco es la segunda modalidad más utilizada en la capital, con un 19 por ciento. La más común es cuando el propietario llega a su casa a guardar el vehículo y en el momento de abrir el garaje es abordado por sujetos quienes lo intimidan, le quitan las llaves y se llevan el automotor.

Estos casos son más frecuentes entre las 8 y las 11 de la noche.

La escopolamina es usada generalmente para el robo de vehículos de carga, aunque también pasa con otro tipo de vehículos. También están el abuso de confianza y la estafa, utilizada por delincuentes que usan como fachada los concesionarios 'fantasma' donde ofrecen un alto precio por la compra del carro con traspaso abierto, o falsas compañías que ofrecen altas ganancias por el alquiler.

El autorrobo se da cuando una persona presenta una falsa denuncia de robo del vehículo. Se da por lo general por conflictos conyugales, deudas u otros similares en los cuales las personas denuncian hechos que nunca ocurrieron o que ocurrieron de otra forma para recuperar el vehículo o para ocultarlo.

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