Cuide su lenguaje frente a la autoridad que lo interroga en las carreteras

Hablar bien, no ser grosero con el uniformado o el conductor y no inculparse ni inculpar al otro, son actitudes que evitan llegar a instancias mayores.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Nada más desagradable que estrellarse. Y si el golpe lo recibe por descuido o impericia del otro, el desespero se puede convertir en rabia y hasta violencia.

Lo primero que debe saber cuando le sucede algo así es que nadie sale de su casa con la intención de jugar a los ¿carros chocones¿. Es decir, que los accidentes son solo eso: accidentes.

¿Por eso, cuando llega un agente de tránsito al sitio de los hechos, lo primero que trata de hacer es poner de acuerdo a las partes para que ¿arreglen por las buenas¿ y eviten llegar a instancias mayores¿, explica Juan Carlos Montilla, abogado especializado en seguros y derecho internacional del transporte.

La conciliación es una figura implementada por la ley, con la que se busca descongestionar la justicia, evitando que conflictos menores (como un choque simple) lleguen a la justicia ordinaria, en donde pueden tardar años en resolverse.

Precisamente la Ley 446 de 1998 le dio vida a esta figura y en su artículo 77 permite esta instancia en un ¿centro de conciliación autorizado o ante el funcionario público que conoce del asunto en cuestión, cuando éste no sea parte¿.

Sin embargo, muchas veces en su afán por ¿extender¿ esa invitación a conciliar, el agente de tránsito amenaza con un comparendo por obstrucción de la vía. ¿Eso es irregular porque la obstrucción en este caso no es voluntaria¿, advierte el experto.

De ahí que, una primera recomendación del abogado consultado sea la de no firmar nada, especialmente cuando hay heridos, hasta tanto el asesor jurídico no se haga cargo. ¿Y si firma, dejar constancia del desacuerdo para no incriminarse después.

Hable bien
Una segunda recomendación tiene que ver con la actitud que se debe asumir frente a la autoridad. Lo que expertos como Montilla recomiendan a sus clientes es que hablen bien y no sean groseros con los agentes de tránsito, que están todo el día en la calle tratando de manejar el caos vehicular.

¿Bogotá maneja el tráfico más alto del país y registra 50 choques diarios, que deben ser atendidos por aquellos agentes que en ese instante se encuentren cerca y no estén en otras labores diferentes ¿dice el comandante de la Policía Metropolitana de Tránsito de Bogotá, Omar González-. Si a ese volumen de accidentes le suma la contaminación, el ruido excesivo, la violencia de los conductores y el clima, entenderá que ellos manejan unos niveles altos de estrés¿.

Pero hablar bien no solo implica usar palabras amables y asumir una actitud tranquila. También tiene que ver con las cosas que dice. ¿La idea es colaborar con la autoridad, no ponerse a la defensiva y tener la mente abierta para conciliar con el otro conductor¿, advierte Montilla.

Sin embargo, el experto recomienda no asumir la responsabilidad de los hechos, especialmente cuando hay heridos.

¿No se trata de decir mentiras, pues hay acciones, como volarse un pare o conducir a exceso de velocidad, que son muy evidentes a la hora de evaluar un accidente. Se trata de no asumir una culpa cuando hay dudas sobre la responsabilidad¿, aclara el experto.

¿Tómelo o déjelo¿
Otra actitud que hace carrera por nuestras calles y avenidas es la del ¿tómelo o déjelo¿. Cuando son evidentemente culpables y no tienen sus papeles al día, algunos conductores tratan de arreglar por las buenas con lo que tienen en el bolsillo para evitar un comparendo mayor.

Según el experto consultado, en estos casos es muy raro que se pague el 100 por ciento de los daños, es más, la contraparte puede sentirse afortunada, si le cancelan el 60 por ciento del daño. 

Por eso es importante que, al momento del choque, se marque el 112 de la Policía de Tránsito para informar del hecho. Una vez en el lugar, el uniformado trata de lograr una conciliación entre las partes que, de darse, hace tránsito a cosa juzgada.

Si no se ponen de acuerdo las partes, el agente de tránsito realiza un croquis del hecho, que las partes firman y que, más adelante, servirá de base, o bien para conciliar en un centro especializado, o bien como prueba en caso de una demanda civil.

CUANDO HAY CHOQUE CON HERIDOS¿
*Llame de inmediato a su asesor jurídico o al a compañía de seguros que tiene ese servicio.
*Colabore con la autoridad y evite incriminarse en el sitio.
*Tampoco trate de incriminar al otro, deje que los uniformados actúen.
*Sea breve cuando le pregunten qué pasó y limítese a contestar acerca de lo que le están indagando.
*Deles prioridad a los heridos y ayude con su evacuación.
*No firme nada, hasta tanto no llegue su abogado.
*No trate de conciliar, pues el accidente con lesionados o muertos no admite conciliación en el sitio.
*Evite decir mentiras sobre lo ocurrido o acerca de sus papeles. Los hechos hablan por sí solos.
*Sea prudente con lo que dice y evite palabras de grueso calibre.
*Si el agente lo maltrata verbalmente a usted o a su contraparte, infórmelo en la oficina d atención al ciudadano de la Policía de Tránsito o en el momento de la audiencia, al conciliador o el juez.
*Sobre todo, no se altere, mantenga la calma.

EN LA AUDIENCIA DE CONCILIACIÓN
*Asesórese bien de su abogado, antes de entrar.
*Mantenga una actitud abierta y aterrizada a la realidad.
*No dé juicios de valor, limítese a contar qué pasó.
*Tenga en claro que el conciliador no es juez, sino un guía. No trate de manipularlo, pues él no busca culpables, sino acuerdos. 
*Evite expresiones como ¿me estrellé¿, ¿nos accidentamos¿ o ¿los dos tuvimos la culpa¿ que puedan hacer entrever algo de culpabilidad.
*No olvide que el papel que firma hace tránsito a cosa juzgada y puede ser demandado si no cumple con lo pactado.
*No diga mentiras: más rápido cae un mentiroso que un cojo.

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