No se deje manejar por la lluvia: tome precauciones

Cuando hay mal tiempo, es importante viajar despacio, pero también tener claro qué hacer en caso de caer en un charco o quedar envuelto en la niebla.

Redacción Motor

05:00 a.m. 23 de octubre del 2009

 Resbaladizo, imprevisible y peligroso es el pavimento cuando se somete a la lluvia que azota por estos días las calles de las ciudades y carreteras del país.

Es por ello que, al manejar bajo la lluvia, se deben tomar precauciones adicionales a las habituales, como encender luces y tener los limpiaparabrisas accionados, así sea de manera intermitente.  

Esto no significa, por supuesto, conducir de forma insegura y asustadiza. Si se siente así, lo mejor es detenerse en un sitio seguro (una estación de gasolina o un restaurante) y resguardarse hasta que amaine la lluvia: un conductor nervioso es tan peligroso como uno imprudente.  

Mucho ojo en las carreteras
Carreteras muy transitadas y expuestas a los desperdicios de camiones y tractomulas suelen guardar tierra, aceites, greda, pequeñas piedras y hasta gasolina, que con la lluvia se extienden en la calzada y la vuelven un campo de patinaje.

Una carretera mojada y resbalosa obliga al conductor a dejar una mayor distancia de seguridad y a estar especialmente atento de los espejos con los vehículos que circulan aquellos atrás: se podría decir que, en terrenos difíciles, los conductores se ven obligados a esquivar a quienes circulan adelante y atrás en un momento de emergencia.   

Igual sucede con los depósitos de agua que se forman en las ondulaciones de la carretera y que producen lo que los expertos llaman el 'hidroplaneo' o falta de adherencia al piso.

Aún estando las llantas en perfectas condiciones, esa adherencia disminuye un 50 por ciento en lluvia, de ahí la importancia de revisar que los cauchos están en óptimas condiciones y no frenar ni girar el volante, sino reducir paulatinamente la velocidad, levantando el pie del acelerador.  

¿Por qué se apaga el carro?
Aunque los motores son cada vez menos propensos a apagarse con el agua, puede ocurrir que usted 'se quede' en la mitad de un charco. Esto sucede por una de dos cosas:

1. Porque se moja el sistema eléctrico. En este caso, no intente prenderlo, pues se puede descargar la batería. Lo mejor es bajarse, abrir el capó, tratar de secar los conectores con un trapo seco y esperar a que salga el agua por completo. Una vez se haya secado el motor, intente prenderlo.

2. Porque el agua penetra por el escape. Puede ocasionar un daño grave (golpe hidráulico), de ahí que lo mejor es pasar los charcos con el pie en el acelerador (aunque despacio) para que el escape expulse el agua que intente colarse.

Aunque es cada vez más raro ver un vehículo varado en la mitad de un charco, a todos se les disminuye su capacidad de frenado cuando el agua se cuela entre el disco y las pastillas, pues la fricción entre ambos se hace menos eficiente.

Para evitarlo, la recomendación es pasar el charco con el pie izquierdo presionando ligeramente el pedal del freno. Esto reduce el espacio entre pastillas y disco y evita que el agua penetre con facilidad.

CUANDO EL CARRO DERRAPA...
*Conserve la calma para poder controlarlo.
*Evite frenar bruscamente.
*Si el derrape es leve, trate de corregir suavemente en ambos sentidos con el timón (nada de frenos y acelerador).
*Si el derrape es fuerte, gire le timón hacia la misma dirección en que están derrapando las ruedas traseras. Al enderezar, gire de nuevo hacia el sentido contrario, hasta enderezarlo por completo.
*Maneje siempre con las dos manos en el timón.
Fuente: Cesvi Colombia

REVISE LOS SISTEMAS CLAVE
*Las plumillas no deben estar duras, rotas o cuarteadas. De ser así, compre unas nuevas en un sitio reconocido.
*Si utiliza mucho el líquido limpiaparabrisas durante su trayecto, revíselo de nuevo cuando pare a tanquear o llegue a su destino.
*Mande alinear la dirección, cerciórese de que los niveles de aire estén bien y mida el labrado de las llantas. Si ya están muy lisas, cámbielas.
*Si se siente inseguro, deje que otro más experimentado maneje. No conduzca demasiado lento porque se puede convertir en un obstáculo peligrosos para los demás.

LO VISIBLE SE HACE INVISIBLE
*Guíese por las líneas pintadas de la carretera, especialmente las de la mitad (amarillas), que son las encargadas de demarcar cada uno de los carriles.
*Las señales verticales son reflectivas. Téngalas en cuenta para guiarse.
*Abra su ventana para nivelar la temperatura de la cabina y evitar empañamientos.
*Si ya está empañado, utilice el aire acondicionado del carro. En caso extremo, limpie con papel periódico, jamás trapos o bayetillas.
*Circule siempre con las luces encendidas.

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