Así es el destino de los vehículos que son declarados pérdida total después de un choque

El año pasado 7.200 automóviles fueron declarados por las aseguradoras pérdida total. Pero, ¿a dónde van a parar? ¿Qué pasa con sus partes recuperables, son legales y se pueden usar en otro carro?

Redacción Motor

05:00 a.m. 18 de febrero del 2011

Más allá de la respuesta a estas inquietudes o dudas, esta situación lo que plantea es un grave problema para el país por la inexistencia de una política sobre cómo tratar los vehículos viejos o inservibles.  

Lo que rige hoy en esta materia son algunas normas desperdigadas para tratar residuos. Más que ayudar a deshacerse de un vehículo, pues para empezar, es casi imposible cancelar su matrícula, las normas hacen que los usuarios traspasen la peligrosa línea de la ilegalidad. 

En medio de este panorama, el Centro de Experimentación Vial Cesvi Colombia, puso en servicio el primer Centro de Tratamiento de Vehículos fuera de uso (CTV), dando así un gran paso en el país en lo que tiene que ver con la disposición final de vehículos cuando estos han cumplido con su vida útil.  

El CTV tiene unas instalaciones de 1.765 m2, y está equipado con tecnología de punta para desarrollar el proceso de los vehículos fuera de uso. (Ver Proceso de desemsamble). 

Hay que aclarar que en principio, el CTV, se ocupa de los vehículos que las compañías aseguradoras han declarado como pérdida total con matrícula cancelada. Es decir que no tienen ningún problema legal y están listos para sus desensamble. Aunque, Mauricio Ruiz, gerente general de Cesvi Colombia dice que si un particular tiene un vehículo que cumpla esas condiciones puede entrar en ese proceso.  

Dos componentes del proyecto 

En primer lugar, Ruiz sostuvo que a pesar de no existir una norma técnica integral para la disposición final de vehículos, salvo las que existen para algunas de sus partes y fluidos, el proyecto de Cesvi tiene como objetivo "fomentar la cultura de la protección ambiental en la industria automotriz. 

El otro componente es la reutilización de las partes útiles y la disposición final de residuos reciclables y peligrosos. De esta forma se genera un mercado formal de repuestos de segunda mano, muy confiable pues está garantizado y certificado el origen de las piezas.  (ver El mercado de autopartes usadas de Cesvi Repuestos). 

De esta manera, el CTV  cierra el ciclo en la vida de los vehículos, un paso que la legislación colombiana está en mora de dar pues en otros países un vehículo fuera de uso es considerado un residuo peligroso porque gran parte de sus piezas son altamente contaminantes (aceites), o demora mucho tiempo su proceso de degradación como es el caso de los plásticos.

Proceso de desensamble  

El proceso de desintegración que hace Cesvi Colombia consta de cuatro etapas: legal, ambiental, técnica y comercial. 

Cesvi Colombia compra a las compañías aseguradoras los vehículos que éstas han declarado como perdida total por daños, sin pendientes legales ni tributarios y con matrícula cancelada. Enseguida el vehículo se traslada  la planta de tratamiento de vehículos fuera de uso, allí se verifican los documentos y la identificación. Y luego viene el proceso de descontaminación. 

Este se hace en  un patio diseñado para evitar vertimientos en el suelo y el subsuelo. En la etapa de descontaminación se eliminan residuos reciclables y peligrosos (Respel), como aceites, combustibles, líquido para frenos, el gas del aire acondicionado, líquido refrigerante y ácido de batería, entre otros. 

Todos estos fluidos son entregados a compañías especializadas que certifican y garantizan el manejo medioambiental. 

El paso siguiente, es la etapa de producción en la cual se identifican las piezas, recuperables o no, y los conjuntos y subconjuntos que se puedan desensamblar. 

A continuación viene la etapa de desensamble, durante la cual se tiene especial cuidado y control para determinar qué es posible recuperar o lo que es materia prima para reciclado o desecho. Se desmantela el vehículo y se clasifican sus partes recuperables y no recuperables para el posterior almacenaje y venta, o la entrega a recicladores según el tipo de material. 

En el caso de las carrocerías, las piezas se envían a fundición con previo aviso de los números de identificación. 

El mercado de autopartes usadas de Cesvi Repuestos 

Las piezas en buen estado provenientes de vehículos desensamblados pasan por un proceso de inspección donde se marcan y clasifican según su condición para poder ser comercializadas. Cada pieza es etiquetada con un código de barras que contiene toda la 'hoja de vida' de la pieza. 

Cesvi tiene a disposción de los interesados una tienda virtual de Cesvi Repuestos en la página  www.cesvicolombia.com/tienda_cesvirespuestos en la que se puede encontrar todo tipo de repuestos, desde una farola hasta un motor completo o ¿. Están clasificadas por marca y modelo de vehículo. 

Las compras se pueden hacer 'on line', en pesos y hay despachos a todo el país. 

Qué son los salvamentos

Las aseguradoras tienen unos procesos muy bien definidos para establecer cuando un carro se declara pérdida total. Se denomina salvamentos a los vehículos, que luego de un accidente grave o incineración, su costo de reparación supera el 75 por ciento de su valor comercial y por tal razón se dan de baja en el registro nacional automotor. 

Con frecuencia los restos son vendidos a particulares como 'salvamentos' por un valor de remate, quienes disponen de ellos de diversas formas, bien sea para desintegración o fundido en siderúrgica,  esto sucede con vehículos incinerados o completamente destruidos a los que no les sirve nada. La otra opción es despiezarlos y usar sus elementos para reparación de otros vehículos.

Comprar usado no es pecado 

Las autopartes usadas, con origen legal, son una excelente opción para salir de una varada. Reducen costos y ayudan al medio ambiente.

Si bien es cierto que el mercado de autopartes usadas no goza de buena reputación en el país, ya existen compañías que se encargan con responsabilidad de su comercialización. 

"En Colombía tenemos estigmatizadas las piezas usadas pues pensamos que todas son robadas, cuando esto no es completamente cierto y ya hay compañías como Cesvi que toma las piezas que sirven para ser comercializadas para vehículos reparables y para el mercado en general", asegura Andrés  Jaramillo, gerente de Inversiones Colombianas en Salvamentos, Icolsa Procesos. 

Esta compañía se encarga de administrar para las aseguradoras toda la cadena del salvamento, desde su ocurrencia hasta su venta y posterior reparación.  Los vehículos que son susceptibles de ser reparados se comercializan entre talleres y demás personas que ven la posibilidad de ponerlos a andar de nuevo.  

"Al final de proceso de reparación Cesvi Colombia hace la verificación de la reparación y toda la reparación es monitoreada por nosotros con visitas periódicas a los talleres. Todos los vehículos son trasladados y custodiados por nosotros con las mejores prácticas existentes en el mercado", explica Jaramillo. 

¿Vale la pena comprar piezas usadas? 

La respuesta a esta pregunta es sí. Mauricio Ruiz, gerente de Cesvi Colombia, asegura que son muchas las ventajas de adquirir estas autopartes obviamente si se tiene la certeza de su origen legal. 

En la balanza hay que poner elementos como el valor. Muchas personas no tienen como adquirir un repuesto nuevo. En ese caso, una pieza usada si está en buen estado, se conoce su origen, funciona y además es original se convierte en una excelente opción. 

Así se sale más rápido de la varada por un repuesto, pero algo muy importante y que no se tiene en cuenta por muchos usuarios es que se está contribuyendo al cierre del ciclo de vida útil de la pieza, con lo que se ayuda a conservar el medio ambiente. 

"En países como Canadá hay una gran conciencia ambiental y se procura reutilizar las piezas de los vehículos siniestrados. Aquí pensamos que es usada y es mala pues no tenemos conciencia del reciclaje, allá se sabe que el daño ambiental para hacer un capó es inmenso", afirma Jaramillo. 

 Adicionalmente, se trata de partes originales de los fabricantes que, a pesar de su uso, pueden ser mucho mejores que los recambios que se venden como repuestos sin la debida certificación y examen de calidad como las que han pasado por la homologación de una fábrica. 

Por otra parte, hay elementos como los computadores y accesorios electrònicos que no tienen desgaste material por el tiempo de servicio y funcionan con el mismo rendimiento de una pieza nueva.

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