Discapacidad no es sinónimo de inmovilidad: restricciones y permisos

Las personas que sufren algún grado de limitación y pueden conducir, tienen todo el derecho de hacerlo, aún durante los días de restricción. Indispensable portar el certificado médico.

Redacción Motor

05:00 a.m. 28 de agosto del 2009

"En días pasados me detuvo un agente de tránsito, quien con irreverencia y después de tener que mostrarle hasta las cicatrices, optó por colocarme un comparendo (...). Yo llevo conmigo el dictamen médico correspondiente, en donde consta el hecho y la necesidad de utilizar una silla especial".

Este fragmento de la carta de una ciudadana que les escribió a esta sección y a la revista Motor nos motivó a indagar de nuevo cómo funciona eso de los vehículos que no tienen restricción durante los días de pico y placa y cuáles son los alcances de la ley para proteger especialmente a quienes por razones de incapacidad física no tienen otra forma de movilizarse que su propio vehículo.

El decreto 033 del 2009 que modificó el pico y placa y acuñó los argumentos suficientes para justificar la medida, dejó intactas las categorías de vehículos que tienen excepción, incluidos aquellos que transportan a personas discapacitadas.

"Los vehículos que transporten a discapacitados, únicamente cuando se utilicen como medio de transporte de estas personas, siempre y cuando las mismas estén ocupando el vehículo. Para estos efectos bastará con la presentación del certificado médico correspondiente", dice el punto seis del artículos tercero del decreto.

Sin embargo,  y a juzgar por la carta de la lectora y de otros tantos que nos preguntan cómo funciona este beneficio en la realidad, parece que una cosa es lo que dice el papel y otra distinta la ley que aplican algunos agentes de tránsito.

"Algunos policías no le creen a uno que tiene discapacitado y, como si estuviéramos en un campo de concentración, en muchos casos nos exigen demostrar en el sitio que no podemos caminar o desplazarnos como los demás", alega Rogelio González, otro de nuestros lectores.

Pero lo cierto también es que, como la manifestó un efectivo de la Policía que pidió no ser identificado, la posibilidad de circular en pico y placa está siendo aprovechada por muchos ciudadanos para saltarse la norma. "Le pegan al vidrio el rombo azul (con el símbolo internacional de discapacidad), se consiguen una excusa médica y creen que con eso pueden saltarse las normas", asegura el agente de tránsito.

Muchos buscan beneficiarse también cuando les enyesan una mano o deben portar cuello ortopédico: "En estos casos no hay excepción y hay que aplicar la ley", añade el policía entrevistado.
 
Sin transporte público
Pero tal vez lo que más preocupa a quienes deben movilizarse con limitaciones es el precario transporte público, que definitivamente está diseñado tan solo para enriquecer a los dueños de los buses, pero que a todas luces es indigno aún para quienes pueden brincar y correr cuando los conductores se detienen a mitad de calzada o conducen sin respetar las mínimas normas de tránsito.

"Mi experiencia es que el sistema público de transporte no está diseñado para una persona con muletas, relata Gabriel Galindo, quien tuvo que movilizarse durante tres meses en taxi durante los días de pico y placa por culpa de la ruptura de ligamentos en una de sus piernas- Yo hice la tarea 'coger bus' para ir al trabajo, pero las busetas y los ejecutivos ni siquiera se detienen cuando lo ven a uno incapacitado".

Galindo acudió, entonces, a una oficina de la Secretaría de la Movilidad (SDM) para tramitar un permiso de circulación durante el pico y placa de su vehículo automático. Adjuntó la certificación médica que le permitía conducir por tres meses, pero al mes de presentarla, la SDM le negó el permiso alegando que él no es discapacitado, sino incapacitado.

El argumento le pareció lógico, toda vez que la ley debe darles prioridad a quienes sufren de algún tipo de discapacidad permanente, pero para él fue un problema su movilización, sencillamente porque los únicos que tienen como negocio llevarlo y traerlo (buses y busetas), paradójicamente se negaron a hacerlo.

"La ley no habla nada sobre la obligatoriedad del transporte público de llevar a personas con dificultades de locomoción, así que los conductores de esta ciudad deciden a quién suben a sus buses y a quién no, en dónde paran y en dónde no, y ciertamente las personas con dificultades de locomoción no están dentro de sus prioridades", advierte Galindo.

EXCEPCIONES AL PICO Y PLACA
El artículo tercero del Decreto 033 del 2009 precisa quiénes pueden circular durante los días de restricción.
 
Los que conforman la 'Caravana Presidencial'.
Los asignados al cuerpo diplomático.
Las carrozas fúnebres.
Los pertenecientes a las Fuerzas Militares y de Policía Nacional.
Las ambulancias, los vehículos pertenecientes al Cuerpo de Bomberos y cualquier otro vehículo dedicado exclusiva y públicamente a la atención de emergencias.
Los vehículos que transporten a discapacitados, únicamente cuando se utilicen como medio de transporte de estas personas, siempre y cuando las mismas estén ocupando el vehículo. Para estos efectos bastará con la presentación del certificado médico correspondiente.
Los vehículos operativos de las empresas de servicios públicos domiciliarios que tengan el logotipo en la carrocería.
Los destinados al control del tráfico y las grúas al servicio de la Secretaría Distrital de Movilidad.
Los destinados a control de emisiones y vertimientos de la Secretaría Distrital de Ambiente que se encuentren en servicio, debidamente identificados.
Las motocicletas.
Los vehículos con blindaje igual o superior al nivel tres (3).
Los destinados a la prestación de servicios de escolta, debidamente identificados como tales y durante la prestación del servicio.

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