El Drakkar de los vikingos, llega este jueves a Grandes Barcos de la Historia

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Redacción Motor

05:58 a.m. 15 de mayo del 2015

La versatililidad y el poderío de la flota vikinga a bordo de su Drakkars, convirtió a este pueblo del norte de Europa en avezados comerciantes y en temidos guerreros durante la Edad Media.

Este pueblo procedente de Escandinavia se dio a conocer entre los siglos VIII y XI por toda Europa como los vikingos, caracterizados por su ferocidad y su gran habilidad como navegantes, pues existen registros que llegaron a lugares tan alejados de su territorio de origen como el norte de África, Sicilia, Bizancio o la ribera meridional del mar Caspio, actual Irán.

Su principal medio de transporte marítimo y fluvial fueron los Knorr o Drakkar. Estas embarcaciones tenían más de 30 metros de eslora (largo), y cerca de 10 metros de manga (ancho) con apenas medio metro de calado. Estas naves al ser largas y estrechas las hacían extremadamente ágiles, veloces y manejables, lo cual permitió a los vikingos atacar por sorpresa los puertos marítimos y fluviales de Europa durante varios siglos sin que las poblaciones asediadas pudieran hacer mucho por evitarlo.

Los Drakkars contaban con una hilera de remos a cada lado. La fuerza de los remeros vikingos, los mismos que una vez en tierra firme tomaban las armas y atacaban a sus enemigos, se convertía en la principal fuerza impulsora de la embarcación. Tenían dos formatos dependiendo de su función. Una básica llamados Knarrs cuya función era para el transporte de mercancías. Estas naves eran más anchas y tenían mayor calado para poder llevar más carga, mientras que los auténticos Drakkars eran utilizados para fines bélicos y podían transportar a más de 30 guerreros.

 

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