No se 'enruede' cuando vaya a comprar llantas: guía

A la hora de comprarlas hay que tener en cuenta diferentes factores que hacen que sean o no las apropiadas para cada tipo de vehículo. Aprenda a 'leerlas' porque informan sobre su uso y cuidado.

Redacción Motor

05:00 a.m. 27 de agosto del 2010

GIOVANNI AVENDAÑO
REDACCIÓN REVISTA MOTOR

Una llanta desgastada no da espera. Se convierte en el principal argumento para multas, accidentes, consumo y otros males para el dueño y su vehículo. Por eso es urgente que se cambien antes de que se les 'vean los alambres'.

Sin embargo, esta tarea puede ser todo un galimatías a la hora de ir a comprar porque son pocos los que conocen cuáles son las que debe usar su carro y por qué. A continuación presentamos una guía para que vaya a la fija y 'calce' bien su carro.

1. Usos y gustos
Lo primero que debe hacer es precisar el uso que le da a su vehículo. Es decir, pensar si lo utiliza más en carretera o en la ciudad, si está en climas lluviosos o secos, si maneja normal o prefiere ir a buen ritmo, si las llantas las busca durables o para que le aporten más personalidad al carro.

2. Los rines dan la talla
Uno de los aspectos que se deben contemplar es la información que traen los rines, tallada en el costado cerca de la pestaña. Esta medida se da en pulgadas, corresponde al ancho y va desde un rango de 4 hasta 7,5 pulgadas, que es el más ancho para camionetas grandes. Este dato es importante a la hora de definir el ancho de la llanta a instalar.

3. La carreta del caucho
Una vez definida la talla, se procede a buscar las llantas y se debe hacer por el camino más obvio, pues las que le sirven a su carro son unas similares a las que tiene puestas. En ellas está toda la información que necesita para buscar las nuevas, ya que en los costados de todas ellas se encuentra la información que define sus características.

Estos datos tienen que ver con el tipo, las dimensiones, la forma en la que se fabricó, la capacidad de carga y de velocidad que soporta y el número de serie que indica fecha de fabricación, entre otros detalles. Ver ABC de la llanta.

Así se lee una llanta

a. Tipo: define el carro en el que se debe usar. La P significa que está destinada para un auto de pasajeros. Si tiene LT, quiere decir que sirve para una camioneta ligera.

b. El ancho es lo que mide la llanta de costado a costado y se da en milímetros.

c. La relación de aspecto es la relación porcentual entre la altura del costado de la llanta y su ancho. En el ejemplo, 60 significa que la altura es igual al 60 por ciento de su ancho.

d. La "R" pertenece a Radial y dice cómo se fabricó. Es decir, para este neumático, el fabricante cruzó capas de nylon y acero en la banda de rodamiento de lado a lado. Si tuviera una 'B' inscrita, diría que se hizo de la forma convencional con capas puestas de forma longitudinal. Las llantas radiales ofrecen una deformación menor y no se calientan tanto como las convencionales.

e. El diámetro del rin es también el diámetro interno de la llanta de un extremo al otro. Esta medida viene en pulgadas.

f. El índice de carga indica la máxima carga en libras o kilogramos que la llanta puede soportar cuando está inflada adecuadamente. Esta clasificación arranca en 71 y llega hasta 98. Para nuestro ejemplo, la llanta tiene un 82, lo que significa que puede cargar 475 kilogramos y en condiciones de inflado especiales puede llegar hasta 100.

g. La clasificación de velocidad le indica la máxima velocidad que es capaz de soportar. Por ejemplo, T significa que tiene una velocidad de servicio máxima de 190 kph. Esa clasificación arranca desde S que es 180 kph, y va hasta la Z que es de más de 300 kph.

También se encuentra el número de serie o identificación de la llanta, que es una combinación de números y letras de hasta 12 dígitos. Los cuatro últimos corresponden a la semana y año de fabricación (ejemplo 1009; semana 10 del año 2009). Este dato es clave para saber la vida útil, que se calcula en seis años. Además, se encuentra el índice de tracción que indica si sirve para frenar en espacios cortos o largos y la medida en la que disipan el calor.

4. La superficie hace la llanta
El suelo también influye a la hora de escoger una llanta. Si se transita por superficies mojadas, se requieren llantas con suficiente agarre y reacción y esas dos condiciones se las da el diseño de la banda de rodamiento.

En superficies secas, una llanta lisa tiene un máximo agarre, pero un pésimo desempeño en superficies mojadas, esta mismo defecto se presenta con el ancho de la banda de rodamiento: cuanto más grande sea el área de contacto con el piso, en superficies secas mayor será el agarre de la llanta, pero tiende a aumentar su flotabilidad cuando se transita por pisos húmedos. 

Esos labrados siempre van de acuerdo a la capacidad de evacuar agua o generar mayor tracción.

5. Mejor desempeño y velocidad
La maniobrabilidad y estabilidad en las curvas en los carros a altas velocidades depende de las llantas. En caso de requerirse, los fabricantes hacen neumáticos de alto 'performance' que tienen una estructura más rígida para evitar deformaciones y permitir una conducción al límite. Son aptas para competencias deportivas en carros de calle.

6. Asimétricas o direccionales
Estos dos tipos de llanta se determinan por el labrado. Las direccionales se deben instalar en el mismo sentido de giro que indiquen sus trazos, muy similares a los de una espina de pescado, con los ángulos apuntando hacia adelante.
Las asimétricas son aquellas cuya parte interna de la banda de rodamiento es diferente de la externa, por eso solo pueden instalarse en un lado determinado del carro.

Con asesoría de Goodyear Colombia


PAGAR POR SEGURIDAD
Siempre es mejor comprar una marca conocida, aunque sea un poco más costosa, porque de ello depende su vida y la de sus pasajeros. Además, tendrá una garantía sólida en caso de defecto y contará con múltiples opciones.

Si lo que quiere saber la relación costo-beneficio, debe tomar nota del kilometraje que tiene su vehículo en el momento en que monta las nuevas y relacionarlo con lo que marque el odómetro cuando las retire. Una vez obtenga ese dato, se divide el precio de la llanta por el número de kilómetros recorridos.

La duración del recorrido depende en gran parte de la rotación que se haga, ya que si se dejan por mucho tiempo en el eje delantero, duran hasta una tercera parte menos que las que van en el eje trasero. Esta rotación siempre se debe hacer de atrás hacia adelante, en el mismo lado, cada año.

POR DENTRO
La construcción y el diseño de la llanta son características que determinan el desgaste uniforme, la resistencia a las penetraciones, el confort y el mejor apoyo en las curvas. En definitiva, la presencia de lonas encima de los cinturones de acero o nylon, el refuerzo en los surcos de la banda de rodamiento o compuestos especiales hacen la diferencia en cada llanta.

Estas condiciones se encuentran en el interior de la misma y sólo se pueden conocer con la asesoría de un experto.

RECUERDE...

¿ No instale llantas o rines de 'segunda mano'; son peligrosos.

¿ Mantenga infladas las llantas a la presión indicada por el fabricante y revíselas cada semana.

¿ Es preferible conservar las dimensiones originales de rines y llantas. En caso de modificaciones, recuerde que si la rueda es más grande, el carro perderá pique y ganará velocidad final, con mayor desgaste para la suspensión y menor estabilidad. Si la llanta es más pequeña, habrá mayor pique, más estabilidad pero también estará más propenso a golpes por debajo.

¿ Se debe hacer un balanceo de rines cada tres meses.

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