Ensambladoras nacionales se preparan para satisfacer mercados internacionales

GM Colmotores pasará del modelo del ensamble al de fabricación de vehículos en su nueva planta. Por su parte, Renault-Sofasa, con el Duster, busca abrir nuevas fronteras.

Redacción Motor

03:37 p.m. 10 de febrero del 2012

Se mueven las dos plantas de ensamblaje de vehículos más grandes del país. Por un lado, Renault-Sofasa decidió revivir su línea de Envigado (Antioquia), esta vez para armar un 4x4 'aspiracional', bautizado Duster por la casa matriz y dirigido no solo al consumo local sino, muy especialmente, a los mercados de la región latinoamericana.

El proyecto será presentado oficialmente a finales de este mes, pero la revista Motor constató, en la misma planta, que la inversión de 22,5 millones de euros ya está dando sus primeros frutos, o mejor, sus primeros pedidos hacia el exterior: las marquillas 'Chile' o 'México' se ven en los panorámicos de más de uno de los Duster que se almacenan desde enero al final de la línea.

Por su parte, el brazo local de General Motors puso la primera piedra de la 'Zona franca industrial GM Colmotores' (Zoficol), un ambicioso proyecto que le permitirá dar el gran salto de ensambladora a fabricante de vehículos gracias a dos prensas 1.000 y 2.250 toneladas adquiridas en Corea y destinadas a fabricar piezas de carrocería, de modelos nuevos por venir.

Para lograrlo, invirtió 380.000 millones de pesos, una cifra que totaliza más de 876.000 millones desembolsados por la empresa para la modernización de toda su planta y que se eleva a los 1,1 billones si se tienen en cuenta las inversiones realizadas por los autopartistas aliados.

"No podemos quedarnos atrás en la dinámica del sector automotor suramericano, con un potencial de ventas de 7 millones de vehículos para el 2015 -aseguró Jaime Ardila, presidente de GM para Suramérica, durante la presentación del proyecto Zoficol-. Hay que admitir, sin embargo, que la industria del ensamble dejó de ser competitiva en Colombia".

El alto ejecutivo se refiere al descenso paulatino de las ventas de los vehículos armados localmente, lo cual se debe, según su análisis, a fenómenos como la revaluación del peso que les permite a los importados arribar con precios ajustados, el arancel con México que llegó a '0' el año pasado, los TLC y la gran competencia que ha provocado la entrada de más y más modelos al segmento básico.

Todo esto no significa, sin embargo, que Colmotores y Sofasa no sigan ensamblando, sino, como se deduce de este cambio de mentalidad, están 'aterrizando' a la nueva realidad del sector automotor mundial, lo que implica para estas compañías colombianas armar vehículos 'buenos, bonitos y baratos' dirigidos al mercado local, entrar de lleno a la exportación de productos y partes y, lo más importante, adelantárseles a los pactos arancelarios en curso.

De la primera piedra a la última llanta
Para el proyecto Duster, Sofasa cuenta con el apoyo de la casa francesa, cuyo vicepresidente operativo, Patrick Pélata, estuvo en Colombia hace un par de años presentándolo y dijo en aquel entonces que nuestro país es uno de los de mayor potencial de la región. Por eso este vehículo saldrá hacia el mercado regional, tan solo desde Envigado.

Esto fue posible porque esta iniciativa responde, como la admitió Pélata, a la política de la matriz francesa de "adaptar sus productos a las necesidades de cada región".

Pero la ayuda de Renault Francia no solo se limita a Sofasa: el Renault Duster tiene rines provenientes de la India; sistemas 4x4 hechos en China, Japón y Corea; caja manual francesa; plataforma y suspensiones argentinas; motor 1,6 litros made in Brasil y muchos componentes de Chile, Turquía y Colombia. En Envigado le darán los toques finales a su aspecto exterior, como rines de aleación o boceles de lujo, de acuerdo con la exigencia del país a donde será enviado.

Colmotores, mientras tanto, responde a una vocación que la misma compañía describe como "producir más e importar menos". Por eso decidió realizar esta reconversión industrial que implica la construcción de un edificio de 20 metros de altura y un complejo de 41.319 metros cuadrados de superficie.

Allí trabajarán 150 nuevos trabajadores directos y 750 indirectos en la elaboración de 11 láminas de carrocería de autos diferentes a los de la línea de ensamblaje, entre las que se cuentan guardabarros, puertas, baúles, techos y laterales, entre otras partes.

"El acero que se emplea en los paneles de la carrocería de un vehículo es de alta profundidad -explicó el presidente de Colmotores, Santiago Chamorro-. Zoficol deberá importarlo de Japón, China, EE. UU., Corea y Brasil". Sin embargo, los ejecutivos de la compañía que dirige esperan aumentar el índice de incorporación (uso de partes hechas en el país en que se fabrican carros) exigido por la CAN, que actualmente es del 34,6 por ciento, lo que sería otro "gran aporte del proyecto".

Cifras del proyecto Duster
En total, Renault Sofas invirtió 22,5 millones de euros en la adcuación del proyecto, en Envigado. El Renault Duster se comercializará con motores de 1,6 y 2,0 litros, con opción 4x4 en el topeo de la gama y cajas manual de cinco o automática de cuatro velocidades.

Sofasa pretende producir 600 unidades mensuales para el mercado local y 600 para exportar a México y Chile, principalmente. La camioneta costrá entre 42,5 y 53 millones de pesos. El plan de Sofasa es exportar a México entre 6 mil y 7 mil vehículos anuales, en el largo plazo.

Así es el 'estampado'
Se realiza con prensas de alto tonelaje que cuales tienen montadas matrices (moldes) con la forma de la pieza a fabricar. Al unirse, dan la forma deseada.
El proceso de 'grafado' consiste en tomar dos piezas de las formadas en el estampado para unirlas mediante un reborde de una que se dobla sobre la otra.

Paso a paso
Según Mariannina Ricci, gerente de Zoficol, los retos de esta nueva empresa son, "a corto plazo, construir la infraestructura; a mediano plazo, implementar las fábricas de autopartes, estampado y grafado y a largo plazo, exportar vehículos a nuevos mercados".

Los proveedores, con lupa
La escogencia de proveedores nacionales responde a estrictos parámetros de cumplimiento exigidos no solo por las ensambladoras, sino por sus casas matrices.
Hoy, la mayoría de las empresas de materiales como vidrios, alambrados (cables), llantas y pinturas trabaja o hace parte de multinacionales con asiento en Colombia, las cuales participan en el ensamblaje de los mismos modelos en otros países y son 'conocidas de autos' en todo el mundo.

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