Todo entra por la nariz, cómo conservar el olor a nuevo en su carro

Nada más atractivo para un conductor que el olor a carro nuevo. Por eso Volvo creó un panel de narices, dedicado a cuidar el aroma de sus productos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

¿Hay en el mundo un dispositivo capaz de reemplazar el olfato del ser humano? ¿Si lo hubiera, podría detectar si algo huele ¿rico¿ o ¿feo¿? Es más: ¿existen dos narices en el planeta que perciban exactamente el mismo aroma?

La respuesta a todo esto es ¿no¿, al menos para los directivos de Volvo, que decidieron crear una especie de ¿A-Team¿ del olfato, cuya misión es guiar a los diseñadores en la escogencia de materiales y de los métodos de producción de sus vehículos.

¿La gente tiene una percepción diferente de los olores ¿dice el ingeniero responsable de este ¿panel de narices¿, Patrik Libander-. Esa percepción cambia de acuerdo con las diferencias generacionales y culturales, y hasta con las experiencias de vida. Eso es lo que hace tan interesante nuestra misión¿.

Pero, ¿qué hace que un carro huela a ¿nuevo¿? Por un lado, su interior lo componen una serie de materiales plásticos, que a su vez se obtienen de  diferentes sustancias químicas, con olores propios.

Por el otro, aunque la mayor parte de esos componentes permanece en los materiales, cantidades pequeñas se evaporan y le dan a la cabina ese olor característico a nuevo.

Lo que hacen los expertos de Volvo es monitorear las sustancias y los diferentes aromas que aparecen en la cabina y detectar cómo debe oler el Volvo para atrapar a sus clientes por la nariz.

Selección rigurosa

El grupo, llamado ¿smell test panel¿, lo componen ocho personas seleccionadas bajo rigurosos parámetros que identifican si su sentido del olfato es ¿normal¿ y homogéneo con los demás.

¿Una persona a la que le atraiga un olor que a las demás les parece ¿feo¿, queda automáticamente excluida, al igual que aquella hipersensible a los olores o incapaz de detectarlos¿, asegura Libander. Obviamente, los fumadores están excluidos, pues, a juicio de Volvo, ¿fumar afecta definitivamente el sentido del olfato¿.   

El panel de expertos evalúa diferentes aspectos de la cabina de los vehículos, en una escala de uno a seis, siendo 1 ¿olor imperceptible¿ y 6 ¿olor insoportable¿. Para que los materiales pasen la prueba, no pueden exceder el nivel 3 (¿claramente notorio¿).

Simulador solar

Pero no solo el olor propio de los materiales sirve para medir la calidad del mismo. Los diseñadores también someten el vehículo a un simulador de sol, diseñado y manejado por el Instituto Técnico de Investigaciones de Suecia.

Dicho simulador eleva a 65 grados centígrados el interior del auto y mide luego los niveles de sus componentes orgánicos volátiles totales (TVOC, por sus siglas en inglés).

Cumplida esta primera parte de la prueba, los expertos de Volvo se sientan en la cabina y evalúan el olor de acuerdo con la escala descrita arriba. ¿Somos muy estrictos, tanto con nuestros proveedores, como con nosotros mismos. Viajar en un carro debe ser un placer hasta para la nariz¿, concluye Libander.
Fuente: Volvo
 
 

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