Epidemia de llantas viejas en Bogotá. Cada día aparecen más en parques y separadores

El incendio que el año pasado consumió medio millón de llantas en un depósito al occidente de Bogotá dejó al descubierto graves problemas para la disposición de estos elementos.

Redacción Motor

05:59 a.m. 13 de febrero del 2015

A pesar del ruido y los daños ambientales que causó este hecho, todos los días aparecen llantas usadas en separadores, parques y otros lugares de la ciudad.

El año pasado Bogotá produjo 2,5 millones de llantas usadas y se proyecta un incremento de 500 mil en el 2015. El problema es que si no se les da un tratamiento adecuado se convierten en residuos peligrosos que afectan la salud de las personas. Para evitarlo, se necesita de toda una estrategia que involucre fabricantes, importadores, vendedores y usuarios para minimizar el impacto ambiental al final de su vida útil.

A través del decreto 4741 de 2005, el Ministerio de Ambiente reguló el manejo de residuos o desechos peligrosos, y la resolución 1457 de 2010, estableció los sistemas de recolección en materia de llantas. Allí se determinan los puntos de recolección, centros de acopio y aprovechamiento de sus derivados, que deben ser coordinados por los productores de llantas.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) calcula que cada año son procesadas cerca de 1.700.000 llantas, 34 por ciento de las que se producen en el país. El problema está con el 66 por ciento restante que se quedan en montallantas, talleres, potreros, en las casas, o abandonadas en parques o en depósitos clandestinos como algunos ya identificados en el sector donde ocurrió la emergencia y otros en el occidente de Bogotá.

Las llantas abandonas no solamente contaminan el ambiente sino que se convierten en sitios estratégicos para roedores y mosquitos, que transmiten enfermedades como el dengue.

Cuando son utilizadas como combustible generan enfermedades respiratorias o cuando son quemadas para extraerles el acero.

No obstante, la reglamentación y las acciones emprendidas para mitigar el impacto de las llantas usadas en el medio ambiente no parecen ser suficientes. A esto hay que sumar el indeseable comportamiento de muchas personas que aprovechas las noches y botan una buena cantidad de llantas en parques y andenes. No hay controles.

A través del programa Rueda Verde de la Andi se promueve la recolección selectiva y gestión ambiental de llantas usadas, pero este se limita solo a acompañar y facilitar la operación de los productores para que cumplan la norma. Es al Estado al que le corresponde vigilar y sancionar a quienes infrinjan la ley con el mal manejo de estos elementos.

Lo cierto es que cerca del 80 por ciento del gránulo de caucho se puede utilizar en mezclas de asfalto y el acero en siderúrgicas.

Ante la situación, el concejal Antonio Sanguino pidió a las autoridades del Distrito aumentar los controles y disponer de nuevos sitios de acopio.

Así mismo, pidió que se cumpla con las disposiciones legales y que se haga un proceso de posconsumo para darle un tratamiento a esos residuos. “Hay 130 sitios, pero son insuficientes y se siguen almacenando llantas en sitios de acopio ilegales”, alertó el concejal.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.