Ergonomía es sinónimo de seguridad: siéntese bien al conducir:

Una mala postura genera más cansancio del normal y puede llevar a graves lesiones. La maniobrabilidad y hasta el despliegue del airbag se pueden afectar.

Redacción Motor

05:00 a.m. 21 de agosto del 2009

No en vano los asientos de los vehículos tienen ajustes en altura y lumbares y los apoyacabezas suben, bajan y se tuercen hacia adelante o hacia atrás; por algo también, los timones de muchos vehículos son ajustables en altura y profundidad. Todos estos elementos son fabricados por las marcas teniendo en cuenta juiciosos y costosos estudios con un solo fin: darles máxima comodidad a conductor y pasajeros.

Pero como en toda relación, en esta también se necesitan dos: el vehículo, que tiene a disposición elementos clave para un andar seguro, y el conductor, que decide si los usa adecuadamente.

Está claro que muchos conductores gradúan mal sus apoyacabezas y asientos, especialmente los respaldos y la distancia que deben guardar frente a los mandos. "En estas circunstancias, el conductor fuerza su posición al volante, se cansa más y hace más difícil su capacidad de maniobra (...)", dice un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi).

Según el documento, son tres las posiciones incorrectas que más asumen los conductores y que conllevan a un cansancio prematuro y dolencias lumbares y musculares.

1. Encogido. Los conductores inseguros creen sin razón que, entre más 'agarrado' tengan el timón, mayor será el control sobre el vehículo. No se dan cuenta de que los brazos demasiado encogidos se fatigan más rápido y que la capacidad de maniobra del timón se reduce sustancialmente.

Por si fuera poco, dice Cesvi, el cuerpo queda demasiado cerca al airbag y éste le puede generar lesiones graves en caso de un choque, sencillamente porque no tiene espacio para funcionar.

2. Estirado. Al 'acostar' excesivamente el espaldar de la silla, éste y -consecuentemente- el apoyacabezas, pierden por completo su función.

"En caso de una colisión, el conductor puede sufrir desde un latigazo cervical hasta el desnucamiento -advierte el documento-. Los brazos estirados impiden realizar maniobras rápidas con el volante".

3. Con una mano. La costumbre social de tratar de 'dominar' el vehículo con una sola mano hace que el margen de maniobra se reduzca y limite a un solo punto del timón: el de arriba o el de abajo.

El dominio sobre el volante se pierde, especialmente para doblar esquinas, maniobrar en un parqueadero y, por supuesto, en caso de tener que reaccionar repentinamente. 

Asuma su posición
La distancia y la altura del asiento deben permitirle acceso fácil a los mandos del carro y la visualización de toda la información pertinente para un viaje seguro y sus ojos deben quedar ubicados a media altura del parabrisas.

El apoyacabezas no sirve para descansar la cabeza, sino para evitar el latigazo cervical, en caso de un choque trasero. "La cabeza debe situarse a una mínima distancia del conductor y siempre haciendo coincidir su punto más alto con el punto más alto de este dispositivo de seguridad", advierte Cesvi.

Los brazos deben quedar flexionados para, en caso de un choque, no reciban todo el impacto y se quiebren. Por eso lo recomendable es colocar el espaldar recto y medir la distancia, colocando las muñecas sobre el timón, con la espalda recta sobre el respaldo.

PARA CONDUCIR...
*La distancia entre el cuerpo y el timón se mide estirando los brazos hasta que las muñecas queden dobladas sobre él y las manos colgando hacia el otro lado, mientras la espalda está recta sobre el espaldar.
*Si se ve el timón como un reloj, las manos deben moverse entre las 9:45 (izquierda:derecha) y las 10:10 (izquierda:derecha).
*Los brazos deben quedar ligeramente doblados al sostener el timón para que  la energía se absorba más fácilmente al momento de un choque, sin romper los huesos. Si están tensos y rectos, fractura fija.
*Cuando se gira hacia la derecha, la mano dominante es la derecha, cuando se gira a la izquierda, es la izquierda.
*La posición sobre los pedales debe permitir que las rodillas queden con una pequeña flexión para evitar fracturas en caso de choque.
*Piense que está manejando un acuario rectangular, lleno de agua. Si fuerza mucho ese acuario, el agua se derrama; si mantiene el balance, el agua jamás se saldrá.

*Uno tiene que 'ponerse' el carro, como se pone una camisa o un pantalón, no al revés. Hay que aprender a oírlo, tocarlo y olerlo para saber si está en buenas condiciones mecánicas.

Fuente: Escuela de Pilotos Sandero- Club Los Tortugas


MANEJE CON MUCHO TACTO
Las manos. Si el timón se pone duro para maniobrar es porque una llanta delantera se pinchó; si pierde el control, quizá una llanta trasera le pasó lo mismo; si no se queda quieto sobre su eje, anda desalineado; si golpea las manos con cada hueco, los bujes de la dirección andan mal.

Los pies. El cambio en la dureza de clutch y acelerador es signo de que algo está fallando o está por fallar. Si, al aplicar el freno, su pie vibra o el pedal se va más largo de lo normal, es hora de revisarlo a fondo.

La cola. Es el centro de control del cuerpo del conductor. A través de ella se da cuenta si el vehículo se está moviendo adecuadamente, sin derrapar. También percibe la calidad del piso por donde va rodando y se lamenta con cada hueco que coge la suspensión. La cola es contacto clave entre el carro y su dueño.

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