No saber escoger el carril en carretera puede traer peligrosas consecuencias

Saber con certeza por cuál parte de la vía se debe transitar, de acuerdo a la velocidad que se lleve, puede reducir los atascos y las probabilidades de un accidente.

Redacción Motor

05:49 a.m. 24 de octubre del 2014

Al salir a carretera es común encontrarse con aquellos personajes, que por alguna razón que desconocemos y mucho menos entendemos, suelen circular por el carril izquierdo a una velocidad reducida.

Naturalmente, el uso de los carriles está ligado a los límites de velocidad, un concepto tan ambiguo en Colombia que ni siquiera las mismas autoridades conocen y sobre el que al parecer falta mucho trecho para que pueda llegarse a un acuerdo o resolución que de verdad lo regule.

Para darse cuenta de ello no basta sino mirar el Capítulo 9 del Código de Tránsito (Límites de velocidad) y específicamente el artículo 107, donde se establece que “en las carreteras nacionales y departamentales las velocidades autorizadas para vehículos públicos o privados, serán determinados por el Ministerio de Transporte o la Gobernación, según sea el caso, teniendo en cuenta las especificaciones de la vía. En ningún caso podrá sobrepasar los 120 kilómetros por hora”.

Esto se complementa con el parágrafo de ese mismo artículo en el que dice que la autoridad de tránsito competente “debe establecer los límites de velocidad de forma sectorizada, razonable, apropiada y coherente con el tráfico vehicular, las condiciones del medio ambiente, la infraestructura vial, el estado de las vías, visibilidad, las especificaciones de la vía, su velocidad de diseño, las características de operación de la vía”.

Es decir que si no hay señalización, lo que primará será la arbitrariedad del agente de turno, que por supuesto será más válida que la palabra del ciudadano, así tenga la razón.

Al ver que ni siquiera el Código de Tránsito logra precisar y regular debidamente los límites de velocidad, es necesario entonces remitirse al criterio personal o sentido común, momento en que comienzan a aparecer los problemas y acto seguido las estorbosas situaciones por culpa de quienes circulan por el carril que prefieren y no por el que deberían.

En el artículo 68 se menciona que tanto en vías de un solo sentido como en las de dos se deberá transitar por cada carril de acuerdo a la velocidad de marcha, dejando los izquierdos solo para adelantamientos, requisito que de no cumplirse será sancionado con una multa de 15 salarios mínimos legales diarios vigentes (infracción C25). Este mismo valor aplica por “transitar en vehículos de 3.5 o más toneladas por el carril izquierdo de la vía cuando hubiere más de un carril” (C26) y superar los límites de velocidad (C29).

Pero, ¿realmente se sanciona por esto? ¿Se conocen las consecuencias que trae el no circular por el carril debido? Las apreciaciones indicarían que no y que más bien es el exceso de velocidad el evento que mayor riesgo presenta. Sin embargo, de acuerdo a un estudio realizado por el Wisconsin Traffic Operations and Safety Laboratory, las variaciones en la velocidad promedio del tráfico son las que representan los principales peligros y que un vehículo que circule cinco millas por hora más lento que el resto tiene más probabilidad de causar un accidente que otro que vaya cinco millas por hora más rápido.

Las consecuencias de estas situaciones se dan cuando un vehículo que circula a una velocidad considerable es forzado a frenar por uno que va más lento en el carril izquierdo, escenario que empeora cuando el carril contiguo lo ocupa otro vehículo circulando a velocidad similar. A medida que se empiezan a represar más autos que no pueden pasar se incrementan la frecuencia de los cambios de carril y las probabilidades de un choque, mientras que la velocidad promedio de la que era una vía rápida se reduce.

Así, tanto como por seguridad propia y de los demás, y para un mejor flujo vehicular en carretera, es de vital importancia tener en cuenta que ideal y legalmente el carril izquierdo debe ocuparse únicamente para adelantamientos y que incluso transitar a la máxima velocidad permitida no da derecho a permanecer en él.

¿Y en la ciudad?

Dadas las condiciones del tráfico en horas pico, ceñirse a la premisa de circular por el carril derecho y dejar el izquierdo para adelantar es físicamente imposible, aunque es algo que debería cumplirse siempre que se pueda. Por ejemplo, en horas de la noche o días que usualmente presentan poco flujo vehicular (fin de año).

Ventajas de saber elegir el carril

El principal beneficio que se busca con el orden ideal de los carriles de acuerdo a la velocidad de los vehículos es mejorar el flujo del tráfico. En la medida que el izquierdo siempre esté despejado se podrá garantizar el paso de quienes vienen más rápido, al tiempo que se reducirá la probabilidad de un choque gracias a que habrá menos cambios constantes de carril.

Completar un trayecto de manera más fluida y con menos cambios en la velocidad se traduce también en un ahorro en el consumo de combustible del carro y en un menor tiempo para cubrir mayores distancias, aspectos que sin duda llevan a que el viaje sea más tranquilo, relajado y con menores niveles de estrés.

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