Estudio: ¿Por qué son tan caros los repuestos?

Una cosa es levantarse la plata para comprar carro y otra es conseguirla para mantenerlo. Las rebajas en vitrina suelen esfumarse con la primera entrada al taller. Tabla de precios para algunos carros

Redacción Motor

05:00 a.m. 08 de mayo del 2009

Al menos son tres las consideraciones que se deben tener en cuenta cuando se ve a comprar carro (nuevo o usado): que a uno le guste, que la red de servicio de la marca sea eficiente y, por supuesto, que se tenga el dinero para adquirirlo.

Estas tres premisas también las tienen en cuenta los concesionarios a la hora de atraer clientela, de ahí que todos ofrezcan, como 'plus' de sus marcas, accesorios y colores, mantenimiento eficiente y créditos ajustados a cada bolsillo, con rebajas que muchas veces parecen como 'de no creer'.

Sin embargo, el hecho de tener, por fin, el vehículo de los sueños puede tornarse para muchos en una pesadilla al momento de pisar por primera vez el  taller autorizado, especialmente por el alto costo de los repuestos. 

Pagar más de 700 mil pesos por una bomba de gasolina de un Spark, o 214 mil pesos por un juego de pastillas de un Mazda 2 no tiene lógica para ellos, cuando la publicidad con la que fueron atraídos los promociona como los modelos de entrada de sus respectivas marcas.

Y si la compra fue hecha en una sala de usados, la situación puede tornarse más dramática porque, aún siendo el vehículo un 20 ó 30 por ciento más barato que su equivalente 0 kilómetros, los repuestos son igual de costosos. 

Todo tiene su explicación
Lo primero que se debe tener en cuenta es que los almacenes de repuestos como los que funcionan en el sector del 7 de Agosto de Bogotá no están obligados a tener inventario, como sí lo están, por ley, ensambladores e importadores.

Esto significa, en términos prácticos, que el almacén particular puede o no tener la pieza que el usuario busca; y que si la ofrece es porque tiene buena salida y, por ende, es un negocio rentable para él. 

El concesionario no tiene esa elección, pues está obligado por la Superintendencia de Industria y Comercio y por la misma marca que representa a ofrecerles a sus clientes servicio rápido, oportuno y de calidad, lo que se traduce tener en 'stock' piezas de todo tipo, por si el usuario las llega a necesitar.

Tal inventario significa miles de millones de pesos en repuestos guardados en bodegas a la espera de que los vehículos para los que fueron hechos los necesiten. 

A esto hay que sumarle el origen de las partes, que para el caso del concesionario es la fábrica misma, la única que puede otorgarle garantía por lo que le vende, pero que le factura con un margen de ganancia importante.

Así las cosas, no importa si se trata de un filtro de aire o un eje delantero: comprado en concesionario necesariamente será más costoso por las razones expuestas arriba y porque, a diferencia del 'repuestero', el concesionario está obligado a darle solución al daño.

Precios no regulados
Lo anterior quiere decir también que el vaivén del dólar afecta el precio final de los vehículos, pero no incide sobre el costo de los repuestos: es imposible ir reajustando precios al capricho de la divisa cuando se tienen guardadas cientos de piezas en una bodega, sencillamente porque ya están compradas 'a dólar caro'.

Caso distinto es cuando el concesionario compró a dólar barato y la divisa sube: es una coyuntura que, hay que decirlo, las marcas aprovechan para reajustar sus repuestos, pues sobre ellos no existe ninguna regulación oficial. Y es en ese momento cuando a los clientes no les queda más remedio que acudir a almacenes que, aunque formales, no tienen obligación frente al origen de las piezas y su garantía.

A ello deben sumarse los talleres propios de las marcas, hoy mucho más profesionales, con personal capacitado facturando por horas, espacios adecuados para cada oficio y equipos electrónicos de última generación. Estos factores le dan mucha más tranquilidad al cliente, pero se reflejan irremediablemente en la factura. 

Hay que tener claro también que, con cada venta, las marcas están garantizando servicio para sus talleres, es decir, todo forma parte de un gran negocio, en donde el nuevo se vende a precios competitivos, la retoma del usado se hace de contado, pero muy por debajo de los precios de la revista 'Motor' y los repuestos tienen su sitio asegurado en la cadena. 

Dicho de otra manera, con cada retoma y cada entrada al taller, las marcas están recuperando la rebaja que hicieron en la vitrina de nuevos, lo cual deja en desventaja especialmente al comprador del segundazo, que factura igual con cada entrada al taller, a pesar de que su vehículo es considerablemente más barato que el nuevo.

ESCOJA CON INTELIGENCIA

¿Qué marca y tipo de vehículo quiere realmente?
¿Para qué quiere el vehículo (trabajo, recreación, paseo, familia...)?
¿Puede pagarlo?
¿Tiene con qué asumir los costos de mantenimiento, incluidos Soat, impuestos, revisión técnico-mecánica y seguro?
¿El color y el equipamiento que le ofrecen le satisfacen plenamente?
¿Es realmente cómodo y seguro para su familia?

Para escoger inteligentemente, lo mejor es mirar varias opciones, incluidas características, precios y condiciones de garantía. Si lo compra en un concesionario, deben garantizarle servicio y repuestos y una garantía mínima sobre motor y sistema eléctrico (usado), y total en el nuevo.

SIN REPUESTOS, NO HAY SEGURO
Las compañías aseguradoras consideran algunos vehículos como de 'alto riesgo' y por esa razón prefieren no ofrecerles seguro.
Algunas de las consultadas por esta sección consideran las siguientes eventualidades como 'no asegurables'.

*Las motocicletas, más aún porque son conducidas por personas inexpertas y sin escuela.
*Los 'viejitos' (15 años, en promedio), especialmente aquellas marcas o modelos que no tienen representación en nuestro país.
*Los carros blindados, por el trabajo que deben asumir.
*Los carros matriculados en otros países y los que fueron importados por personas naturales.
*Vehículos dedicados a transporte de elementos peligrosos.
*Los carros a los que no se les consiguen repuestos con facilidad.

NUEVO O USADO, HE AHÍ LA CUESTIÓN
Difícil decisión. Un carro de vitrina tiene la ventaja de la garantía, que es un valor adicional clave: así como hay una abierta competencia de precios en los nuevos, en los repuestos no hay control y los talleres especializados no están al alcance de todos los bolsillos. 

Por eso un buen usado con garantía es también una buena opción, pues se gana la matrícula y la depreciación (al menos un 15 por ciento) que pierde el que lo saca de la vitrina.  

DERECHOS DEL COMPRADOR DE CARROS
La Superindustria, Andi y Fenalco editaron una cartilla que, entre otras cosas, contiene los derechos de quienes adquieren vehículos. Dentro de esos derechos se contempla la información veraz sobre repuestos y servicios.
 
1. Tener variedad de opciones para realizar la libre escogencia de productos, conociendo sus características, precios y condiciones de garantía.
2. Recibir información veraz sobre los productos y servicios que desee adquirir.
3. Obtener productos seguros y confiables.
4. Que los fabricantes, ensambladores y comercializadores de vehículos, partes, accesorios y repuestos obren de buena fe.
5. Recibir con la compra del vehículo un certificado de garantía y su correspondiente factura.
6. Recibir con cada compra de repuesto, parte o accesorio, factura y condiciones de garantía.
7. Recibir información sobre las características de la garantía de vehículos y repuestos, sobre sus derechos y las manera de hacerlos efectivos en el sector automotor.
8. Contar con mecanismos sencillos y ágiles para reclamar por los defectos de calidad de los productos o servicios que adquiera.
9. Presentar sus peticiones, quejas y reclamos (PQR) ante el punto de venta del bien y recibir respuesta oportuna.
10. Acudir a las autoridades para obtener la protección de sus derechos.

Fuente: Guía del consumidor de vehículos automotores, Superintendencia de Industria y Comercio, Andi y Fenalco.
 

Costo repuestos de algunos modelos de ensambladoras nacionales

Modelo   Bomba gasolina   Eje delantero  Juego de pastillas   Filtro aire           Total
Mazda 3 2.0 2008 mec. $1'004.560 $1'131.000 (izq.) $276,080.00 $63,800.00 $2'475.440
Renault Clio Expression  $1'007.000 $1'200.000 (der.) $117,000.00 $40,200.00 $2'364.200
Renault Twingo $1'652.000 $412.000 (der.) $148,000.00 $41,000.00 $2'253.000
Renault Megane II HB $950,000.00 $894.000 (der.) $288,000.00 $40,000.00 $2'172.000
Mazda 2 1.5 HB $1'102.000 $707.600 (izq.) $214,600.00 $56,144.00 $2'080.344
Renault Logan Dinamyque $926,724.00 $896.000 (der.) $151,631.00 $35,619.00 $2'009.974
Chevrolet Aveo Gti $803,095.00 $885.349 (der.) $117,930.00 $15,738.00 $1'822.112
Chevrolet Spark $7,685.00 838000 (der) $118,000.00 $12,669.00 $1'737.169
Chevrolet Optra 1.8 mec. $650,000.00 $568.400 (der.) $120,000.00 $18,000.00 $1'356.400

Modelo   Bomba gasolina   Eje delantero  Juego de pastillas   Filtro aire          Total
Hyundai Accent Vision 1.6 $1'259.644 $2'075.704 (izq.) $205,320.00 $42,688.00 $3'583.356
Hyundai i10 1.2 $951,432.00 $1'906.460(der.) $194,996.00 $44,660.00 $3'097.548
VW Jetta Europa 2.0 $823,600.00 $1'392.000 (izq.) $292,500.00 $60.320.00 $2'568.420
Peugeot 207 1.6 (Argentina) $1'000.000 $1'227.000 $168,000.00 $58,600.00 $2'453.600
Nissan Tiida Mec. $977,156.00 $1'148.000 (der.) $241,000.00 $65.800.00 $2'431.956
Kia Picanto 1.1EX 2008 $380,158.00 $1'025.791 (izq.) $144,822.00 $29,000.00 $1'579.771

Fuente: concesionarios de las marcas escogidos al azar. Precios con IVA

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