La evolución del 'alas de gaviota' de Mercedes Benz: SL 500

Este 500 fue la quinta generación en la gama de los deportivos SL. Adquiéralo este martes, recortando el cupón en EL TIEMPO, más 10.500 pesos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 06 de marzo del 2009

Mercedes Benz siempre se había caracterizado por cautivar con elegancia y potencia a sus clientes durante sus presentaciones en los salones internacionales. Pero en 1989, durante la Feria de Ginebra, erizó y enamoró a seguidores, prensa y a todos los visitantes con uno de sus deportivos más llamativos: el SL 500.

Esta era una generación más del SL 300, también conocido como 'Alas de gaviota': un roadster que en los años 50 nació como modelo derivado de las competencias. Desde entonces, Mercedes Benz siguió complaciendo a los fanáticos de la velocidad con el SL 350, el SL 600 y el SL 55 AMG.

Después de cuatro éxitos y 50 años de historia, los alemanes presentaron el SL 500, un V8 descapotable, de techo duro, línea estilizada, seguro y muy confortable. Incluía alta tecnología y un diseño que lo hacían, para la época, un auto futurista. Su único defecto era que su gran capacidad se veía un poco limitada por el elevado peso de su carrocería.

Como siempre, la marca alemana firmó su diseño con una parrilla delantera alargada y los dobles faros redondos, propios de todos sus modelos. Sus líneas le dan a este súper deportivo una de sus características más fuertes, la aerodinámica y la estabilidad. De la cola llama la atención la doble salida del escape y el alerón en el que termina el baúl.


FICHA TÉCNICA
Motor: V8 de 5,0 litros.
Potencia: 306 caballos.
Transmisión: automática de cinco velocidades.
Velocidad máxima: kph.

La sofisticada electrónica del SL 500 permite controlar fácilmente el poder de su V8. Incluso su sistema de suspensión activo lo baja un milímetro para mejorar su agarre.

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