La evolución del Modelo T: Ford A

Más velocidad y fortaleza; mayor confort y nueva gama de colores fue la orden impartida por Henry Ford para la fabricación del exitoso Ford A.

Redacción Motor

05:00 a.m. 10 de octubre del 2008

El próximo 16 de octubre llega el primer 'gringo' a la colección 'Autos Clásicos' de EL TIEMPO y la revista Motor. Se tata del legendario Ford A, un roadster modelo 1928 de dos pasajeros, que traía un motor a gasolina de 3.286 centímetros cúbicos y cuatro cilindros. Alcanzaba los 100 kilómetros por hora, gracias a sus 40 caballos de potencia.

Se dice que Edsel Ford jugó un papel fundamental en el diseño del Ford A y que su hijo menor fue quien anunció, el día que salió de la banda de producción el último Modelo T, que "un nuevo Ford ya está listo".

Tal fue el éxito de su antecesor y la expectativa generada por este anuncio, que se recibieron 400 mil órdenes de compra de un auto jamás visto por nadie. El Ford A se vendió entre 1928 y 1931 con una gama de colores que rompieron definitivamente con el negro característico del Modelo T.

Azul claro y oscuro, beige claro y oscuro, y gris 'revólver' fueron los tonos preferidos, además de los combinados, que los usuarios pidieron así para 'personalizarlos'. 

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