El famoso 'cupo' de los taxis nació como decreto y se está convirtiendo en negocio

Los valores exagerados del 'derecho de reposición', junto con los abusos por parte de la empresa chatarrizadora, ponen en jaque a los distintos entes de control.

Redacción Motor

04:02 p.m. 24 de agosto del 2012

El 'derecho de reposición', conocido popularmente como 'cupo', fue creado durante la administración del alcalde Jaime Castro, quien en octubre 13 de 1993 emitió el decreto 613 mediante el cual se cerraba el incremento de taxis nuevos en la ciudad para que, a partir de esa fecha, salieran los de más de cinco años de servicio y entraran nuevos.

En la práctica, esta norma es buena pues se renueva el parque automotor, pero por la falta de control por parte de las diferentes administraciones distritales, se montó un negocio alrededor de ella: de 36.200 vehículos que circulaban en 1993, se pasó a 52.600 en la actualidad.

¿Por qué ahora hay más taxis, si el decreto 'mataba' un carro para darle vida a uno nuevo?
De acuerdo con Uldarico Peña, gerente de Taxis Libres, al decreto le faltó ser más preciso y decir que la reposición se llevaría a cabo a partir de los vehículos del año modelo 80 en adelante.
Para la época, el desorden administrativo del entonces Instituto Nacional de Transporte y Tránsito era tal que surgían matrículas 'vivas' de taxis que ya no existían ni estaban en uso, situación aprovechada por algunos avivatos que los revivieron para incrementar los 'cupos' o reposiciones.

Chatarrización: ¿sin control?
De acuerdo con Peña, la chatarrización se ha convertido en otro negocio sin control. Básicamente, las quejas que recibe él por parte de sus afiliados y conocidos es que no reciben el carro viejo de más de cinco años para descontinuarlo, "porque tiene el motor para reparar, está pasando aceite, la batería está fallando, la caja de cambios no le funciona bien o, simplemente, tiene un stop roto".
Es de lógica pensar que, para recibir un vehículo en el centro de chatarrización, lo único que se requiere es que el número de motor y el del chasís coincidan con lo que dicen los papeles de propiedad. Sin embargo, están exigiendo a los propietarios reparar el carro para luego destruirlo.

¿Dónde están quedando esas piezas que le hicieron cambiar al propietario del carro? ¿Para qué exigen un stop o una parrilla en perfecto estado o que una farola o una batería estén 'al pelo', si se va a chatarrizar todo? ¿Estaremos ante un mercado negro de repuestos?
Estas dudas quedan siempre en el aire y aun no hay claridad al respecto.

RECUADROS:

Los absurdos de la chatarrización:
Según Uldarico Peña, de Taxis Libres, en varias oportunidades su empresa ha puesto quejas ante la Secretaría de Movilidad (entidad que controla la empresa chatarrizadora) porque muchos vehículos no son aceptados por absurdos como 'stops' rotos, motores en mal estado o cajas que no funcionan.
"La Secretaría hace los ajustes, pero a los pocos meses vuelven a exigir estos absurdos, ¿para qué?", se pregunta.

La reposición no tiene dolientes
La falta de vigilancia por parte de las autoridades distritales dio origen a la actual sobreoferta del servicio y obligó a la implementación del 'pico y placa' para los taxis durante la administración de Antanas Mockus.

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